• Cotizaciones
    martes 09 de junio de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Un mundo de “nuevos descubrimientos” en Psicología reveló que a los tres años es posible predecir si el niño será bueno en matemáticas

    En la pantalla aparecen de pronto un montón de puntos negros desordenados sobre un fondo blanco y desaparecen de inmediato. El auditorio queda perplejo. El psicólogo e investigador estadounidense Justin Halberda pide atención. Los presentes deberán estimar cuántos números ven en otro pantallazo que activará por un instante. Las respuestas son variadas, aproximadas, aunque muy pocas exactas. De todos modos a Halberda no le preocupa, su interés está en explicar qué ocurre en el cerebro cuando se le exige estimar, contar, resolver un problema matemático o aprender una palabra desconocida. Todas estas tareas tienen funciones conectadas entre sí.

    El docente es profesor asociado del Departamento de Psicología y Ciencias del Cerebro de la Universidad Johns Hop­kins en Estados Unidos. Halberda pertenece al Grupo de Ciencias de la Visión y dirige dos laboratorios: el Visión y Cognición y el Desarrollo Infantil. Viajó a Uruguay para participar del simposio “Educación, Cognición y Neurociencia” del Centro Interdisciplinario en Cognición para la Enseñanza y el Aprendizaje (Cicea) de la Universidad de la República, que se realizó en marzo.

    Entre sus investigaciones está una sobre los videojuegos de acción y disparos (shooting games), que asegura están vinculados con una mejora en las habilidades matemáticas de los adolescentes. Al igual que los puntos en la pantalla, los jóvenes se embarcan en un mundo de estimación y matemática en busca de su oponente en un escenario cambiante visual y auditivamente.

    Halberda encuentra “divertido” entender al cerebro, intentar ayudar a la educación, preguntarse y estudiar cómo funcionan las habilidades matemáticas básicas.

    A continuación un resumen de la entrevista que mantuvo con Búsqueda.

    —¿Qué ocurre cuando una persona aprende nuevas palabras? Usted estudia la lógica y su inferencia deductiva, ¿en qué consiste?

    —Esta parte de mi trabajo trata sobre cómo nos enfrentamos a un nuevo problema. ¿Qué quieren decir las palabras en nuestro idioma? Hay tantas palabras para aprender… La gente que lee un periódico sabe por lo menos 30.000 palabras, solo por ser un lector regular. Si además hablan un poco de otro idioma saben 60.000 palabras. Si hay tantas palabras para aprender, ¿cómo se aprende el significado de ellas? Una manera de enfrentar el desafío es razonando lógicamente. Este es el razonamiento matemático.

    Imagine que pongo frente a usted una pelota y un objeto que nunca vio, una tuba. Le pido que me dé la tuba. La palabra no la conoce, es un sonido. Mucha gente razonaría: bueno, yo sé que esto es una pelota, entonces lo otro debe ser esa palabra extraña. Es un poco de razonamiento, de lógica. Es A o B, si no es A entonces es B. Aun cuando aprende una palabra, confía en el razonamiento matemático para ayudarle.

    —¿Esto podría explicar por qué hay quienes dicen tener dificultades para aprender idiomas y otras no?

    —Tal vez. Pero lo que ocurre es que primero, antes de aprender algo, nos sentimos interesados por eso. Antes de embarcarnos en el razonamiento de qué pueden significar las palabras, tenemos ese sentimiento de interés, de querer aprender. También podemos sentir “esto no es para mí”, o “no quiero hacer esto”. Primero viene la intuición, el deseo, y después el uso de la cognición y las habilidades.

    —¿Por eso los niños tienen más facilidad para aprender idiomas? ¿Se sienten más interesados que los adultos?

    —Sí, creo que es en gran parte cierto. La idea común que tenemos es que el cerebro del niño está listo para aprenderlo todo y que el cerebro adulto es lento, viejo y no aprende. Si eso es cierto, es solo mínimamente cierto. La mayor parte se debe a que los niños tienen interés, son participativos y tienen tiempo para vivir estas nuevas experiencias.

