—El vicepresidente Raúl Sendic aseguró que el déficit de Ancap se explica por una decisión del gobierno central anterior, que necesitaba obtener una mayor cantidad de recursos para hacer frente a sus obligaciones. ¿Comparte esa reflexión?
—El vicepresidente Raúl Sendic aseguró que el déficit de Ancap se explica por una decisión del gobierno central anterior, que necesitaba obtener una mayor cantidad de recursos para hacer frente a sus obligaciones. ¿Comparte esa reflexión?
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá—No. Discrepo totalmente con esa interpretación. El déficit de Ancap se explica por un conjunto de factores. En primer lugar, los gastos operativos, que han crecido muchísimo en el período 2008-2014. Les cito cifras como ejemplo. La masa salarial de Ancap creció en ese período en términos reales 50% y los costos de distribución aumentaron 45%. Eso jugó un papel fundamental en los resultados. Pero también el comportamiento de la empresa en materia de inversiones tuvo un efecto negativo. Por un lado porque faltó coordinación, pero fundamentalmente porque se hicieron inversiones muy costosas y que no están rentabilizadas, que no generan resultados.
—¿Por ejemplo?
—La planta desulfurizadora, que tiene un efecto ambiental positivo pero que no se traduce en ingresos para la empresa. Pero además Ancap se comprometió a comprar toda la producción de biocombustibles de Alur, biodiesel y etanol, a un precio promedio de 225 dólares el barril. Las plantas cementeras también han generado resultados negativos. La política financiera de endeudamiento también incidió. A diferencia del gobierno nacional, Ancap se endeudó en moneda extranjera y eso tiene un impacto muy negativo. Ancap ni siquiera tiene gerente financiero, con una deuda de 2.300 millones de dólares. Para que quede clara la situación, desde 2003 Ancap no vierte aportes a la Tesorería. Hace 12 años que no lo hace. Es la única empresa con la que ocurrió eso. El problema es que no tiene resultados positivos. Por eso, no es que hayan disminuido los aportes, no los ha habido.
—Usted enumera una serie de malas decisiones administrativas...
—...no las califiqué de esa forma. Dije que allí está la razón del déficit de Ancap.
—Le hago la pregunta directa entonces: ¿Son malas decisiones?
—Seguro que yo no las hubiera tomado.
—¿Pero Ancap tomaba esas decisiones sin consultar al Ministerio de Economía o a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP)?
—En el período pasado hubo falta de coordinación en las inversiones. Incluso el propio presidente Mujica señaló que dio vía libre a las empresas públicas para que inviertan. Tampoco hubo un instructivo riguroso como el de hoy para frenar el aumento de los costos operativos. De todas maneras, el ministro Fernando Lorenzo lo planteó en diferentes oportunidades respecto a todas las empresas públicas, pero no pudo cambiar el rumbo.
—¿Eso es porque el Ministerio de Economía no tenía tanta incidencia durante el gobierno de Mujica?
—No lo quiero plantear desde esa perspectiva, pero sí decir que hoy tenemos una situación política coherente como para intentar enmendar una tendencia que el país necesita que se enmiende.