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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáControlando una estructura en Zhengzhou en el centro de China. Construida para Uruguay con mis planos, me he encontrado con una sociedad ya muy avanzada, con un shopping cerca ya del futuro, pero sobre todo con una sociedad muy educada, donde todos se tratan con respeto, y esa educación y concentración en el trabajo es la que dan los buenos modales, como en pueblos de colonias de inmigrantes como mis abuelos en Colonia.
Desde la educación y buenos modales en los encuentros, también en la calle donde se cruzan en las avenidas miles de personas, motos y autos sin que se bloqueen, como un ballet donde todos dejan el lugar al otro y con una concentración que ni en el Ballet del Sodre.
Se ve que es una actitud contagiosa, porque a los dos días yo también estaba trabajando 17 horas, y aunque casi no nos entendíamos sin la app de traducción, nos reíamos de las dificultades después de superarlas (y pelearles los precios). Da para entenderse, aunque sea mirándonos a los ojos y por señas, ajustamos dónde poner refuerzos, por ejemplo.
He notado, al haber trabajado en los 19 departamentos, que al montevideano le cuesta interpretar el lenguaje de otras riquísimas zonas del país, que, con otras influencias, hacen no solamente una comunicación con gracejos y acentos interesantísimos, como los de Colonia del Sacramento, Colonia Suiza o Conchillas en el sur, o de Aceguá, Rocha y Castillos en el este, y Rivera, Artigas y Bella Unión en el norte, con Cerro Largo. Justamente en Melo, el arachán con el portuñol forman otro idioma y, para el cajetilla de ciudad, expresiones hasta cariñosas pueden ser entendidas como un insulto.
Así se hizo la patria, cuando unos gauchos, por no entenderse, se le fueron a Artigas, Se pelearon otros entre hermanos 30 años en la Guerra Grande. O se ofendieron con Saravia y le sacaron los departamentos que le tocaban para provocar la guerra de 1904.
Para entender lo que digo, un amigo italiano es el representante de las máquinas de Fundación Casanova, italianas, que valen cinco millones de dólares cada una, para América Latina. Y les escribe a sus clientes, desde Venezuela, ¡en inglés! Son tantos nuestros modismos y giros que él tiene miedo, no de que no le entiendan, ¡de que los esté insultando sin darse cuenta!
Me llevó a mí dos años acostumbrarme al español de frontera de Cerro Largo, en proyectos de la represa de Aceguá, y después en Melo y en Río Branco. Así que quisiera poder trasmitir, pasando primero al alemán, y después al español lunfardo de montevideano, una expresión hasta cariñosa entre amigos en Aceguá o Melo.
Cuando mi pareja de truco, haciéndome una seña falsa con la nariz para que crea que tiene el cinco, me hace cantar “¡falta envido!”, y después no tenía nada y perdimos los mil pesos en la mesa del boliche, la expresión en la barra de Aceguá, como en la de Río Branco o Melo, es: “Andá a cagar, puto de mierda”. Y reírse. Para el lingüista del español uruguayo de tierra adentro, es una expresión cariñosa, frente a otras que, si se tomaron unas copas, pueden ser realmente más fuertes, aludiendo a cortar partes o a la madre del amigo. Es un dicho de campo, no es tener nada contra un homosexual.
Para que lo entiendan los que con Mario Benedetti nombramos pitucos, con nariz alta y mirada desde arriba, intentaré pasar al alemán, y desde allí al castizo rioplatense en la versión de la Chimba.
Dicho arachán en Cerro Largo: “Andá a cagar, puto de mierda”.
Traducido al alemán, como en la colonia alemana: “du bist eine Reserve, verdammtes Arschloch”.
Traducido al lunfardo desde el alemán: “Maldito imbécil, no valés ni para suplente”.
La poca cultura que se nota llegó ahora hasta el Senado, que no conoce la riqueza del Interior profundo, se nota en no saber qué hacer y suspender la sesión, en vez de hacer sonar el timbre como hacía el gran Gonzalo Aguirre, hasta aturdir a todos y hacerlos que se callen o se vayan. En vez de sancionar a un arachán (por no conocer ellos los dichos de Melo), ¿por qué no hacer un cursillo obligatorio para todos los senadores en los lenguajes y cultura del Uruguay profundo? Con examen obligatorio, porque algunos, a lo mejor, no valen ni para suplente.
Y una reflexión final: los chinos son muy directos y no dan muchas vueltas para decir las cosas. No tienen en China la hipocresía de la cultura uruguaya, que por unas preferencias irregulares similares a las del que se ofende porque le diga “puto”, y pide el peor castigo por homofobia, lo condenan a otro uruguayo porque nunca negó las preferencias irregulares tales como las preferencias del primero. En que quedamos, ¿somos o no somos homofóbicos? ¿La justicia también? Si le pagan a una puta, no pasa nada. ¿Si es un puto el que paga, por eso va preso? Si eso no es homofobia…
Tal vez valga la pena traer unos miles de chinos que allá sobran, sobre todo para contagiar de buena educación (con miles de birrodados por las veredas no necesitan bicisendas) y ganas de estudiar y trabajar. Para con eso contagiarnos. China apostó al futuro promocionando muchas universidades más, para tener muchos ingenieros y con eso competir mejor, con eso dar trabajo. Trabajar más, más universidades, vamos Rodrigo Arim, planificá, ¡que has sido de los mejores rectores universitarios de los últimos tiempos!
Y en la educación de la sociedad, por qué no reflotar las Escuelas de Padres, la iniciativa de los maestros Horacio Dura y Blanca Berretta. Para enseñar a los padres a dar buenos modales con el ejemplo y ser solidarios, bien dispuestos y generosos.
Ing. José M. Zorrilla