• Cotizaciones
    miércoles 22 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Un nuevo escenario para la carne vacuna

    N° 1853 - 04 al 10 de Febrero de 2016

    Uruguay enfrenta un panorama global complejo para la carne vacuna, de alta volatilidad climática, con cambios en los padrones de producción (América versus Oceanía), elevada disponibilidad de grano y subproductos para alimentación animal a valores sensiblemente inferiores a los del pasado (fomentando también la producción de carnes alternativas), grandes fluctuaciones del tipo de cambio que afectan la competitividad de los principales actores a escala mundial, nuevos acuerdos comerciales que alteran las condiciones de acceso, etc. La diversidad y complejidad de los factores hacen difícil proyectar o prever los posibles movimientos del mercado. No obstante, dentro de la complejidad siempre es bueno tratar de vislumbrar las grandes tendencias y sobre ellas ir construyendo las estrategias de inserción.

    En el ámbito productivo, las expectativas de crecimiento de la producción de carne vacuna a escala mundial son moderadas, pero con cambios significativos entre América y Oceanía. Mientras que Australia y Nueva Zelanda tendrán al menos tres años de bajas sostenidas en su producción (se estima que volcarán a exportación 300.000 toneladas menos por año), cambios positivos en la producción se esperan en los principales exportadores sudamericanos. De acuerdo con estimaciones de Rabobank, Brasil destinará 1 millón de toneladas adicionales al mercado internacional en 2023, como resultado de un aumento en su producción así como por una mayor exposición al mercado internacional. Por otra parte, Argentina comienza a dar los primeros pasos de recuperación del negocio ganadero luego del reciente cambio de gobierno. Independientemente de las buenas expectativas de los agentes, Argentina tendrá algunos años por delante para recuperar la posición perdida en la última década no siendo una amenaza relevante en el corto plazo para Uruguay.

    Por consiguiente, Uruguay deberá intentar capitalizar los espacios que dejen Australia y Nueva Zelanda en aquellos mercados donde “por el momento” no dispone de competencia directa. Por su parte, es un hecho que Brasil será una molestia importante para la carne uruguaya en segmentos donde se comparten mercados. Muestra de ello fue el desempeño exportador de Brasil en China durante 2015, donde luego de quedar habilitado para exportar directamente a puertos chinos, colocó un volumen levemente inferior a las colocaciones de carne de Uruguay en 2015 (97.000 toneladas frente a 117.000 de Uruguay). El hecho más preocupante para Uruguay es la pérdida de competitividad frente a Brasil a raíz de un mayor fortalecimiento relativo del dólar en el país norteño, que le da ventajas respecto a Uruguay. Ese fenómeno se vivió con mayor evidencia en los últimos meses, donde frente a un escenario internacional complejo (con una notoria menor demanda de China), Brasil generó una presión bajista de precios que se reflejó en una pérdida de valor en la carne exportada por Uruguay.

    A pesar de lo anterior, las expectativas de mercado de volumen para Uruguay siguen estando centradas en China, habiendo fundamentos sólidos para pensar que seguirá siendo un mercado de relevancia para nuestras carnes pese a la mayor competencia de Brasil. No obstante ello, hay que estudiar qué sucede luego de finalizado el año nuevo chino (fines de febrero), cuál será el nivel de demanda del mercado y cuáles serán los nuevos niveles de precios (seguramente menores a los de 2015). A la vez habrá que ver qué sucede con el mercado de Estados Unidos que comienza a mostrar algunas tendencias de recuperación luego de varios meses de dejar de ser una alternativa comercial atractiva para Uruguay. El pico de precios de importación de carne de Estados Unidos fue en setiembre de 2014, llegando a 6.000 dólares por tonelada para el 85 CL importado de Australia, cuando los rangos de precios normales para ese mercado han sido entre 3.800 y 4.400 dólares. Hoy Estados Unidos indica valores de 3.700 dólares por tonelada para carne manufacturada y es probable que frente a la escasez de productos de Oceanía esos valores continúen recuperándose. Si Estados Unidos recupera algo su posición y la baja de precios se acentúa en China, es probable que Uruguay comience a diversificar sus colocaciones.

    Frente a este nuevo escenario, Uruguay debe focalizar su estrategia en varios frentes. Por un lado, seguir el camino de buscar diferenciarse frente a la competencia, destacando aquellos aspectos que nos “hacen únicos” o al menos nos desmarcan de la carne en segmentos poco diferenciados y donde somos menos competitivos. Las certificaciones de marca y de procesos es un camino que Uruguay viene recorriendo muy bien (certificación de raza, orgánica, natural, never ever, 481, etc.) y donde seguramente habrá más cosas por hacer. El segundo punto donde Uruguay deberá hacer grandes esfuerzos es en la política de inserción internacional. Mucho se ha escrito sobre esto y no es el propósito volver a recordar lo mal que vamos en ese sentido respecto a los principales competidores, especialmente Estados Unidos y Oceanía. Sin acuerdos bilaterales y mejores condiciones de acceso todo el esfuerzo en generar valor es en vano. Finalmente, existe un gran debe en buscar nuevas formas de articulación de la cadena que mejoren la eficiencia interna, rompan viejos paradigmas y permitan darle al sector productivo las señales necesarias para seguir apostando a un sector que, en crisis o en bonanza, ha demostrado ser de los más fuertes de nuestra economía.

    (*) El autor es ingeniero agrónomo, especialista en el mercado cárnico y docente de la Universidad ORT