En la misma línea, el propietario de caballos Daniel Pombo, quien se presentó en esa ocasión como abogado y asesor de la ACCPC, afirmó que esas personas, “con el advenimiento de alguna de las políticas que se están llevando a cabo, están viendo que va en detrimento su sustento”.
La logística del hipódromo de Maroñas es “espectacular”, los premios son “muy buenos, porque están subvencionados por el Estado”; de alguna manera “tenemos un montón de cosas que hacen muy apetecible lo que se llama el turf nacional”, valoró.
Y alertó que “por eso han venido a recalar al Uruguay un montón de capitales extranjeros”, sobre todo brasileños. “Algunos de ellos con notoria connotación, con actividades muy concretas, gente que estuvo involucrada incluso también en el Lava Jato (operación vinculada a una red de corrupción en Brasil), que de alguna manera han estado y que son partícipes de la actividad del turf en el día de hoy, y que han generado como una especie de oligopolio amparado por las autoridades”, denunció.
Y agregó: “Digo amparado por las autoridades porque han tenido prebendas de todo tipo, favoritismos de todo tipo, logística que se ha montado para ellos específicamente, y si no es así deberían explicar por qué las cosas son como son”.
Propuestas
Entre las principales propuestas que planteó la ACCPC ante los diputados fue la necesidad de una “mejora en cuanto a la legislación”, con el argumento de que con “la Ley 17.006 (de 1998), con determinados parámetros que se han manejado, con medidas puntuales que han tomado tanto la Comisión Hípica como la Dirección de Casinos, en los últimos años están violando el objetivo” de la misma ley, sostuvo Pombo.
La gremial planteó en esta instancia “aumentar los premios otorgados a los caballos ganadores nacidos en Uruguay”, según un documento de la ACCPC al que accedió Agro de Búsqueda.
Señala que en este momento, “contrariamente a la necesidad del sector, se han disminuido los incentivos como, por ejemplo, para caballos de tres años, que era del 40% y pasó al 30% (enero 2025), y para los potrillos de dos años el incremento también bajó del 40% al 30% (abril 2025); hay países donde dicho aumento llega al 80%”.
Otra propuesta es la de “incrementar las carreras reservadas para caballos nacionales”, con la “necesidad imperiosa de reservar el 50% de las carreras para productos nacidos en el país”, logrando así el mayor “impacto positivo y estímulo a la producción” local.
La idea “no es cerrar fronteras, pero sí asegurar una porción importante del mercado para incentivar la producción uruguaya”, sostiene la gremial.
Plantea también que “el futuro de la hípica no puede estar solo en manos de la Dirección de Casinos, que claramente no tiene experiencia en la producción ni tampoco en la generación de empleos”.
A su turno, en la comparecencia el presidente de la gremial en cuestión, José Luis Strazzarino, dijo: “Representamos a un sector vinculado con la cría del caballo de carrera” que es “netamente productivo”, y “nuestro ministerio es el Ministerio de Ganadería”.
“En casa hemos producido de todo, leche, tuvimos ovejas, pero ya no tenemos más por los ataques de perros, y ahora producimos caballos Puros de Carrera como un medio de producción”, comentó. Este productor de Canelones además se dedicó a la avicultura.
Posteriormente, el titular de la ACCPC se refirió a algunas “problemáticas netamente productivas” respecto a “la dirección que va llevando” el turf uruguayo “en los últimos 15 años”, y que “ha llevado a estar hoy con un 30% a un 40% menos de producción de potrillos”.
En 2011 el sector tenía “2.011 potrillos” y pasó a “1.340 potrillos nacidos el año pasado”, cuando el país en pleno ha hecho una “apuesta muy importante” a esta actividad, sostuvo. Admitió que “al turf se le dedicó entre US$ 12 millones y US$ 13 millones por año para incentivarlo”.
Sin embargo, “los lineamientos y la dirección que ha tenido en los últimos años no van en línea, por lo menos, con la parte productiva”, se lamentó.
Consideró que habrá “otras áreas dentro de la hípica, como puede ser el deporte, las carreras de larga distancia, el reporte internacional, el hobby u otras cosas que pueden haberse favorecido estos años y que están muy contentos”.
El de “Maroñas es un excelente hipódromo” y tiene un “sistema de competencia, de carrera, de calidad, también para el exterior, pero en la parte productiva” ha tenido “bastantes problemas”, dijo.
Según datos presentados por la gremial de criadores de caballos en la Comisión de Ganadería de Diputados, los haras uruguayos, en promedio, tienen entre 20 y 40 potrillos.
Strazzarino señaló que “sería normal que vinieran 10, 15 o 18 haras extranjeros a gastar dinero acá, generar empleo e invertir en fertilizantes”. “Bienvenidos sean, porque mis abuelos también fueron extranjeros; en el origen de todos nosotros hay extranjeros”, acotó.
Y resaltó: “Lo único que queremos es convivir y no aceptar desplazamientos en unidades de negocio que, en determinados sectores, pueden debilitar a todo un rubro”.
En respuesta a los planteos de esta gremial, el presidente de la Comisión de Ganadería y diputado del Frente Amplio, Marcos Presa, adelantó que la intención es “revisar” y “analizar” la ley en cuestión (17.006) desde que se promulgó y cuál es la situación actual.
Al respecto, el diputado del Partido Colorado Horacio de Brum consideró que “no se debe seguir en este esquema de 1998, con una Dirección General de Casinos como si fueran los sabedores de esta actividad, de la que no saben y tampoco tienen interés en conocer”.
“Creo que habrá que pensar en otro tipo de gobernanza”, con la participación de los “implicados en la actividad”, podría ser una “comisión de naturaleza mixta, o una persona pública no estatal”, sugirió.
Muy light
“(El expresidente) Jorge Batlle me dijo: ‘Van a tener que tener cuidado y año a año monitorearlo e ir ajustando, porque el pliego es muy light’”, comentó el presidente de la Asociación de Entrenadores de Caballos de Carrera, Gabriel Giovannetti, durante la comparecencia, en alusión a la licitación realizada en el Hipódromo de Maroñas.
Justamente, ese centro de competencias ecuestres reabrió en 2003, durante el gobierno de Batlle, quien fue propietario del haras Flanqueadores y un apasionado por los caballos.
Dijo que esta actividad “no solamente se trata de las carreras de caballo, sino también se mueve el campo —están los granos, los verdes, las alfalfas—, los traslados y los traileros”.
“El turf mueve muchísimo, atrás están el peón, el capataz, los serenos, los veterinarios” y otros trabajadores, enfatizó. Giovanetti recordó también otro comentario que le hizo el exmandatario respecto a los brasileños: “El uruguayo más rico es un riquito; si esa gente se viene para acá y se quiere meter, van a tener que ponerles pautas”.
Y advirtió: “Uruguay y nuestros caballos son libres de enfermedades y entramos a cualquier parte del mundo no solo a competir, sino a vender”. “Sin embargo, Brasil tiene las puertas cerradas netamente”, y los brasileños “han utilizado al Uruguay como puente de exportación”, sostuvo.
El directivo cuestionó que “ellos vienen y arrasan con calidad y cantidad de caballos, porque no solo tienen buen material —o sea, genética de muchos años—, sino gran cantidad de producción”.
“Corren carreras con cuatro o cinco caballos contra alguno de los nuestros, y cuando quisimos hablar para frenar y empezar a poner pautas, se nos dijo, literalmente, ‘y bueno, si no pueden con los brasileros, sean sus empleados’”, se lamentó ante los diputados de la Comisión de Ganadería.