En un encuentro reservado, el presidente Yamandú Orsi recibió el lunes 15 por la mañana a varios veteranos dirigentes y referentes del Frente Amplio en la residencia presidencial de Suárez y Reyes.
Los exintendentes Carámbula y Ehrlich, además del publicista Invernizzi y el senador Borbonet, mantuvieron un encuentro con el mandatario en Suárez y Reyes
En un encuentro reservado, el presidente Yamandú Orsi recibió el lunes 15 por la mañana a varios veteranos dirigentes y referentes del Frente Amplio en la residencia presidencial de Suárez y Reyes.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDe esta “reunión de amigos”, como la definieron dos participantes en diálogo con Búsqueda, participaron, además del mandatario, el exintendente de Canelones y mentor político de Orsi Marcos Carámbula, el senador Daniel Borbonet, el exintendente de Montevideo y exministro de Educación y Cultura Ricardo Ehrlich —presidente de la Comisión de Programa del Frente Amplio— y el publicista Claudio Invernizzi, quien trabajó en las campañas electorales de Tabaré Vázquez en 2014 y de Daniel Martínez en 2019.
Carámbula fue quien convocó a varios de los presentes. El encuentro incluyó un análisis de la coyuntura política actual y de la baja aprobación que tiene el gobierno, aseguraron fuentes a Búsqueda. También conversaron sobre las prioridades políticas de cara al futuro. Orsi comentó su interés de volver a reunirse con el grupo más adelante, aunque no definió fecha.
La reunión se dio semanas después de que se conociera que el presidente compró una camioneta, días antes de asumir, con un descuento de US$ 25.000, y de que adquirió el vehículo utilizando como parte del pago un auto Renault Stepway donado para su campaña electoral. El hecho provocó una tormenta política, que fue alimentada por sucesivos desaciertos en la comunicación presidencial y que dejó expuestas desinteligencias y falta de información entre los principales dirigentes que rodean al mandatario.
En medio de la crisis, Carámbula dijo públicamente que la comunicación del presidente se debe “administrar adecuadamente” y llamó a “conformar un equipo que respalde y fortalezca a los compañeros que ya están” en esa área. En declaraciones a la diaria Radio, el exintendente sostuvo que el gobierno debía “retomar” las prioridades de la actual gestión y, en paralelo, apuntó contra el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, al mencionar que se anunciaron iniciativas desde el Poder Ejecutivo “que no estuvieron en el planteo de Yamandú” en el Parlamento y que “no estaban consensuadas en la previa”, como la propuesta de que ahorristas puedan financiar proyectos de empresas públicas a través de inversiones.
El lunes pasado, el mandatario también había protagonizado una reunión con senadores. Allí, dijo un participante del encuentro a Búsqueda, algunos legisladores le propusieron al presidente reeditar los Consejos de Ministros abiertos que realizaba el expresidente Vázquez en distintas localidades del país, como una forma de acercar más las políticas del gobierno al territorio. El presidente “tomó nota” de la sugerencia.
La forma de comunicarse del presidente se convirtió en un asunto político en sí mismo. En diciembre, en un almuerzo organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing, el mandatario defendió sus “tropiezos discursivos”, por los que estaba siendo cuestionado, y anunció que serían “cada vez más grandes”. El estratega político Jaime Durán Barba, cuyas columnas dominicales en el diario argentino Perfil suele leer el presidente, elogió este posicionamiento. “Lo que más aprecia la sociedad contemporánea es la autenticidad”, dijo Durán Barba a Búsqueda.
Sin embargo, el politólogo Gerardo Caetano cuestionó las expresiones de Orsi al plantear en entrevista con Búsqueda que el presidente “no solamente no trabajó” en mejorar la comunicación, “sino que cumplió y con creces lo que había señalado”, en cuanto a que sus errores serían cada vez mayores. Caetano ve problemas de comunicación y de gestión política: “El presidente no parece tener un grupo bien cercano con el cual va debatiendo el día a día. Y eso es un problema, porque en medio de este vértigo cotidiano el presidente no puede salir con lo puesto y decir lo que se le ocurre. Tiene que ir construyendo agenda”, dijo.
Para el politólogo, “el presidente parece un poco emperrado en que su estilo lo salva, y lo podía salvar muy bien en la intendencia, pero a nivel presidencial le está generando problemas severos”. Sentenció que “el presidente, cuando habla, gobierna”.
En una línea similar, Carámbula había dicho en la diaria Radio que el mandatario debió haber tenido “mucha certeza en la comunicación” sobre la compra de la camioneta, porque “es la comunicación del presidente y, cuando el presidente habla, habla”.