La Semana de la Moda de París es no solo el escenario por excelencia de las grandes casas de lujo y un acontecimiento fundamental en el calendario internacional, sino también un hito en la carrera de cualquier modelo.
Melany Rivero desfiló para Tom Ford, mientras que Mariana Musante lo hizo para Alaïa y Camila Herrera formó parte del debut del nuevo director creativo de Balmain
La Semana de la Moda de París es no solo el escenario por excelencia de las grandes casas de lujo y un acontecimiento fundamental en el calendario internacional, sino también un hito en la carrera de cualquier modelo.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáPor estos días, por las mismas pasarelas que han pisado Kate Moss, Naomi Campbell, Gisele Bündchen y tantas otras de las modelos más importantes de la historia, desfilan tres uruguayas para quienes este sueño parisino se convirtió en territorio conocido: Melany Rivero, Mariana Musante y Camila Herrera, de la agencia Montevideo Models.
Rivero, que ya había desfilado en la Semana de la Moda de la Alta Costura para Georges Hobeika y Giorgio Armani, lo hizo ahora para Tom Ford, como musa de Haider Ackerman, el diseñador francés nacido en Colombia que está al frente de la dirección creativa de la marca.
En un sobrio espacio blanco en la plaza Vendôme, la modelo uruguaya avanzó etérea ante celebridades que la miraban atentamente desde la primera fila, como la directora de Vogue Anna Wintour, Paris Jackson —hija de Michael Jackson—, Ricky Martin y la supermodelo Kate Moss.
Ackerman, distinguido por GQ como el Diseñador del Año en 2025, presentó una colección sofisticada y seductora en la que apostó por lo esencial, a través de prendas como camisas, corbatas y sastrería con guiños militares. “Vivimos en un mundo bastante violento donde todos tienen una voz muy fuerte, gritan, se exaltan y dicen mentiras. Falta humildad en este mundo”, declaró el diseñador acerca de la necesidad de “volver a lo básico”.
En su desfile, Rivero lució una de las piezas predominantes y llamativas de esta colección: una falda impermeable de plástico transparente, material al que el diseñador también recurrió para crear abrigos y sombreros.
Por otro lado, entre los looks de la noche, la modelo desfiló con un clásico vestido negro con bordes de tela inspirados en alas de murciélago, en un guiño a la oscuridad de los tiempos que corren.
Mariana Musante, por su parte, desfiló para Alaïa, una de las presentaciones más esperadas, ya que se trató de la despedida del belga Pieter Mulier, quien tras cinco años dejará la dirección creativa de la marca para estar al frente del cambio de rumbo de Versace.
La última colección de Mulier, presentada en la antigua sede de la Fundación Cartier, mantuvo el enfoque minimalista, con un particular énfasis en la silueta femenina, las formas orgánicas y el styling simple, libre de accesorios.
La uruguaya, que ya había desfilado para las colecciones de alta costura de Dior y de Giambattista Valli en 2024, avanzó por la pasarela con uno de los clásicos y versátiles vestidos cortos y monocromáticos ajustados al cuerpo.
Musante fue parte de una despedida, mientras que su colega y compatriota Camila Herrera debutó en esta pasarela parisina en el desfile de Balmain, que supuso, también, el debut del francés Antonin Tron como director creativo de la marca, un lugar que durante 14 años ocupó Olivier Rousteing.
Al desfile de Balmain asistieron numerosas celebridades, como Naomi Watts, Lux Pascal, Diane Kruger y Noomi Rapace, quienes vieron pasar a paso firme a la modelo uruguaya con uno de los tantos conjuntos de chaqueta estilo militar a través de los que el diseñador buscó reflejar el poder femenino, un hilo conductor de su colección debut.
La pasarela de Tron tuvo como común denominador a las hombreras y otras siluetas que remitieron a la década de los 80, en un intento por mantenerse fiel a la esencia de Balmain, y por demostrar que el lujo puede adaptarse al día a día de las mujeres trabajadoras.