“Alerta: la Biblioteca Nacional se hunde”. “Un legado artiguista en peligro”. “El último que apague la luz”. Estas son algunas de las leyendas de las pancartas que aparecieron en la fachada de la Biblioteca Nacional, firmadas por el sindicato.
“Alerta: la Biblioteca Nacional se hunde”. “Un legado artiguista en peligro”. “El último que apague la luz”. Estas son algunas de las leyendas de las pancartas que aparecieron en la fachada de la Biblioteca Nacional, firmadas por el sindicato.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa bibliotecóloga Cristina Pandikian, representante de la Asociación de Funcionarios de la Biblioteca Nacional (AFBN), dijo a Búsqueda que el reclamo de llenado de vacantes se viene haciendo desde la gestión del anterior director, Carlos Liscano. “En este momento somos nada más que 80 funcionarios y mantenemos la biblioteca a pulmón. Hemos tenido que cerrar servicios al público por falta de personal”.
Liscano fue removido de su cargo en 2015, luego de un polémico enfrentamiento con la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz. Desde entonces, la directora es Esther Pailos, quien está preocupada por la falta de personal, pero se mostró molesta por las pancartas: “Le faltan el respeto a un monumento histórico nacional. Mantenemos la fachada limpia, sin grafitis y sin pegatinas y los funcionarios tendrían que ser los primeros en respetarlo”, comentó a Búsqueda.
Por Rendición de Cuentas está previsto el llamado para nueve cargos de bibliotecólogos, pero el concurso para administrativos depende de la convocatoria del MEC. Pailos asegura que está trabajando con autoridades ministeriales para que se haga efectiva.
El sindicato considera que no hay voluntad política y que si la situación sigue así, la biblioteca terminará cerrando. “Tenemos material ingresado que no se puede procesar. Tratamos de no ocupar la biblioteca y de no cerrar sus puertas, pero en estos momentos la situación es grave. Fue fundada por Artigas y a nadie le importa nada”, agregó Pandikian.
Según sus datos, en este momento hay 70 vacantes, que afectan tanto a cargos especializados como administrativos, generados por jubilaciones o porque los más jóvenes consiguen trabajos mejor remunerados.
La directora aclaró que la biblioteca mantiene sus servicios y que cuando se han visto afectados es porque hay funcionarios que no quieren cubrir un área que no les corresponde. Por otro lado, explicó que se detuvo el microfilmado porque la empresa tercerizada, que había ganado la licitación en la gestión de Liscano, no cumplió con todos los requisitos. “Hasta que no los cumpla no llamaremos a una nueva licitación”, afirmó.