En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Hace 25 años, en 1989, y después de trabajar por más de 20 años para otras firmas, un joven inquieto, emprendedor, ambicioso, exigente consigo mismo y con los demás, resuelve iniciar su camino propio en el mercado de los negocios rurales, trabajando en la intermediación del comercio de lanas. Un cuarto de siglo después, cuenta con casi 200 empleados y colaboradores en todo el país e interviene en prácticamente todos los rubros del sector. Zambrano & Cía., la “primera empresa nacional de servicios agropecuarios”, como se autodefine la firma, tiene la impronta de su director Gerardo Zambrano, que “marca” el ritmo de su empresa con un norte: “vocación de servicio ilimitada” que se autoimpone y les exige “sin condiciones” a todos quienes integran la empresa.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Zambrano & Cía. inició su actividad el 15 de mayo de 1989, exclusivamente con el rubro lanas, “en función de que en ese sector no competía con la firma Victorica”, empresa donde había trabajado durante 20 años y con quien hoy lo une todavía una “excelente” relación.
Por la imposibilidad de mantener una estructura basada en un solo rubro, la lana, y que además se vende una sola vez por año, combinado con una “fuerte vocación de servicio”, el escritorio fue incorporando más personal y nuevos rubros.
Recuerda Zambrano los inicios en el área de embarques a frigoríficos, cuando ingresó a la empresa Ramón Iris Fernández (ex dueño de frigorífico Las Moras) y debieron solicitar un crédito bancario “porque las empresa no tenía ni para abrir la cuenta corriente”. Antes de cumplir un año, el 7 de mayo de 1990, Fernández se quita la vida al enfrentar severos problemas económicos en el frigorífico, y Zambrano & Cía., “por una confusión de la organización”, termina perdiendo en el primer año el préstamo con el que había empezado, pero cumpliendo con todos y cada uno de los clientes del escritorio, con lo cual las cosas para ese momento no se presentaban de la mejor manera. “Hicimos todos los esfuerzos para no caer, pero caímos”, se lamenta su director.
A partir de ese momento, la única fórmula que encontró para recuperarse del golpe fue “trabajo, dedicación, tenacidad y cabeza” y sostiene que esa receta es la que ha mantenido y transmitido hasta el día de hoy.
Otro de los elementos que maneja como clave para explicar el éxito posterior, es haber cambiado el paradigma de que el campo estaba afuera y no en la ciudad y que por tanto no se justificaba una infraestructura en la capital. Zambrano planteó el tema al revés, y apostó fuerte montando la base de su negocio en Montevideo, para luego, en una segunda etapa, comenzar a incorporar colaboradores en el interior. “Al principio íbamos desde acá, por el día, a revisar los ganados, por ejemplo, de nuestros clientes de Artigas”.
La empresa mantiene una estructura sólida en Montevideo, con más de 40 personas trabajando en distintas áreas bajo el mismo techo, que Zambrano trata de recorrer diariamente y sección por sección para interiorizarse de la evolución de los temas.
Recientemente, el escritorio ha comenzado a trabajar en el área de inmobiliaria urbana, que es la única sección que se mantiene físicamente por fuera de la estructura central, y que Zambrano de alguna manera lamenta porque “es con la que tenemos menos comunicación y a la que le hemos dado menos impulso de acuerdo con la impronta nuestra, porque nos falta ese contacto diario y permanente”.
Zambrano & Cía. hoy cuenta con un staff de casi 200 personas distribuidas en todos los departamentos del país, partiendo de la base de que “hoy requerimos gente en el interior, por la agilidad de los negocios, de la información y por la necesidad de un servicio personalizado, atento y bueno, para acelerar las cosas en un mundo que anda muy rápido”.
A lo largo de estos 25 años, la firma se ha ido adaptando a las necesidades y los cambios siempre apuntando a crecer y sin insistir en cosas que “no tienen mucho futuro”, como por ejemplo el proyecto de recría Holando aprobado por el BID y financiado por el BROU creado para una necesidad puntual pero que luego, ante la evolución de la agricultura y otros factores, se fue de a poco cerrando.
El escritorio mantiene los rubros tradicionales y ha profundizado su participación en el mercado de abastecimiento de insumos, al punto que hoy está ejecutando una inversión importante en esta área, apostando a la logística y habilitando galpones especialmente acondicionados en los accesos a Montevideo.
“No todo es resultado y éxito”, sostiene Zambrano. La empresa ha desactivado algunas áreas y proyectos y también ha innovado en otros rubros buscando adaptarse a los movimientos del negocio y a las necesidades de los clientes.
Desde hace muchos años repite sistemáticamente una frase: “Lo único permanente es el cambio” y es lo que busca aplicar en su empresa todos los días, junto a lo que él mismo define como una “vocación de servicio ilimitada” que le exige diariamente y con rigor a todos quienes integran Zambrano & Cía.
Ese “cambio” viene acompañado también de una renovación generacional en la empresa. Si bien es su director el que sigue moviendo los principales “hilos” del negocio, sus 4 hijos ya están involucrados en los distintos procesos. Alejandro es rematador público y gerente de Producción; Agustín, contador público y encargado de remates; María, estudiante de Ciencias Económicas, se desempeña en Contaduría y Rodrigo, arquitecto, trabaja particular pero también realiza tareas especiales para Zambrano & Cía. “El recambio está asegurado”, afirma Gerardo Zambrano.