• Cotizaciones
    jueves 18 de junio de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Lionel Messi I

    Sr. director:

    Hay futbolistas extraordinarios. Hay leyendas. Y luego aparece un fenómeno todavía más excepcional: un jugador capaz de movilizar emocionalmente a millones de personas alrededor del planeta. Eso representa Lionel Messi.

    El partido entre Argentina y Argelia dejó una lección que supera ampliamente los tres goles anotados por la selección albiceleste.

    Llegó Messi y llegó el fútbol. Porque el fútbol, en su esencia más profunda, es sorpresa, es gol, es magia y es la capacidad de desatar la tensión narrativa que permanece contenida en cada partido.

    Desde su aparición en el estadio era evidente que Messi había llegado preparado. Y esa preparación constituye, quizá, una de las mayores lecciones humanas de toda su carrera. El talento por sí solo nunca ha sido suficiente. La disciplina es la que prolonga el talento a través del tiempo.

    A pocos días de cumplir los 39 años, Messi sigue jugando con la precisión, la inteligencia y la serenidad de quien ha aprendido a administrar su energía sin renunciar a la excelencia. Su preparación es física, pero también mental. Su preparación es individual, pero también colectiva.

    Messi juega con un equipo que lo entiende, que lo acompaña y que ha construido alrededor suyo una relación de confianza que pocas veces se observa en la historia del deporte. Argentina juega con Messi y también para Messi. Y Messi responde a esa confianza.

    El partido tuvo tres momentos memorables. Los dos equipos comenzaron con valentía. Incluso hubo goles anulados en ambos bandos, lo que anticipaba un encuentro abierto y dinámico. Argelia decidió competir sin miedo, mirar a la campeona del mundo a los ojos y desafiarla con dignidad. Pero el fútbol cambia de dimensión cuando Messi entra en contacto con el balón.

    El primer gol nació de la conexión colectiva que tantas alegrías ha producido en Argentina. Rodrigode Paul encontró un espacio en la defensa rival y Messi hizo aquello que ha repetido cientos de veces a lo largo de su carrera, controlar la situación con naturalidad y convertir la oportunidad en gol.

    Argelia no se rindió. Y esa también es una de las virtudes que este Mundial está dejando como enseñanza permanente. Las selecciones consideradas pequeñas ya no participan para aprender. Participan para competir.

    Durante varios minutos, Argelia consiguió devolver la incertidumbre al partido. Pero entonces apareció otra característica que distingue a los genios. Los genios saben esperar. No corren desesperadamente detrás del partido. Lo interpretan. Mientras todos aceleran, ellos administran los ritmos.

    Messi volvió a demostrar esa inteligencia extraordinaria que le permite aparecer exactamente en el lugar y en el momento adecuados. El segundo gol nació de un error del arquero, pero también de una cualidad que acompaña a los grandes futbolistas, consistente en la capacidad de anticiparse a los acontecimientos.

    El tercero fue una obra que sintetiza toda una carrera. Un control, una lectura rápida del espacio y un remate frontal que volvió a desatar la celebración colectiva.

    Pero la verdadera noticia no fueron los goles. La verdadera noticia fue la alegría. Hay algo singular que ocurre cuando Messi juega. El mundo celebra sus goles como si fueran propios. Cada anotación parece convertirse en una pequeña victoria personal para millones de personas que, por 90 minutos, vuelven a conectarse con la emoción, la belleza, el asombro y la alegría de vivir.

    Eso es muy difícil de lograr en una época marcada por la prisa, la incertidumbre y la fragmentación social. Messi produce un fenómeno excepcional. Nos devuelve la alegría de contemplar la excelencia. Y quizá por eso resulta inevitable formular algunas preguntas.

    ¿Es este el último Mundial de Messi? Entonces disfrutémoslo. ¿Tiene casi 40 años y continúa batiendo récords históricos? Entonces admiremos esa proeza. ¿Está escribiendo nuevos capítulos de la historia del fútbol? Entonces asumamos el privilegio de ser testigos de ella.

    Una de las mayores lecciones humanas de este partido es que la edad no constituye necesariamente el final del talento. La disciplina es la virtud que permite perfeccionar y prolongar durante décadas aquello que amamos hacer.

    El Mundial de 2026 sigue enseñándonos que las grandes diferencias humanas no nacen únicamente de las capacidades extraordinarias, sino de nuestra decisión cotidiana de cuidar, perfeccionar y sostener los talentos a lo largo del tiempo. Y pocas personas encarnan hoy esa decisión mejor que Lionel Messi.

    Por eso, el planeta entero parece coincidir en una frase sencilla que trasciende este Mundial y probablemente varias generacione: llegó Messi. Llegó el fútbol. Y resistir también es una forma de vencer.

    James Fernández Cardozo

    PhD en Análisis del Discurso