Al principio fueron solo destellos en medio de la maleza, pero ahora parece que definitivamente esos ojos que brillan en la oscuridad tienen el destello depredador de antaño.
Al principio fueron solo destellos en medio de la maleza, pero ahora parece que definitivamente esos ojos que brillan en la oscuridad tienen el destello depredador de antaño.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLuego de años sin dominar el circuito con la fuerza que lo convirtió en mito, el tigre parece haber despertado de una larga siesta. El golf lo necesitaba de vuelta, los fanáticos lo extrañaban y hasta sus rivales requerían esa inyección de adrenalina que solo el miedo a las leyendas puede provocar. Y, finalmente, quien fuera hasta hace un par de años el mejor golfista del mundo parece haber vuelto a su plenitud.
Después de quedarse en enero con el Farmers Insurance Open en Torrey Pines, Tiger Woods ganó el domingo 10 el WGC-Cadillac Championship, y lo hizo con la seguridad con la que acostumbraba controlar el juego a principios de este siglo.
Líder desde el jueves al domingo, el actual Nº 2 del ranking necesitó solo 269 golpes (19 bajo el par) para destruir al campo y a sus rivales, entre los que se encontraba la elite del golf: Steve Stricker terminó a dos golpes y un cuarteto formado por Phil Mickelson, Sergio García, Graeme McDowell y Adam Scott culminó a 5.
El líder del ranking, Rory McIlroy terminó empatando el octavo puesto, todavía acostumbrándose a sus nuevos palos y pelotas Nike, aunque con sensaciones mucho mejores a las de torneos anteriores, en los que no había podido pasar el corte.
La victoria de Tiger fue la 76ª en su carrera en el PGA Tour, la quinta en los últimos 12 meses —igualando el registro de McIlroy— y la séptima de su impresionante trayectoria en el WGC-Cadillac Championship.
El torneo, que se disputo en el TPC Blue Monster de Doral, Florida, fue el segundo de la serie World Golf Championships, estaba reservado a los mejores del ranking mundial y no tuvo corte, por lo que los 65 participantes disputaron las 4 rondas.
Hay otros números de Tiger todavía más impresionantes que su score, ahora se encuentra a solo 6 títulos de Sam Snead, el máximo ganador en la historia. Apoyado en un putt excelso, Woods volvió a sus años de dios del green y se disparó hasta los 27 birdies, apenas uno menos que su mejor registro en un torneo, los 28 que alcanzó tres veces en su carrera.
Nueve birdies el jueves (su récord es 10 para una sola ronda), 8 el viernes, 7 el sábado y 3 en un domingo en que jugó buscando la seguridad del centro del green —además hizo dos bogeys en ese recorrido final, incluido uno en el hoyo 18, cuando un doble bogey le bastaba— fueron más que suficientes para asegurar su triunfo, llevarse 1,5 millones de dólares en premios y enviar una señal a todo el mundo que ya tiene la mente puesta en el Masters de Augusta, que se disputará a partir del 11 de abril.
Además, Tiger solo necesitó 100 putts, la menor cantidad de toda su carrera para los cuatro días de un campeonato —había usado 101 en el Arnold Palmer de 2009—, otro rugido que hace temblar a sus rivales por lo que pueda esperarles en Augusta National.
Profesor
“Fue una casualidad pura y dura. Había estado pateando en casa y no me encontraba nada a gusto con la postura, andaba preocupado. Estaba el miércoles practicando en Doral y se me acercó el agente de Stricker y me dijo si jugaba con él una ronda de prácticas. Me pareció perfecto. Ahí aproveché para pedirle consejo, como he hecho en otras ocasiones, y me ayudó a recuperar la postura que había tenido en el Farmers durante una hora. Pero no busqué yo a Steve, salió de manera casual”.
Así relató Tiger —en declaraciones reproducidas por “El País” de Madrid— el motivo de su extraordinario rendimiento en el green.
Según explicó el “LA Times”, Stricker, quien terminaría el torneo a dos golpes de Tiger, notó algunos problemas en los tiros de Woods y le dio pequeños consejos, por ejemplo que relajara su grip, mejorara su postura y mantuviera las manos por delante de la pelota al impactar.
“Él puede ver las cosas que están fuera de lugar porque conoce mis tiros muy bien”, reconoció Tiger antes de llamar a Stricker “uno de los mejores de todos los tiempos con el putter”.
Algo de razón tiene Woods. Su “consejero” lleva el fabuloso registro de 256 hoyos seguidos sin necesitar tres putts y, si bien decidió reducir su participación en el circuito por motivos familiares, en sus tres últimos campeonatos tiene un segundo puesto en el Hyundai, un quinto en el Accenture y el segundo del Cadillac.
El futuro
Tiger volverá al tee el próximo jueves 21 cuando comience su participación en el Arnold Palmer Invitational, en Bay Hill, Orlando, donde buscará ganar por octava vez. Si lo logra, Woods puede recuperar el trono del ranking mundial y así seguir extendiendo su abrumador registro de 623 semanas al frente de esa tabla.
Sin embargo, todo el mundo sabe que el verdadero objetivo de Tiger es Augusta, donde deberá mantener el toque magistral sobre el green del que hizo gala en Doral si quiere tener chances reales de ganar.
Sus 14 títulos grandes lo colocan a solo 4 del inmenso Jack Nicklaus, pero la realidad es que Tiger no gana un grande hace cinco años y no se pone el saco verde en el último domingo de Augusta desde el 2005 (además ganó allí en 1997, 2001 y 2002).
A sus 37 años Woods parece haber recuperado el hambre de triunfos y el Masters aparece como la presa más deseada de los primeros meses del año, aunque Augusta National parece llegar con sorpresas en el recorrido para el 2013 según adelantó el sitio web de “ESPN” citando palabras de Phil Mickelson.
El martes 5 el talentoso zurdo jugó una ronda de práctica en Augusta junto a Keegan Bradley —al igual que el año pasado— y develó algunas cosas antes de comenzar su participación en Doral este último fin de semana.
“Mickelson contó que el club ha modificado el hoyo 14, agregándole una nueva loma en la parte de atrás del green que ayudará a los jugadores”, detalló ESPN, antes de citar al jugador: “Es muy probable que veamos más embocadas de afuera porque la loma te ayudará, pero si te pasas un poco del green el recovery será mucho más difícil por la elevación. Creo que este arreglo le dará al hoyo más espectacularidad”.