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En un extenso reportaje en Marítimas de El País, el Dr. Juan Curbelo realizó un fuerte alegato para que se proceda a dragar el canal de acceso al Puerto de Montevideo a 15 metros de profundidad. Realmente, sorprenden esas declaraciones porque el Dr. Curbelo se desempeña, actualmente, como miembro de la delegación uruguaya ante la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) y es obvio que los temas que deben merecer su atención son los de esa comisión binacional y no los del Puerto de Montevideo, como por ejemplo, el mejoramiento de la profundidad de los canales de Martín García y en especial su ancho de solera y todo lo referente a la licitación argentina por el dragado en el Río de la Plata de la vía troncal.
Para poder evaluar esas declaraciones, desde un punto de vista técnico, es necesario recordar la gestión que, en esta materia, le correspondió al Dr. Curbelo cuando fue presidente del Directorio de la ANP. Poco tiempo después de asumir esa responsabilidad, año 2020, afirmó que había arribado a un acuerdo para el dragado del canal de acceso al Puerto de Montevideo a 14 metros de profundidad con la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), por un monto que estimaba en US$ 200 millones y, paralelamente, acompañado por el canciller Bustillo, sostuvo, en el Parlamento, que la CARP había autorizado ese dragado a esa profundidad.
Lo cierto es que lo anunciado por el Dr. Curbelo, por un lado, era falso, la CARP había autorizado el dragado a 13 metros de profundidad, no a 14 metros con un cambio de trazado, y, por otro, no era posible que hubiera llegado a un acuerdo con la CND porque no tenía un proyecto ejecutivo que indicase las características que iba a tener el canal.
En 2021, el Dr. Curbelo tuvo un rol protagónico en la redacción del contrato de 25 de febrero de ese año con TCP- Katoen Natie que, en materia de dragado, en el numeral 7.1 de un anexo se acordó: “La ANP será responsable de asegurar a su cargo una profundidad de CATORCE (14) metros, (equivalente a 46 pies de calado) en las áreas de acceso y maniobra para los buques que operen en la terminal”. Es errónea la redacción, primero, porque 14 metros de profundidad no es igual a 46 pies de calado, porque calado refiere a los buques, a lo que hay que agregar la revancha (UKC), que suele estar entre 2 y 4 pies. Segundo, porque lo que se debió decir fue que esa profundidad se iba a obtener en el canal de acceso al Puerto de Montevideo y no en las áreas de acceso, que debería interpretarse como todas las zonas del Río de la Plata en que se puede acceder al Puerto de Montevideo, lo que constituye un dragado disparatado.
A lo que antecede se agrega que, en un anexo a ese contrato, se incorpora el Reglamento de Atraques de buques del Puerto de Montevideo que es imprescindible poderlo modificar rápidamente por circunstancias imprevistas, como derrames de hidrocarburos, colisiones, etc. Pues bien, ahora, para modificar ese reglamento, gracias al aporte técnico del Dr. Curbelo, se requiere el consentimiento de TCP-Katoen Natie…
Como decía el presidente Lacalle Pou “dato mata relato”, en este caso, los hechos expuestos más arriba ponen en claro el nivel técnico que puede tener el planteo del Dr. Curbelo, que, por otra parte, implica un gasto enorme, en mi opinión, por el momento innecesario por la evolución que se está produciendo en el transporte marítimo y porque el deterioro del Puerto de Montevideo no lo causa el canal de acceso, sino la gestión de las autoridades del gobierno anterior y las del presente.
Dra. Silvia Etchebarne Vivian
Magíster en Logística Portuaria y Marítima