Cuando los demógrafos representan una gráfica de la población del Uruguay, queda en evidencia que está muy envejecida. Sin embargo, a la hora de analizar a los presidentes las cosas cambian: son bastante más jóvenes que la media de los habitantes.
Cuando los demógrafos representan una gráfica de la población del Uruguay, queda en evidencia que está muy envejecida. Sin embargo, a la hora de analizar a los presidentes las cosas cambian: son bastante más jóvenes que la media de los habitantes.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn los últimos años, sin embargo, los veteranos Jorge Batlle (73), Tabaré Vázquez (74, en 2015) y José Mujica (74 al asumir) contribuyeron en gran medida a aumentar la edad promedio de los mandatarios uruguayos.
En abril de 1999, justo antes que comenzara una seguidilla de cuatro jefes de Estado adultos mayores, El Observador hizo un relevamiento entre los precandidatos y encontró que la edad promedio era de 55,7 años, algo superior a la media de presidentes hasta ese momento, que era de 53 años.
Un niño atento y estudioso nacido en Tres Cruces que siguió la carrera militar —Máximo Tajes— terminó siendo el presidente más joven que tuvo el país.
En El libro de los presidentes uruguayos, Alejandro Giménez relata que Tajes es hasta hoy el presidente más joven, ya que cuando asumió, el 18 de noviembre de 1886, tenía 33 años. A pesar de que eran tiempos turbulentos, logró llegar al final de su mandato, crear el primer banco, votar una ley de ferrocarriles y gobernar en lo que los historiadores consideran una transición a los gobiernos civiles.
En el otro extremo etario, además de Vázquez y Mujica, está el dictador Aparicio Méndez. Este abogado blanco que asumió por encargo de los militares en 1976, tenía 73 años cuando fue reemplazo de Juan María Bordaberry luego de un breve pasaje de Alberto Demichelli, que se había negado a firmar la proscripción de 15.000 ciudadanos.
Otros presidentes que empujaron el promedio a la baja, cuando la esperanza de vida era bastante menor, fueron Baltasar Brum (1919-23) que llegó con 35 años, Máximo Santos (1882-86), que tenía 34 cuando asumió, y José Ellauri, con 39 años.
En la última década, el nombre de Mujica estuvo en los medios de medio mundo, entre otras cosas por ser uno de los jefes de Estado mayores junto a Raúl Castro (Cuba), Giorgio Napolitano (Italia), Shimon Peres (Israel) y Robert Mugabe (Zimbabue).