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“La igualdad de género en 2018 aún no permea de forma amplia al sector político sustantivamente, es un fenómeno muy incipiente y casi periférico posicionado solo recientemente en el discurso oficial, respecto del cual las cúpulas sindicales y empresariales avanzan muy lentamente”. De la mano de esa conclusión, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) identificó 72 barreras que actúan en el ámbito económico, demográfico, social y cultural en el camino hacia una inclusión más igualitaria de las mujeres. En sentido contrario, otros 26 factores operan como “impulso” hacia la meta de alcanzar una relación equitativa respecto de los hombres.
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Ese análisis, elaborado por la Dirección de Planificación de la OPP, será difundido mañana, viernes 10, en la Torre Ejecutiva. Se trata de un trabajo prospectivo —con horizonte a futuro—que complementa los estudios de diagnóstico y tendencia en materia de género que el año pasado presentó esa repartición de Presidencia de la República.
Entre los “factores que imposibilitan la igualdad” entre hombres y mujeres la OPP identifica, desde la dimensión macroeconómica, la “política monetaria restrictiva” (con la cual tiende a aumentar la tasa de interés y a reducir el tipo de cambio), así como la ausencia de una “perspectiva de género” tanto en la asignación del gasto público, como en la política impositiva y en la comercial.
Respecto de las políticas productivas, señala que operan como “frenos” a la igualdad de género la falta de incentivos a la inversión privada que promueva la equidad, la no incorporación del trabajo no remunerado en la medición de la eficiencia económica (quedando invisibilizado en las estrategias de competitividad y mejora de la productividad), así como una discriminación”, “segmentación” y “segregación” laboral en perjuicio de ellas. Identifica, además, una “baja participación” femenina en la alta gerencia en las empresas públicas, lo mismo que en roles similares en pequeñas, medianas y en las “principales” compañías internacionales presentes en el país.
Tampoco las compras públicas y la inversión en infraestructura (incluida la ejecutada a través de contratos de asociación con privados) incorporan un enfoque de género, según el análisis, titulado Sistemas de género, igualdad y su impacto en el desarrollo de Uruguay: escenarios prospectivos.
Por otro lado, señala que las políticas de cuidados negociadas en los convenios colectivos han apuntado a combatir la “persistencia de los estereotipos de género en el mercado laboral”, pero aún se necesita una “sensibilización desde el ámbito de la cultura del trabajo” que fomente la “corresponsabilidad” de los familiares a cargo.
El documento identifica también barreras demográficas, como la incidencia del embarazo adolescente en contextos críticos o la “feminización” del envejecimiento. En el plano educativo apunta la necesidad de diversificar la orientación en las carreras, en el cultural apela a políticas contra la discriminación y en lo institucional a elevar a rango ministerial el rol de los organismos que trabajan en igualdad de género.
Escenarios
Desde el enfoque prospectivo, la OPP presenta en el documento diversos escenarios al 2030 y 2050, a partir de la situación actual caracterizada como de “estancamiento” en la temática. En tal sentido, afirma que hoy se está “muy por debajo” de aquel que establece como “meta”, que denomina “escenario de igualdad de género real del siglo XXI”. Dicho estadio ideal implica alcanzar una equidad “sustantiva” propiciada por una “gobernanza progénero”. Desde un enfoque normativo, dicho escenario “debería y podría” lograrse hacia 2030, ya que ese es el marco que el Estado uruguayo y la comunidad internacional se han dado a través de los Objetivos de Desarrollo Sustentable, plantea la OPP. Pero conseguirlo dependerá de una “voluntad política sostenida durante todo ese período y de la capacidad de cambio sociocultural de la ciudadanía en su conjunto y en particular de las organizaciones sociales”, añade.
Como parte de los trabajos que lleva adelante el gobierno para la elaboración de una Estrategia Nacional de Desarrollo al 2050, en marzo fue presentada la primera estrategia nacional para la igualdad de género.