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El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáVarios jerarcas del gobierno han manifestado que en forma eminente hay que hacer un análisis profundo de nuestro sistema de previsión social para acordar una reforma que contemple la sustentabilidad del mismo. Lo primero que percibimos es una propuesta solapada de aumentar la edad de retiro, el tiempo de aportación y fijar menores prestaciones, una rebaja a las jubilaciones en buen romance. Pero claro, si empezamos a fogonear con que el sistema tiene un déficit previsto de casi 700 millones de dólares, que esto significa un aporte de 1% del PBI, que es insostenible, que llevará a la quiebra al sistema, etc., estaremos preparando a la opinión pública para el recorte que gobernantes (y en especial algunos economistas) entienden necesario. Ahora bien, es básico que para entender y resolver un problema es fundamental realizar un planteo lo más amplio y veraz posible, solo así podremos seriamente tratar un tema tan importante para todos los uruguayos. Lo primero que se debería establecer es que el dinero que se recauda por concepto de aportes jubilatorios, personales y patronales se destine pura y exclusivamente al pago de jubilaciones y pensiones. El BPS se hace cargo de prestaciones sociales, económicas, de salud y vivienda que le restan fortaleza, como lo son (entre varias) las asignaciones familiares, los seguros por desempleo, ayudas para vivienda, etc. Todas estas prestaciones deberían ser brindadas por otro organismo, como ser el Mides, no financiándolos, total o parcialmente, con fondos previsionales. De esta manera tendremos seguramente un menor déficit del sistema a cubrir. Luego debemos considerar con estudios financieros y sociales qué representa para la economía el monto total destinado al pago de jubilaciones y pensiones. Es evidente que este dinero se destina en prácticamente su totalidad a la subsistencia de sus beneficiarios y parte de sus familias. Se aplica en alimentos, vivienda, salud, transporte, recreación, servicios, etc., generando gran cantidad de puestos de trabajo y lo que es muy importante y a tener en cuenta es que buena parte del dinero que se destina al pago de jubilaciones y pensiones retorna al Estado a través de impuestos, tasas y contribuciones. De los 700 millones de dólares que se destinan a cubrir el actual déficit, ¿cuánto vuelve al fisco en impuestos?, ¿cuánto es la recaudación por concepto de IASS?, ¿cuánto se genera por IVA?, ¿se restan estos dineros del subsidio al BPS? Seguramente el déficit no sea de 700 millones y muy probablemente, si tenemos en cuenta el aporte global en impuestos de jubilados y pensionistas, resulte que no es tan deficitario y quizás hasta sea superavitario. En definitiva, de cada peso que se destina a cubrir jubilaciones y pensiones, ¿cuánto vuelve al Estado en impuestos? Los miles de millones de dólares que año a año se destinan a cubrir las prestaciones son un motor muy importante de la economía, generando miles y miles de puestos de trabajo, inversión y recaudación fiscal, lejos está el sistema de ser una carga o un mal negocio. Si no se tienen en cuenta estos conceptos, difícilmente se pueda hacer una correcta evaluación y mucho menos diseñar y encarar buenas reformas. Por otra parte, está el tema de la sustitución de puestos de trabajo por el avance tecnológico, con la consiguiente baja de aportes previsionales. Hay casos en los que una sola máquina desplaza varios puestos de trabajo, pensemos en las “autocajas” en los supermercados, de cuántos cajeros/as se prescinde. No es lógico suponer que sea posible detener los avances, sobre todo en robótica, pero sí se debe plantear que estas máquinas aporten al sistema de previsión social. Es un tema muy nuevo y seguramente tendrá opiniones a favor y en contra, pero no se puede soslayar su consideración. Esta idea no es nueva, Bill Gates lo ha planteado como tema a estudiar. De cómo encaremos el estudio de las necesarias reformas dependerá el presente y el futuro de todos nosotros. Posiciones pesimistas y presagios de quiebra del sistema llevarán a tomar medidas que seguramente nos perjudicarán; por el contrario, si se analiza teniendo en cuenta una visión más amplia se fortalecerá el sistema previsional y su participación en la economía nacional. ¿Cuál camino recorreremos?
Daniel H. Báez