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Cuatro diputados uruguayos debatieron acaloradamente el miércoles 18 sobre la situación de Venezuela, con visiones completamente antagónicas: dos dijeron que en ese país hay un régimen autoritario que viola los derechos humanos, mientras los otros dos mencionaron el “modelo” venezolano como “ejemplar”.
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La discusión se produjo durante el programa “A las pruebas me remito”, de Nuevo Siglo TV, y será emitido hoy jueves 19 desde las 21.00 horas. Participaron Luis Puig y Daniel Placeres (por el oficialismo) y Ope Pasquet y Jaime Trobo (por la oposición). Búsqueda accedió a un adelanto de la grabación del programa.
Puig (frentista, Partido por la Victoria del Pueblo) dijo que “Venezuela es hoy una nación agredida” por Estados Unidos, cuya orden ejecutiva contra siete jerarcas del gobierno de Nicolás Maduro del 9 de marzo es “la antesala de intervenciones militares, de masacres y de desconocimiento de la soberanía de los pueblos”.
“Hay una presión muy fuerte por parte de potencias extranjeras y de toda la derecha latinoamericana para atacar al proceso bolivariano”, afirmó.
Trobo (blanco, Herrerismo) le contestó que “en Venezuela el que está siendo agredido es el pueblo, por su propio gobierno autoritario. (...) La prensa es perseguida, hay presos políticos, hay desafueros de legisladores con violencia, hay escarnio y persecución de líderes políticos, hay decenas de muertes no aclaradas, hay violencia de las Fuerzas Armadas que salen a la calle habilitadas por el gobierno para actuar con severidad contra cualquier tipo de manifestación social”.
Placeres (frentista, MPP) preguntó “cuánta gente va a Venezuela desde el Uruguay, institucionalmente”, porque él lleva ya “85 viajes” a ese país. “En Venezuela —sostuvo— se vive un clima distinto al que se piensa desde afuera. Venezuela está teniendo una presión muy fuerte a nivel internacional, no solo de Estados Unidos sino de medios de comunicación y de prensa. Y esto es un mecanismo sistemático que se aplica para lograr una desestabilización democrática”.
Agregó que “en Venezuela no hay presos políticos” sino que “hay políticos presos”.
Pasquet (colorado, Vamos Uruguay) estimó que “el gobierno de Venezuela se desliza aceleradamente hacia el autoritarismo, en el marco de una grave crisis económica y social”. Leyó el comunicado del 20 de febrero de la Internacional Socialista: “Venezuela ha comenzado a vivir en la arbitrariedad, en la angustia y en una represión solo comparable a los regímenes autoritarios del pasado”; Leopoldo López es un “prisionero político del gobierno de Nicolás Maduro” y “otros ciudadanos y dirigentes de la oposición continúan en cárceles por decisiones arbitrarias del gobierno venezolano, de espaldas a un Poder Judicial sometido al Ejecutivo”.
“Esto es lo que está pasando en Venezuela”, dijo.
Placeres advirtió que la política “injerencista” de Estados Unidos está plasmada en su Estrategia de Seguridad Nacional y que el Congreso en Washington resolvió destinar “fondos” para “las organizaciones que quieran preservar” la democracia venezolana. “Eso es injerencia”, señaló.
En cambio, Pasquet recordó que “hay muchos millones de dólares del petróleo en la región que Venezuela ha derramado con generosidad, dicen algunos, o con interés político, podemos decir otros y eso conspira contra la defensa clara de la democracia y de los derechos humanos, porque hay mucho dinero en juego”.
Trobo dijo que en el régimen de Maduro hay “mucha corrupción” y acusó a sus colegas frentistas de “no entender que en Venezuela, cuando hay la violación del derecho de un individuo a opinar lo contrario del gobierno, la cuestión no es defender la legitimidad del gobierno sino la legitimidad del que tiene menos capacidad y menos poder”.
“Cuando el gobierno que reprime para defender el modelo es de izquierda, puede hacerlo y nos tiene que preocupar la presión de Estados Unidos. Pero cuando el gobierno tiene otro signo político, ya las cuestiones son diferentes. Hay una visión sobre los derechos humanos para la izquierda y una visión sobre los derechos humanos para los que no son de izquierda. Eso es una miopía gravísima de la izquierda uruguaya”, expresó.
Placeres respondió que “la corrupción se instaló desde el modelo capitalista. Hubo corrupción en España, en Grecia, en Rusia, en el mundo. ¿Por qué existe la corrupción? Desde que existe el séptimo organismo del ser humano, que es el bolsillo, todo lo que se ve en la mesa, todos lo quieren agarrar”. Sin embargo, acotó, en Venezuela “hay un modelo distinto de país que piensa en la distribución”.
Pasquet preguntó: “¿vamos a dudar de lo que dice la CIDH, Amnistía Internacional, Human Rights Watch o el Parlamento Europeo? ¿Nadie dice la verdad? ¿Todos están contra Venezuela y son pro capitalistas? La izquierda uruguaya ve lo que está pasando pero lo justifica. Es el mismo patrón que cuando pasaban las cosas en la Unión Soviética. No podían negar que pasaban las cosas pero decían que estaba justificado porque era la construcción del socialismo, la lucha contra el imperialismo, etc.”.
Puig contraatacó: “Me sorprende que vuelva a aparecer la Unión Soviética en la discusión. Hacía tiempo que no escuchaba a la derecha uruguaya hacer esa referencia”. De todos modos, dijo que su corriente política fue fuertemente crítica de la URSS en su momento. Y añadió que la declaración de Estados Unidos en cuanto a que Venezuela es “una amenaza” para su seguridad nacional “es una falsedad y una ridiculez sumamente grave”. También negó que haya problemas con la prensa en Venezuela. “¿Presión contra la prensa? La verdad es que es un lindo invento”, dijo.
Cuando Pasquet fue interrogado por Placeres sobre si conoce Venezuela, dijo que estuvo dos días en 1988, pero agregó: “no tengo ningún negocio con Venezuela, ni soy socio de ninguna sociedad que tenga negocios con Venezuela, ni intervengo en negocios de importación y exportación con Venezuela. Me ocupo de esto porque es relevante para las relaciones internacionales y para la democracia en América”.
Puig le preguntó a Trobo “si alguna vez la derecha venezolana va a respetar el veredicto popular surgido de las urnas, que es lo que hace constitucional al gobierno de Venezuela, o si van a seguir cuestionando cada uno de los resultados electorales controlados por la comunidad internacional, (puesto que) todo el mundo dice que las elecciones en Venezuela son ejemplares”.
Trobo contestó: “es como si yo le preguntara a Puig si él sabe si Maduro va a dejar de violar los derechos humanos, o va a dejar de meter políticos presos o va a dejar que haya prensa libre o si va a dejar de perseguir, extorsionar y denostar públicamente a diario a cualquier individuo que sea dirigente de la oposición”.
Placeres informó que “en Venezuela viven 5.200.000 colombianos” y preguntó: “¿Es malo el modelo de Venezuela? ¿Es malo el gobierno de Venezuela? Porque en EEUU viven 1.200.000 colombianos”. Y Puig dijo que “la revolución bolivariana desarrolló profundamente los derechos humanos en Venezuela, que la inmensa mayoría tenían conculcados” antes del chavismo.