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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEste 9 de febrero se cumplieron 53 años de la defensa de la democracia por la Armada Nacional, cuando la máxima autoridad naval de aquel entonces, representada por el comandante en jefe, tomó la decisión de establecer el cerco de la Ciudad Vieja, ante el claro compromiso de sostenibilidad de las instituciones democráticas del país.
Fue así que proporcionó al presidente de la República la opción de seguir gobernando las instituciones desde ese recinto ciudadano, con total respaldo y protección de la Armada Nacional y sus fuerzas de mar, tierra y aeronavales.
No obstante, ante la negativa del Poder Ejecutivo en particular y la total falta de apoyo político en general, el comandante en jefe, en la evidencia de su soledad ante un sistema político ausente, presentó la renuncia al presidente por razones de convicción democrática.
El 9 de febrero de 1973 debería ser recordado como una fecha para que “nunca más” se repita, pero también para dignificar la actitud asumida por el mando de la institución Armada Nacional, dando testimonio ante los acontecimientos y los actores de la sociedad democrática y, muy especialmente, del sistema político.
Así, realmente, en bien de la verdad y la justicia histórica, estaríamos recordando que el “nunca más” de la denominada historia reciente es más amplio y complejo, pues evocaría también un mea culpa de muchos otros actores. El resto de los tristes acontecimientos se conocen.
Aquel amargo día de febrero debería también ser una fecha para que muchos reflexionemos, sin olvidar que una institución nacional como la Armada fue la única que, en un episodio crucial para el país, demostró accionar a través de su mando naval, con clarísima honorabilidad y convicción digna de destacar.
En suma, un baluarte en defensa de la democracia, que bien merecería recordarse en esa fecha, no solo a nivel institucional, sino por todos los uruguayos.
Alberto Caramés