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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáMi nombre es Natalie, hace aproximadamente dos semanas recibí una agresión antisemita de un funcionario público del juzgado número 2 de Canelones. Hizo mención sin contexto alguno a mi tatuaje de la bandera de Israel en mi brazo izquierdo, manifestando que era un símbolo nazi. Con toda educación y cordialidad le quise explicar que lo que estaba diciendo no era así, pero él no quiso.
Después de ese trámite, fui a la comisaría de la misma ciudad e hice mi denuncia amparándome en la Ley 17.817, contra la discriminación y xenofilia. La denuncia está en trámite por la Institución de Derechos Humanos del Uruguay, que por suerte la tomó con la seriedad que implica, teniendo en cuenta también el ámbito en que se dio la agresión.
El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en la marcha en conmemoración a la lucha de los derechos de las mujeres ocurrió un hecho detestable.
Claramente soy mujer, como todas, pero cuando vi el acto antisemita, y después de lo que me pasó a mí como mujer judía, me generó mucho más repudio. Ni hablar de cómo no somos defendidas por estas mujeres por el solo hecho de ser mujeres judias.
Cómo también ver invisibilizado el hecho de que el 7 de octubre del año pasado fueron violadas, asesinadas y secuestradas miles de mujeres israelíes por terroristas palestinos.
Y es acá donde yo me pregunto: ¿qué somos nosotras para las mujeres que marcharon? ¿Cómo pueden pedir igualdad de derechos si su marcha se basa en la discriminación?
Porque no solo nos discriminan a nosotras, las mujeres judías, si no también que no saben que, si ellas fueran a cualquier país árabe, las matarían, las violarían y las expondrían en una plaza.
Lo que más aún me pregunto es si estas chicas y mujeres son conscientes de lo que defienden. ¿Saben cuál es el concepto y la definición de sionismo? ¿Saben cómo somos tratadas en Israel todas las mujeres? ¿Saben que lo mismo pasó antes de la Segunda Guerra mundial, donde fueron asesinados 6 millones de judíos, entre ellos, 1 millón de niños? ¿Qué nos pasa como sociedad?
Lo que más me asusta es saber que ellas, o muchas de ellas, educan niños en escuelas, que son profesionales que están entre nosotros, así como el funcionario público que me agredió por el simple hecho de ser judía.
Vale aclarar que los terroristas de Hamás tienen más de 130 secuestrados, entre ellos, muchas mujeres y niñas, con nombre y apellido, todas ellas están siendo violadas y vulneradas en este momento.
¡Basta de modismos que ofenden y que discriminan, basta de discriminación!, porque así se empezó en 1933, en la Alemania nazi.
Vale aclarar por último que más de la mitad de mi familia paterna fue asesinada en Auschwitz, en el peor campo de exterminio, en cámaras de gas.
¿Queremos esto en nuestro país? ¿Queremos avalar a un gobierno palestino terrorista que viola y mata mujeres y niñas? ¿Por eso marchan el 8M?
Porque, si es así, es muy preocupante lo que estamos viviendo.
Natalie