Esta semana, el presidente de Estados Unidos (EE.UU.), DonaldTrump, intensificó sus ataques sobre el titular de la Reserva Federal (Fed, por su sigla en inglés), Jerome Powell.
Esta semana, el presidente de Estados Unidos (EE.UU.), DonaldTrump, intensificó sus ataques sobre el titular de la Reserva Federal (Fed, por su sigla en inglés), Jerome Powell.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn una entrevista con el Wall Street Journal publicada el lunes 26, Trump señaló: “Pienso que en este momento la Fed es un problema mucho mayor que China. Pienso que está mal lo que están haciendo. No me gusta lo que están haciendo. No me gustan los US$ 50.000 millones. No me gusta lo que están haciendo con las tasas de interés. Y no están siendo adaptables para nada”.
Al día siguiente, el presidente estadoundiense dijo en el Washington Post: “Hasta ahora no estoy nada contento con mi selección de Jay (el apodo de Powell), ni siquiera un poquito”. Y agregó: “Estoy haciendo acuerdos, y no estoy siendo ayudado para nada por la Fed”. En la entrevista con ese diario Trump se quejó extensamente de Powell, y llegó a señalar que las políticas de ese organismo son responsables del anuncio realizado esta semana por General Motors de que cerraría cinco plantas en Norteamérica y despediría a 14.000 empleados el año que viene. Antes había señalado a la “loca Fed” como responsable de las caídas de los precios de las acciones en Wall Street.
Las críticas de Trump pusieron fin a una tradición de dos décadas en las que los anteriores mandatarios estadounidenses se abstuvieron de cuestionar o comentar las decisiones de política monetaria tomadas por la Fed, respetando la independencia con la que siempre se ha manejado ese banco central.
Con este telón de fondo, había mucha expectativa en relación con la presentación que el presidente de la Fed realizaría ayer miércoles 28 en el Economic Club de Nueva York. Allí Powell afirmó que él y el resto de los miembros de la Reserva ven un panorama “sólido” para la economía, a la vez que las tasas de interés están “levemente por debajo” de la tasa “neutral”. También volvió a recalcar que no hay ningún sendero “predeterminado” para el proceso de “normalización” de la política monetaria, y remarcó una vez más que la Fed seguirá siendo idata dependant”, o sea moviéndose en función de cómo vaya evolucionando la economía en relación con los objetivos de pleno empleo y una inflación del orden de 2% anual.
Si bien habrá que esperar hasta la próxima reunión de su Comité de Política Monetaria del próximo 18 y 19 de diciembre para tener más claridad respecto hasta dónde la Fed piensa seguir subiendo las tasas de interés, la reacción inicial de los mercados a la presentación de Powell fue de alivio. Su mensaje fue visto como “dovish”, alejando los temores a que la Reserva fuera a subir las tasas mucho más de lo que estaba previsto. Así, el dólar se debilitó dejando por el camino las ganancias iniciales, las tasas de interés se redujeron levemente, el oro subió de precio y las acciones tuvieron alzas generalizadas.
Pero más allá del alivio inicial, no hay que engañarse: los datos económicos (en particular los de inflación, aumentos de salarios, mercado de trabajo y crecimiento del Producto Bruto Interno) serán los que determinen el número y la velocidad de los futuros aumentos de la tasa de fondos federales, independientemente del mayor o menor enojo que pueda tener el presidente Trump.
Y claramente la tarea de la Fed no será sencilla, ya que el panorama de la marcha de la economía de EE.UU. también ha comenzado a mostrar algunos claroscuros. Si bien el mercado laboral y el consumo continúan mostrando mucha fortaleza, el sector inmobiliario y la construcción, así como la inversión por parte de las empresas, han comenzado a dar signos de debilidad. Ante el debilitamiento que está mostrando el crecimiento en el resto del mundo, la incertidumbre que genera el tema de la guerra comercial con China, así como el repunte que se viene observando en el crecimiento de los salarios nominales en los últimos meses, parece claro que el contexto en el cual la Fed deberá tomar sus decisiones de política monetaria en los próximos meses será altamente fluido.