Nacida el 1 de setiembre de 1996 en Oakland (California), Zendaya Maree Stoermer Coleman ya tiene 30 velas en su torta de cumpleaños. Pero aquella niña que daba sus primeros pasos entre bastidores ayudando a su madre en un teatro shakesperiano es hoy, sin lugar a duda, una de las personalidades más influyentes de su generación.
Cruzar el umbral de la treintena en la meca del cine suele marcar un cambio de etapa significativo. Sin embargo, la actriz alcanza este hito personal en la cima de un 2026 fuera de lo habitual.
Y es que, tras encabezar la aclamada El drama y el retorno de Euphoria, ha conquistado la taquilla internacional interpretando a la diosa Atenea en La odisea de Christopher Nolan y encarnando nuevamente a MJ en la esperadísima Spider-Man: un nuevo día.
“Todas las mujeres me han dicho que los 30 son la mejor etapa. Y yo me siento así también, porque creo que los 20 pueden ser un poco caóticos: ¡estás descubriendo tantas cosas! A los 30 te conoces mejor a ti misma, sabes lo que quieres, así que estoy deseando que lleguen”, dijo durante una entrevista en The Jennifer Hudson Show.
Egresada de la escuela Disney
El gusanillo de la interpretación de Zendaya no se despertó bajo los deslumbrantes focos de Los Ángeles, sino en la trastienda artesanal de un teatro regional. Su madre, Claire Stoermer, ejercía como directora de sala en el California Shakespeare Theater de Orinda.
Fue precisamente en ese entorno, entre bambalinas, vestuarios de época y libretos clásicos, donde la joven descubrió su verdadera vocación: “Ahí fue donde me di cuenta de que mi verdadero amor eran las artes escénicas”, recordaba en una entrevista con la revista Seventeen.
Zendaya obtuvo su primer Emmy a los 24 años, convirtiéndose en la ganadora más joven de la historia; dos años después volvió a ganar, también por la serie Euphoria.
AFP
Así, tras dar sus primeros pasos profesionales como bailarina de apoyo y modelo infantil, la gran oportunidad a escala nacional desembarcó en 2010. Con tan solo 14 años, dio vida a Rocky Blue en la comedia de Disney Channel Shake It Up.
Por aquel entonces, alcanzar la fama prematura en la conocida factoría juvenil solía ser un arma de doble filo que había frustrado la trayectoria de más de una promesa. Sin embargo, Zendaya hizo gala desde el principio de una compostura poco común para su edad.
Con la guía constante de su padre y representante, Kazembe Ajamu Coleman, supo mantener una trayectoria protegida y blindada frente a los excesos nocturnos de Hollywood, planificando con firmeza su posterior salto hacia papeles de corte adulto.
El fenómeno Euphoria
Aunque sus primeros trabajos le otorgaron proyección mediática, fue la serie de HBO Euphoria la que catapultó a Zendaya a la cima de la interpretación dramática contemporánea.
Zendaja en una escena de Euphoria.
HBO Max
Al ponerse en la piel de Rue Bennett, una adolescente atrapada en las adicciones que transita entre el sufrimiento, el duelo y la búsqueda de sobriedad, la actriz descolocó por igual a la crítica especializada y al gran público por la crudeza de su actuación.
La consagración definitiva llegó en 2020, cuando con apenas 24 años se erigió como la ganadora más joven de la historia en recibir el Premio Emmy a la Mejor actriz principal en una serie dramática: “Sé que este parece un momento realmente extraño para celebrar”, dijo en su discurso, en referencia a la pandemia; “pero solo quiero decir que hay esperanza en la gente joven”.
La hazaña volvió a repetirse dos años más tarde, cuando volvió a alzarse con la estatuilla en esa misma categoría, convirtiéndose en la primera mujer negra en recibir dos veces el premio.
Sin embargo, el magnetismo de la artista va más allá de la pequeña pantalla. En los últimos años, su nombre se ha transformado en sinónimo de éxito comercial y prestigio en el mundo del cine. Tras afianzarse en el papel de Chani dentro de la vertiginosa saga Dune de Denis Villeneuve, en 2024 reafirmó su solidez con el drama deportivo Challengers, de Luca Guadagnino.
Zendaya en la entrega de los Globos de Oro 2025, en la que estuvo nominada a Mejor actriz por la película Challengers.
EFE
En aquel largometraje no solo dio vida a la tenista Tashi Duncan, sino que asumió además el rol de productora ejecutiva, alcanzando una retribución de entre 10 y 13 millones de dólares.
Con todo, ha sido este año 2026 el que terminó por romper cualquier límite. Tras el aplaudido estreno de El drama (la sátira del sello A24 que coprotagonizó junto con Robert Pattinson, disponible en la plataforma Prime Video), la actriz firmó un doblete inédito en las salas de cine. Primero, encarnando a la diosa Atenea en La odisea de Christopher Nolan. Y, casi al mismo tiempo, metiéndose de nuevo en la piel de MJ para una nueva entrega de Spider-Man (en cartel en cines).
Con Robert Pattinson en El drama.
Con ello, Zendaya ha logrado una proeza al alcance de pocas figuras en la historia del cine: dominar la cartelera liderando dos superproducciones de semejante envergadura al mismo tiempo.
La complicidad de Tomdaya
En un entorno donde la vida privada de las estrellas acostumbra a ser moneda de cambio mediática, Zendaya ha sabido resguardar su parcela personal. Y es que con el actor británico Tom Holland ha construido una de las uniones más estables, queridas y celosamente guardadas de la industria.
Sus caminos se cruzaron en 2016 durante las pruebas de casting para Spider-Man: de regreso a casa y, tras años de discreción ante las conjeturas y rumores, hicieron oficial su noviazgo en 2021.
Spider-Man: Un nuevo día.
En declaraciones concedidas a la revista People, el propio Holland dejaba ver lo que ella representa en su vida: “He encontrado a mi persona. Es mi mejor amiga y soy lo más feliz que he sido nunca cuando estoy con ella. Nunca me he sentido tan apoyado y seguro”.
Las especulaciones en torno a un posible enlace matrimonial cobraron un impulso renovado tras las sonadas palabras de su estilista, Law Roach, en The Hollywood Reporter: “Ya ha tenido lugar... Se la han perdido”.
Hoy, habiendo compartido intensas agendas de promoción a lo largo de los últimos meses con motivo de los estrenos de La odisea y Spider-Man: un nuevo día, el fenómeno bautizado como Tomdaya encarna el ideal contemporáneo de apoyo mutuo, tanto dentro como fuera del plató.
Zendaya y el actor británico Tom Holland han construido una de las uniones más estables, queridas y reservadas de la industria.
EFE
Pero, pese a haber marcado época en las salas de cine durante los últimos meses, el horizonte profesional de Zendaya no descansa: en los primeros pasos de su treintena aguardan el esperado broche de oro a la trilogía de Denis Villeneuve con Dune: parte tres y la producción de la biopic enfocada en la cantante Ronnie Spector, Be My Baby.
Y así, aquella niña de Oakland que soñaba detrás de escena en un teatro local se confirma como una de las más sólidas estrellas del Hollywood contemporáneo. n
A partir de EFE