Sr. director:
Sr. director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl 23 de octubre, desde tempranas horas de la noche, la sala de conferencias más grande del Parlamento comenzó a llenarse de ciudadanos expectantes y entusiastas para asistir a la primera de un ciclo de conferencias promovido desde la oficina del senador Gustavo Zubía. A la hora de comienzo estuvo absolutamente desbordada. Algunos estudiantes de derecho, otros viejos servidores. Otros simples ciudadanos conmovidos con la posibilidad de poder escuchar por primera vez un panel de destacados juristas y referentes políticos acerca de algo que ya todo el mundo percibe: en Uruguay no se respeta el Estado de derecho. En Uruguay hay prisioneros políticos. En Uruguay la Justicia está en debate.
La semana anterior se había expedido desde el despacho del senador el comunicado oficial de rutina: “La Oficina de Comunicación de Tercera Vía tiene el agrado de invitar a los medios de comunicación al acto que dará inicio al Ciclo de Conferencias 2025, un espacio que propone un debate profundo, plural y necesario sobre el presente y el futuro de la Justicia en Uruguay. El encuentro se realizará el jueves 23 de octubre a las 19.30 h en la sala Acuña de Figueroa del anexo del edificio Artigas, y contará con la participación de destacados expositores: Dr. Eduardo Lust, Dra. Gabriela Fosatti, Dr. Emilio Mikolic, Carlos Testa y Dr. Gustavo Zubía. Este primer encuentro promete ser una instancia de reflexión crítica sobre el rumbo del Estado de derecho, en tiempos donde el debate jurídico y político adquiere un carácter ineludible. Las exposiciones, de reconocidos referentes del ámbito académico, judicial y parlamentario, abordarán con rigor —y sin concesiones— los desafíos actuales de la Justicia, la independencia de los poderes y la defensa de las garantías constitucionales, con especial énfasis en el llamado ‘pasado reciente’”.
Como era de esperar se contó con la solemne ausencia de los medios televisados que normalmente llenan sus escuálidos espacios informativos con sangre, violencia o cualquier evento que recuerde que estamos bajo la hegemonía de una cultura perfectamente agendada para adoctrinar y no para informar.
Sin embargo, nobleza obliga, la diaria estuvo presente y remarcó en su reporte algunos puntos sustanciales. En forma objetiva resaltó pasajes relevantes como por ejemplo los aspectos que la exfiscal Gabriela Fossati remarcó inteligentemente: hay “un proceso de ideologización no solo de la Fiscalía”, sino también “del Parlamento, del Poder Judicial”, que empezó en el primer gobierno del Frente Amplio… Fossati sostuvo que ahora se están “generando víctimas que no son culpables de que no se los haya juzgado en su momento, cuando tenían las garantías de tener la prueba vigente”. Dijo que con estos “nuevos mecanismos probatorios de valoración de la prueba, de flexibilización, de contextualización, ellos son perjudicados por una situación que se decidió primero por los políticos y después por la sociedad, en 1989, cuando se plebiscitó la ‘ley de caducidad’, y en 2009, cuando se volvió a plebiscitar”. Subrayó de esta manera algo que hasta el anterior gobierno de la coalición liderado por el Partido Nacional había negado rotundamente: la inquisición de la justicia por los casos del pasado reciente es un problema político. Es decir, en Uruguay hay prisioneros políticos. Fossati aseguró que se ha producido “un proceso de ideologización no solo de la Fiscalía”, sino también “del Parlamento y del Poder Judicial, confundiendo ideología con justicia”, y se han interpretado las normas “en cuestión de ideología”.
Omitiendo hacer referencia a la vibrante alocución del exdiputado Carlos Testa, en la que precisó las vergonzosas imágenes de un país que ignora a sus exservidores y los condena a la muerte ignominiosa en prisión y a la brillante síntesis del doctor Emilio Mikolic, miembro del equipo defensor del Centro Militar, quien ha hecho un apostolado de esta lucha desigual y que poniendo un ejemplo simple mostró categóricamente la descarada situación de injusticia y falta de garantías de estos procesos judiciales, la diaria pasó directamente a las conclusiones del anfitrión, el senador Gustavo Zubía: hoy en la Justicia “no existe la duda, parecería que hubiera desaparecido por arte de magia”. Y recordó el aforismo latino in dubio pro reo (“en la duda, a favor del acusado”). “No podemos estar en la duda a favor del denunciante. Ha sido un principio de derecho penal insoslayable durante toda la vida democrática de este país. Entonces, ¿hoy se respeta ese principio en las causas de militares? No, no se respeta”, insistió. Zubía dijo que Perciballe “tiene una percepción ideológica que, lamentablemente, ha comido a la percepción personal”. “La presunción de inocencia debe ser respetada como la niña de 15 del tema probatorio penal. Si no respetamos la presunción de inocencia, todos estamos sometidos a un régimen dictatorial en cuanto al momento de imponer determinadas orientaciones”, señaló. Zubía insistió en la “diferencia de criterios”, que “lamentablemente es ideológica”, y “en esta línea” van a seguir “operando”, para ver si eso lo pueden cambiar. “Con las dificultades enormes que vamos a tener, del acompañamiento político, pero sí lo podemos cambiar, por lo menos, por determinada legislación que atempere estas incongruencias a las que están siendo sometidos generalmente oficiales del Ejército, policía o civiles asimilados por esta caza de brujas”, finalizó.
El jueves 27 de noviembre se llevó a cabo la segunda conferencia de este ciclo con otro extraordinario panel, cuyas intervenciones arrancaron aplausos de una sala nuevamente colmada, pero con la solemne ausencia de la televisión uruguaya una vez más. Al día siguiente la diaria editorializó: “Esta segunda conferencia tuvo como título disparador ‘La justicia en debate’ y se centró en ‘fiscalías ideologizadas’, ‘procesos sin garantías’, ‘denuncias falsas’ y ‘culpables sin pruebas’. Otro selecto panel, integrado por el Dr. Gastón Chaves, la Dra. Marta Valfre, el Dr. Ronald Pais, el senador Ec. Sergio Botana, el Cr. Conrado Hughes y el expresidente de la República Dr. Luis A. Lacalle Herrera, recorrió el desafiante debate sobre un sistema de Justicia que la Dra. Valfre definió brillantemente como la resurrección contemporánea de la ‘santa inquisición’ y al fiscal de corte Jorge Perciballe como al Torquemada de esa inquisición. En toda la conferencia quedó latente, y por primera vez en estos ámbitos, la figura de la amnistía para las víctimas de esas persecuciones. El broche de oro lo puso el expresidente de la República. El expresidente blanco dijo que se debe iniciar ‘un revisionismo histórico en Uruguay’ porque se están ‘juzgando episodios sobre una base no cierta, cuando la verdad era otra’. Lacalle Herrera sostuvo que la ley de caducidad ‘fue y es una amnistía’ a los militares”.
Con ese compromiso público y con la mecha encendida, hay un rayo de luz que no deberá extinguirse si se quiere recuperar el Estado de derecho. Pero para eso es esencial también recuperar otro actor sicosocial de la democracia. Los medios de comunicación y una prensa imparcial digna. A estas alturas ya resulta muy difícil disimular la ausencia de importantes medios de formación de opinión de masas a eventos como este ciclo de conferencias, cuando se tratan temas que no van en la línea hegemónica imperante. Es la triste e inconfundible evidencia de que por acción u omisión en Uruguay hay medios de comunicación que exhiben una línea editorial ideológica militante, propia de cualquier régimen totalitario.
Cnel. (r.) Arquímedes Cabrera