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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáPor la presente, quiero hacerle llegar nuestra preocupación por algunos hechos que están ocurriendo en nuestro país.
El día 23 de diciembre de 2013, concurrimos a la Comisaría Nº 22 de Salinas, Depto. de Canelones, a notificarnos de una denuncia, la cual se refería a un familiar (una menor de 12 años) que se había ido de su casa, por graves desavenencias con su madre. Suponíamos que al presentarnos, se nos tomarían los datos personales y se dejaría asentado que concurrimos al llamado y luego se pasaría al juez, como indica el trámite correspondiente. Esto no ocurrió así, sino que invocando órdenes del Sr. Juez, las que nunca existieron, nos tomaron declaración sobre asuntos relacionados con la denuncia (lo que no era de su competencia). Luego realizan lo que más nos sorprendió: enfrentan a la niña con su madre, lo que crea una situación muy tensa y traumática, ya que la menor no está preparada psicológicamente para vivir esta situación.
Cuando preguntamos a una agente por qué se está procediendo de esta forma, nos contesta en forma airada y levantando el tono de voz, que “eso lo dispone el juez y siéntese y espere”. Tampoco estaba dentro de su competencia el hecho de ser llevada la niña por un agente, a un patio e interrogarla, a solas, sin la presencia de un abogado defensor ni familiar alguno, lesionando nuevamente sus derechos como menor. Estuvimos durante cuatro horas en la Seccional, presenciando la angustia y el llanto de la niña. Como sabemos, los menores están amparados en sus derechos, por lo que consideramos que bajo ningún concepto, estos funcionarios podían haber actuado de esta forma, vulnerando los derechos de la menor y poniendo en riesgo su salud física y psíquica, ya que frente a una situación tan adversa, como esta, era evidente que estuvo al borde de una crisis nerviosa. En todo momento se estuvo invocando que eran órdenes del juez, indicando que este concurriría a la comisaría, lo que nunca sucedió.
Después de varias horas de vivir esta situación estresante, especialmente para la niña, le comunicamos al agente que estábamos dispuestos a solicitar la presencia de un abogado que nos representara y es en ese momento que nos informan que el trámite continuaría en Montevideo, donde ya se había iniciado con anterioridad.
Estamos en un régimen democrático, donde el respeto a los derechos individuales constituye la esencia de la democracia.
Me pregunto: ¿esto puede pasar? ¿A quién le corresponde controlar que esto no vuelva a ocurrir? ¿Podemos vivir tranquilos y confiados, los ciudadanos, mientras se vulneran nuestros derechos de esta forma?
Lo que nos motivó a presentar esta denuncia, es por considerar que hubo abuso de funciones por parte del personal policial de dicha comisaría. También para intentar salvaguardar los derechos de todos.
Lo saludamos agradeciéndole desde ya su colaboración al hacer pública esta nota.
Belky Arias
CI 2.592.181-1