“¿De Uruguay?”, preguntó el vendedor y enseguida agregó, dando conversación: “antes que a usted atendí a otros tres”. En Buenos Aires y en ciudades argentinas fronterizas, los comercios están recibiendo diariamente a centenares o miles de uruguayos —sobre todo los fines de semana— que cruzan los ríos limítrofes para aprovechar la diferencia de cambio. En gran medida por eso, el turismo con ese destino se incrementó 45% en el primer trimestre del año, respecto al mismo lapso de 2012.
En Argentina existen hoy en los hechos varios valores para el dólar, desde que su gobierno adoptó sucesivas medidas que dificultan la compra de divisas en el mercado interno, tratando de frenar la fuga de capitales derivada de la incertidumbre económica.
La brecha entre el tipo de cambio oficial y el que se negocia informalmente —conocido como “blue”— se amplió durante abril y el inicio de mayo. Así, el dólar formal valía esta semana unos 5,25 pesos argentinos, pero el “blue” costaba en torno a 8,5 pesos, cerca de 60% más.
Los uruguayos cruzan con los pesos argentinos en sus billeteras o carteras (que adquirieron previamente en cambios o bancos en la plaza local a $ 2,85 o algo menos, según el monto de la operación). Otros llevan los billetes de dólares y pueden convertirlos a argentinos en algunas calles céntricas de Buenos Aires con personas que ofrecen este servicio a los turistas: “Cambio dólares, euros, reales”, dicen, discretamente. La conversión es al precio del “blue”.
Algunos comercios de la calle Florida tomaban los dólares como moneda de pago a un valor de 10 pesos argentinos.
Hasta comienzos de abril, ciudades fronterizas como Colón o Gualeguaychú recibían a centenares de vecinos, comerciantes y bagayeros de Paysandú o Fray Bentos que iban a hacer compras atraídos por la diferencia cambiaria. Desde entonces ese flujo disminuyó considerablemente, luego que la Dirección Nacional de Aduanas comenzó a inspeccionar e impedir el paso de mercadería. Sí pueden ingresar productos de uso personal por un valor equivalente a U$S 150 como máximo, los uruguayos que ingresen por vía terrestre y hayan permanecido más de 24 horas en suelo argentino (o el doble de ese monto si regresan por barco o avión). De todos modos, en algunas Aduanas no hay un control del valor de la mercadería, constató Búsqueda el sábado 18.
“El País” informó el martes 21 que el administrador de los shoppings Montevideo, Portones y Tres Cruces, Carlos Lecueder, solicitó al Ministerio de Economía mayor dureza en los controles aduaneros y aludió a una situación “difícil” en materia de ventas, en parte porque algo del consumo de los uruguayos se realiza en Argentina.
Un jerarca destacó como contracara de eso un efecto macroeconómico positivo para Uruguay: al realizar parte de sus consumos en Argentina, ello “quita presión de demanda” sobre los precios internos. Se trata, no obstante, de un fenómeno “circunstancial”, aclaró.
Más viajeros.
En el primer trimestre del año se realizaron 639.445 viajes hacia el exterior, es decir 45% más que en enero-marzo de 2012, según datos del Ministerio de Turismo proporcionados a Búsqueda. La cifra refiere básicamente a uruguayos que salieron del país, si bien también involucra a residentes de otras nacionalidades.
Hacia Argentina fueron 490.528 personas, lo que significó un incremento de 40% respecto a un año atrás. La estadía promedio duró casi seis días.
Ese destino ha sido históricamente el principal para el turismo emisivo desde Uruguay y en enero-marzo pasado captó 77% de los viajes.
Argentina fue también donde más gastaron los uruguayos y otros residentes en el país que viajaron al exterior en el primer trimestre: U$S 212 millones. Eso es algo más que lo consumido un año atrás (U$S 210 millones) y representó 62% del total.
“En el mundo los grandes flujos turísticos se producen por cambios de moneda. Eso es lo que le pasa a Uruguay”, dijo a Búsqueda el director Nacional de Turismo, Benjamín Liberoff.
“Una diferencia cambiaria de este tamaño no se puede atajar. Pero no quiere decir que no se pueda hacer nada. Hay sectores para los que sigue siendo atractivo el venir a Uruguay”, agregó.
“Hubo un aumento en la venta de pasajes del entorno de 15%” y con un “especial énfasis en los fines de semana”, dijo a Búsqueda la gerenta comercial de Buquebus, Rosario García.
“Buenos Aires es sin duda el gran destino para cualquier época del año y en este momento refuerza el liderazgo. Pero destinos como los del sur del país han aumentado”, agregó la ejecutiva.
“La gente aprovecha y se pega un faltazo el viernes o lunes y se va por tres días a Argentina. Pero también el viajero argentino se ha hecho de dólares y tomó la ventaja de su propio país”, estimó Sergio Bañales, presidente de la Asociación de agencias de viaje (Audavi). Esa gremial estima que las agencias uruguayas aumentaron 10% su negocio solo por la venta de paquetes turísticos a clientes argentinos.
Restablecida la conectividad aérea —al ser cubiertas las rutas que dejó de hacer Pluna tras su cierre a mediados del año pasado— también se vio favorecido el otro gran destino elegido por los uruguayos, Brasil. En el primer trimestre se realizaron 84.364 viajes hacia ese país, 76% más que en 2012.
“La aerolínea Tam hizo una campaña impresionante, con muchas promociones que están hasta hoy”, destacó Bañales.
También creció el turismo que va por vía terrestre, y compañías que “estaban acostumbradas a manejar 20 o 25 ómnibus, este año saltaron a 30 o 40”, agregó el titular de la Audavi.
Por otra parte, Paraguay y los destinos extrarregionales (sin contar Europa) fueron los que porcentualmente más aumentaron, aunque las cifras son poco significativas en el total de viajes hacia el exterior. Los destinos dentro de América —sin contar a Chile, Argentina y Brasil— fueron los únicos que disminuyeron (44% menos).
Turismo interno.
El Ministerio de Turismo estudia la campaña que realizará durante las próximas vacaciones de julio en la educación y concreta reuniones con los operadores privados para hacer una apuesta conjunta por los destinos internos.
“Las medidas fiscales no pueden mantenerse por siempre”, afirmó Liberoff. El próximo 31 de julio expira el paquete de medidas de estímulo al turismo receptivo —puesto en vigor en diciembre y su vigencia se extendió en abril— que incluye exoneraciones fiscales a los pagos con tarjetas de crédito, entre otros puntos.
“Así como aplicamos un paquete de medidas para mejorar las condiciones, tenemos que seguir viendo promociones y ofertas, y encontrar caminos para mantener la fidelidad del público argentino”, agregó el jerarca.