El gobierno presidido por Yamandú Orsi registra un deterioro en su imagen frente a la ciudadanía, a la vez que algunas decisiones y anuncios mantienen en alerta al sector empresarial, y el PIT-CNT convocó al primer paro del año.
Sondeos de opinión muestran un continuo deterioro de la percepción sobre la gestión, lo que pone en alerta al oficialismo
El gobierno presidido por Yamandú Orsi registra un deterioro en su imagen frente a la ciudadanía, a la vez que algunas decisiones y anuncios mantienen en alerta al sector empresarial, y el PIT-CNT convocó al primer paro del año.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDos sondeos —realizados por Equipos Consultores y Factum— expusieron un creciente saldo negativo entre las opiniones de aprobación y desaprobación de la gestión gubernamental; Orsi y otros integrantes del oficialismo admitieron preocupación sobre los nuevos datos.
El presidente también debió reiterar que su gobierno no tiene previstos cambios impositivos adicionales a los vigentes con la última Ley de Presupuesto, luego de que Búsqueda publicara la semana pasada declaraciones de un jerarca del Ministerio de Economía señalando que la cartera tiene en “agenda” el estudio de un par de modificaciones.
En el ámbito empresarial, algunos ejecutivos están expectantes sobre el contenido del proyecto de ley de competitividad e innovación que, según anunció el ministro de Economía, Gabriel Oddone, se enviará al Parlamento antes de fin de mes.
Otros están preocupados por algunas iniciativas del Ministerio de Trabajo. En el último Consejo Superior Tripartito, efectuado la semana pasada, los representantes empresariales quedaron divididos frente al planteo de esa secretaría de Estado de darle participación al sector empleador en la comisión que abordará el tema de la reducción del tiempo laboral.
El solo hecho de empezar a discutir el asunto es “perjudicial para las inversiones, para el panorama de los empresarios, para generar mucha incertidumbre y acrecentar los problemas”, dijo a Búsqueda Leonardo García, presidente de la Cámara de Industrias, una de las organizaciones que rehusó participar en la comisión. “Estamos con serios problemas de competitividad, de productividad, de crecimiento, de cierre de empresas. En esta coyuntura internacional, que también genera un montón de incertidumbres, sentarnos a hablar sobre cómo implementar la reducción de la jornada nos parece que es malo para el país, no solo para el sector” fabril, añadió.
Entre los empresarios del campo, también hay un clima de tensa expectativa.
La Federación Rural realizará su 109° Congreso Anual los días 29 y 30 de mayo, en Salto, a donde se espera que vaya el presidente Orsi y varios ministros, incluido el del área, Alfredo Fratti, y el titular de Economía.
Entre otros temas, el Congreso considerará movilizarse en un “tractorazo” en rechazo al proyecto del gobierno de construir una represa en Casupá. “Seguramente sea gran parte de la discusión. (...) Sentimos que hay mucho apoyo a una movilización, pero también en la interna de la Federación Rural ha habido muchas voces de decir: ‘no es el único tema’”, y también habría otros asuntos sobre los cuales “manifestarse”, explicó entrevistado el lunes 18 en Canal 5 el presidente de esa gremial, Rafael Normey.
Por su lado, el PIT-CNT aprobó en su Mesa Representativa del jueves 14 la realización de un paro parcial de 9 a 13 horas, el 10 de junio. La movilización tendrá en el centro de la plataforma reivindicaciones, como “una Rendición de Cuentas de cara a las necesidades del pueblo”, la iniciativa de un impuesto de 1% al 1% más rico de la población, la reducción de la jornada laboral y la “instrumentación de los avances del Diálogo Social en Seguridad Social”.
La Mesa Representativa también hizo una interpretación política de la actitud de las “cámaras empresariales más importantes” de retirarse del ámbito donde se empezaba a discutir la reducción de la jornada laboral.