En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Para todos los simpatizantes del alcohol, y especialmente para aquellos que creen tenerlo controlado. Es como si Joseph Roth, uno de los más destacados escritores centroeuropeos de la primera mitad del siglo XX, hubiese pensado en ellos (nosotros) al concebir La leyenda del santo bebedor (50 Anagrama, 2019, 93 páginas). El propio Roth fue un importante borrachín y sabía de qué hablaba. Atendía a sus admiradores en un café parisino y siempre se quedaba hasta última hora. Entre otras perlas, es el responsable de las novelas Tarabas, Confesión de un asesino, Hotel Savoy y Fuga sin fin.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Andreas Kartak vive bajo un puente del Sena. Ha entregado su vida a la intemperie y a las bondades de la absenta. Es ese personaje marginal y universal de todos los tiempos. Un día, de parte de un desconocido, recibe una suma de dinero a cambio de devolverla en la iglesia Sainte Marie des Batignolles, al pie de la estatuilla de santa Teresita. Como buen borracho, Andreas acepta el dinero y da su palabra de que cumplirá, y es una palabra sincera, real. Pero antes, y esto también es sincero, necesario y real, un aperitivo. De ese pero antes trata esta maravillosa historia circular, mágica y de redención, que fue llevada al cine en 1988 por Ermanno Olmi, con Rutger Hauer en el papel principal.
Pero antes de entregar el dinero, Andreas va a un cine.