Hasta el momento —en medio del shock que procesa el mercado energético mundial por la afectación del suministro de petróleo y la escalada del precio internacional de ese commoditie debido a los problemas de circulación en el estrecho de Ormuz—, Ancap cerró compras por 9,8 millones de barriles de petróleo, un volumen que le permite sostener la operación de refinación de La Teja hasta agosto, dijeron a Búsqueda fuentes del ente.
Pero indicaron que, como el Poder Ejecutivo viene “amortiguando” el impacto de la guerra en los precios de los combustibles en el surtidor, y eso deriva en que los ingresos por ventas de Ancap estén por debajo del precio de referencia o PPI (Precio Paridad de Importación), el ente prevé solicitar una línea de crédito adicional a las que ya tiene aprobadas “previendo plazos de trámites y un desenlace muy crítico en Medio Oriente”.
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Vista de la refinería de La Teja, de Ancap, desde el muelle de Puerto Capurro.
Mauricio Zina / adhocFOTOS
Aclararon que ese pedido no significa que actualmente tenga necesidad de hacer uso del crédito o que en el futuro deba hacerlo, sino que se trata de una previsión en caso de que surjan “requerimientos adicionales puntuales de fondos para hacer frente a las obligaciones comerciales en tiempo y forma”.
“Claramente depende de cómo sigan las principales variables del mercado internacional a futuro, y de la transferencia al mercado local de los costos, aspectos que no dependen de Ancap”, puntualizaron.
El impacto de la guerra en los precios al consumidor en Uruguay se ha “moderado”, mientras que en otros países de la región se trasladó de inmediato y por completo, con criterio de precio de reposición, destacaron.
Dada la volatilidad e incertidumbre que presenta la coyuntura internacional, el Poder Ejecutivo ajustó mensualmente las tarifas de los combustibles: 7% en abril (tanto para nafta, gasoil y supergás), y otro 7% en mayo en el caso de naftas y supergás y 14% para el gasoil.
Costos y margen de refinación
Desde Ancap plantearon que en un “escenario más estable y ante eventuales bajas de los precios internacionales, los ajustes (de precio al consumidor) deberían ser moderados para poder obtener un margen operativo positivo mínimo que dé sustentabilidad económica y financiera” a la empresa pública.
La refinación propia hace posible “capturar parcialmente el elevado margen de refinación, y parte de ese efecto se traduce en poder vender por debajo del PPI de forma muy controlada”, alegaron.
Complementaron que tanto la evolución del costo de venta de los crudos en stock previo a la crisis como el de los derivados ya refinados, junto con el margen de refinación, “han permitido estabilizar la línea de costos de Ancap, más allá de los ingresos que el regulador reconoce como precios reales de mercado”.
Además, en la estabilización de los costos colaboró que, en los mercados no monopólicos, como es el caso del gasoil marino (búnker), Ancap haya “alineado una parte relevante” de los productos con las referencias internacionales de precios, dijeron.
Este mes está previsto que la tarifa del gasoil marino se incremente un 14% para un volumen acotado, destinado a buques de pesca de bandera nacional. En el resto, el ajuste es semanal y sigue la tendencia internacional.
Compra de crudo y derivados
En lo que va de este año, Ancap lleva realizadas 11 compras de crudo por 9.794.000 barriles: cuatro de West Texas Intermediate (WTI) y cinco de Medanito (de Argentina) —en cada caso por 3,9 millones de barriles—; uno de Brasil (Mero) por un millón de barriles; y otro de origen africano (Quae Iboé) por 950.000 barriles, según los datos a los que accedió Búsqueda.
Como el cambio de la boya estaba planificada para este mes, Ancap comenzó el año —previo al shock externo que disparó el precio internacional del barril desde US$ 70 a más de US$ 100— reforzando el inventario de materia prima disponible en la Terminal del Este.
A la “cadencia habitual” de cargamentos y suministro, una vez desatado el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, el ente “sumó una planificación más conservadora”, indicaron las fuentes de Ancap.
El ente definió también contratar coberturas por el 50% del volumen expuesto en abril, mayo y junio, a efectos de adelantarse a contener escenarios de valores del barril de US$ 120 y US$ 125 en el mercado internacional. Ese “techo” en el precio lo contrató para 400.000 barriles en abril, 450.000 este mes y 600.000 barriles para junio. En total, el monto de las coberturas contratadas suman US$ 5,5 millones, detallaron.
En tanto, como “medida de protección de inventarios”, dada la elevada demanda que hubo en marzo y la “gran incertidumbre” por la evolución del consumo a futuro, ese mes Ancap concretó la importación de 40.000 metros cúbicos de gasoil, que arribarán en los primeros 10 días de junio.
descarga buque petróleo
Descarga de petróleo en la boya de José Ignacio de Ancap.
Ancap
Explicaron que ese volumen es menos del 50% de la demanda de gasoil de un mes en la plaza uruguaya, pero se decidió con la antelación suficiente para evaluar cómo respondía el mercado en un momento crítico de abastecimiento a nivel global. Eso es “parte de la previsión y el riesgo admisible que gestiona Ancap”, señalaron.
Ancap también realizó importaciones de supergás: 31.000 metros cúbicos por barco y otros 10.000 por camión. La mayoría de esos volúmenes fue para abastecer el “pico” de demanda que ocurre en invierno para calefaccionar los hogares. Otra parte de las compras se realizó para garantizar el suministro adicional en un “mercado de proveedores locales afectados por la demanda adicional global”, ya que desde la región se exportó a destinos no usuales extra zona, lo que estresó el esquema logístico habitual, explicaron.
Buen nivel de inventario
En el escenario de “altísima incertidumbre global”, con la refinería de La Teja operando al “máximo caudal histórico”, las medidas anticipadas en importaciones puntuales y de focalización del suministro en los mercados monopólicos, Ancap tiene una “buena posición de inventarios de derivados”, señalaron las fuentes. “No se tuvo disminución significativa en gasolinas y gasoil”, apuntaron.
Hasta el martes 12 de mayo —precisaron— el stock disponible de crudo era de 332.727 metros cúbicos: 92% superior el inventario que tenía a esa misma fecha del 2025 (173.550 metros cúbicos).
En el caso de derivados, las existencias al 12 de mayo eran de 292.075 metros cúbicos, 14% menos que los 338.229 disponibles un año atrás.
Si se consideran los stocks de crudo y productos derivados en conjunto, el inventario actual resulta 22% mayor al disponible hace un año, analizaron.
Igualmente, dijeron, “se trabaja monitoreando día a día los flujos de importación de crudo y derivados, las ventanas de carga por disponibilidad en puertos, la disponibilidad de buques, etcétera. Es una situación que acumula incertidumbres a nivel global, y desde Ancap se trabaja para mitigar los riesgos de toda la cadena. Inventarios relativamente mayores permiten tolerar distorsiones mayores en la cadena de aprovisionamiento global”, fundamentaron.