    —Usted estudia sistemas básicos como los sistemas numéricos no lingüísticos. ¿Por qué son importantes?

    —Las habilidades matemáticas básicas, las habilidades básicas de lenguaje, la memoria del trabajo son unidades básicas que compartimos con otras mentes del planeta. Tenemos habilidades matemáticas básicas (a menos que tengamos un problema en el cerebro). Todos los niños en la escuela las tienen, los bebés, incluso un ratón o una rata, un mono. Son habilidades compartidas por todos las que estudiamos. La unidad básica en común.

    —Su grupo estudia cómo bebés y niños perciben y razonan el mundo que los rodea y cómo recuerdan objetos escondidos, aprenden palabras y piensan en números y matemática. ¿Qué logros más le interesan?

    —Uno de nuestros principales logros ha sido medir diferencias individuales en estas actividades muy básicas. Cuando era estudiante las investigaciones estaban mostrando que todos compartimos un número de habilidades, que todo podemos aprender palabras de esta manera rápida. Ok, pero, ¿podemos todos hacerlo igual o algunos lo hacen mejor?

    Entonces diseñé herramientas experimentales para intentar medir las habilidades de las personas con mucho cuidado. Encontré que sí, todos podemos estimar cuántos puntos hay en la pantalla, pero acá viene lo sorprendente: hay gente que es mejor que otra.

    Luego encontramos que los que eran mejores estimando cuántos puntos hay en la pantalla eran los que luego tenían buenos rendimientos en matemática. Se cumple incluso con niños de tres años. Puedo predecir quién será mejor en el futuro. Un mundo de nuevos descubrimientos se abrió. Se puede ver diferencias individuales y predecir qué tan bueno será en la escuela o aprendiendo diferentes tipos de conocimiento.

    —¿De qué depende que algunos niños tengan mejores habilidades matemáticas a tan temprana edad?

    —Debo ser honesto, todavía no lo sabemos. Es difícil medir la actividad cerebral en un niño de tres años, es algo desafiante.

    Cualquier problema complejo en matemática requiere que funcionen múltiples partes del cerebro juntas.

    —Sus estudios mostraron que los videojuegos de acción de disparos (shooting games) ayudan a mejorar las habilidades matemáticas. ¿Cómo explica el vínculo?

    —Estudiamos estos juegos porque investigaciones previas mostraban que requiere que trabajen áreas del cerebro cercanas a la zona de los números, la misma zona parietal del cerebro. Estos son juegos dinámicos visual y espacialmente. Estás en un mundo tridimensional, te mueves con tu jugador, cambia tu entorno y estás intentando detectar a tu oponente, encontrarlo y luchar contra él. Creo que lo más importante es el movimiento en ese espacio, el encontrarlo, no solo la lucha. Tengo colegas que me dicen que tal vez la lucha también sea importante, que cuando ven la sangre se pueda desencadenar un sentimiento de excitación. Cuando juegas, parte de lo que haces es resolver el problema de los puntos en la pantalla, es un problema espacial temporal, es una tensión y parte es un problema de estimación. Estudiamos a chicos de 18 años que llevaban unos 10 años utilizando estos juegos de acción y luego tomamos a chicos de 18 a 22 años que nunca habían jugado y a ellos les ayudó también.

    —¿Cómo se puede aplicar este hallazgo en la educación?

    —Debemos esperar más estudios y resultados. Hasta ahora puedo decir que tal vez los videojuegos no les harán mal para su habilidad intelectual, podrían lastimar pero otra cosa. Si lo quieres integrar con la educación, ¿podemos crear un juego menos violento y que aun así ayude y funcione? ¿Podemos hacer uno con más contenido educativo y más habilidades de estimación e igualmente divertido? Ese es el desafío.

    —¿Qué planea investigar en los próximos años?

    —Voy a estar mirando a otras magnitudes. Las habilidades de estimación, de volumen, brillo, duración del tiempo, velocidad, tamaño, área, perímetro, densidad visual. Todas estas son diferentes experiencias visuales y auditivas. ¿Cómo encajan estas en la representación de cantidad?