• Cotizaciones
    jueves 07 de mayo de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    En ciencia, tecnología, ingeniería y matemática trabajan más mujeres que hombres, pero ellas ganan menos

    Según un estudio del BPS, en promedio, los hombres que trabajan como dependientes en el sector CTIM ganan en promedio unos $ 113.882 mensuales, y las mujeres $ 83.110

    Contrariamente a los números que muestran varias mediciones globales —y a lo que el imaginario colectivo podría indicar—, en Uruguay la participación de mujeres en las áreas vinculadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática (CTIM, o STEM en inglés) es en promedio de 54%, paritaria e incluso superior a la de los hombres, evidencian los registros administrativos del Banco de Previsión Social (BPS). En “ciencia” en particular, única área en la que ellas predominan, es donde se insertan la mayoría de mujeres dentro del total.

    Que sean más las mujeres que varones en el sector CTIM no se traduce en una ausencia de brechas de género: ellas tienen en promedio ingresos 26,4% menores que ellos, y cuando se mira al 1% de cotizantes que más ganan en esas actividades, dos de cada tres son hombres. Si se quita de la medición a ese último cohorte, la brecha salarial se reduce al 18%, lo que constata la teoría del “techo de cristal”, afirma un informe del BPS con información al cierre del 2025 y publicado a mediados de abril. Hay una serie de barreras que “se interponen en las trayectorias de las mujeres para que puedan acceder a puestos laborales mejor remunerados”, agrega.

    Vínculo laboral

    Entre los cotizantes registrados en el BPS que se desempeñan en CTIM, nueve de cada 10 trabajan bajo relación de dependencia, es decir, son asalariados. En ese grupo en el que la proporción de mujeres es aún mayor (57%) también es más grande la brecha salarial, del 37%. En promedio, los hombres dependientes ganan unos $ 113.882 mensuales, y las mujeres $ 83.110.

    La brecha en la mediana de ingresos también es alta (24,2%) y más que duplica a la observada entre los cotizantes totales (dependientes y no dependientes). En ese sentido, “las tareas más administrativas y operativas, cuya remuneración es menor en comparación con las que conllevan las tareas técnicas y de investigación, abarcan a más mujeres que hombres relativamente”, infiere el informe.

    Medir las brechas salariales entre los no dependientes es más difícil, porque generalmente aportan a la seguridad social de acuerdo a un monto ficto que suele ser menor al ingreso real mensual. Esos aportes por escalafones de ingresos hacen que la brecha salarial sea prácticamente cero en mediana y 16% en promedio.

    Embed

    Edades

    Algo llamativo es que ya existe desde el primer tramo de edad analizado (hasta 29 años) una brecha salarial de 24,2%, porcentaje que se mueve poco al quitar al 1% que más gana. En este caso, la brecha inicial “no podría explicarse por antigüedad o experiencia. Tal vez el hecho de la maternidad en dicha franja etaria pueda explicar en alguna medida esta diferencia”, se hipotetiza. Según recoge al inicio el informe, existe una encuesta de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura —Unesco— a investigadores uruguayos de las áreas CTIM en la que el 41% de las mujeres indicaron que vieron interrumpida su trayectoria (en seis o más meses) por crianza, cuidado de dependientes o embarazo, mientras que en los hombres fueron solo el 5%.

    Si bien en ambos sexos sucede que a medida que aumenta la edad también se incrementan los ingresos, la brecha de género salarial entre dependientes también crece progresivamente conforme pasan los años. En el tramo de edad 45-59 años, donde existe mayor participación femenina (62%), la brecha salarial promedio es de 43,9%, y en el segundo tramo de mayor participación, de 30 a 44, la diferencia es del 40%. En el tramo de 60 y más años de edad hay una diferencia entre hombres y mujeres de 51,2% en promedio, y de 34,3% quitando el 1% que más gana. Eso “no estaría más que confirmando la existencia de barreras a las que se enfrentan las mujeres para acceder a puestos de dirección o altas gerencias, cuyas retribuciones son mayores”, señala el estudio.

    Embed

    Por áreas

    Por otro lado, al hacer la apertura de dependientes por área CTIM se distingue que de cada 10 trabajadores, cinco están insertos en ciencia, tres en ingeniería y dos en tecnología. La distribución de los hombres “es apreciablemente mucho más pareja” y su participación sobresale levemente en el área de ingeniería, mientras que siete de cada 10 mujeres se insertan en ciencia.

    Es en ingeniería donde ellas tienen la menor representación; son una de cada tres dependientes. En tecnología la participación femenina es de dos de cada cinco, y en ciencia, tres de cada cuatro.

    Es justamente en el área ciencia —única con más mujeres que hombres— donde se percibe la brecha salarial más alta en promedio, superior al 50%. Pero también es allí donde está la menor brecha para las personas más jóvenes, de hasta 29 años. En tecnología la brecha se ubica en el 40% —área con mayor ingreso promedio— y en ingeniería es apenas mayor al 30%. A partir de los 30 años, ingeniería es donde se observan las menores brechas de ingreso entre sexos. Las mayores brechas por tramos de edad se observan en la ciencia y en la tecnología para los dependientes de 60 años y más.

    La misma observación, pero con la mediana de ingresos, permite observar que si bien ingeniería “es el área que presenta menor contribución a los mayores ingresos” —1% que más gana—, denota “la mayor inequidad” por sexo, sobre todo para los salarios más bajos del área.

    Sesgos culturales

    En su estudio, el BPS tuvo en cuenta el reporte del 2024 del Foro Económico Mundial, que indica que a escala global la proporción de mujeres en las áreas CTIM es de 28%, mientras que en las otras actividades alcanza el 47%. Las mediciones también revelan que en el sector CTIM ellas son uno de cada tres licenciados, ocupan uno de cada cuatro cargos gerenciales y ejercen uno de cada ocho cargos ejecutivos (alta dirección). En América Latina, según un informe de ONU Mujeres, la tasa de graduación en CTIM alcanza para los hombres el 30,5% y para las mujeres el 10,4%.

    La encuesta de la Unesco citada en el informe, que se realizó a través de la Mesa Interinstitucional Mujeres en Ciencia, Ingeniería y Tecnología bajo la secretaría técnica de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), halló además que en Uruguay el 32% de los hombres en CTIM se desempeñaron en algún cargo de dirección o gerencia de departamento, mientras que en el caso de las mujeres fueron solo el 15%. Al observar las carreras académicas, “la mayoría de los docentes de grado 4 o 5 en estas áreas son varones, mientras que la mayoría de grado 1 o 2 son mujeres”. Entre los investigadores de nivel más alto del Sistema Nacional de Investigadores, los varones representan el 80%.

    En un documento, también recogido en el estudio del BPS, la Mesa Interinstitucional apunta que “es en el final del proceso de educación primaria que se manifiestan las primeras diferencias en el desempeño en matemáticas en favor de los varones, señalando que esta brecha podría deberse, entre otras cosas, a determinadas prácticas culturales”, como “estereotipos de género a partir de los que las mujeres crecen incorporando la noción de que las áreas CTIM son típicamente masculinas”. Agrega que también pueden jugar “sesgos inconscientes”.

    El estudio también cita un informe de Ceibal, según el cual existen brechas favorables a las mujeres en educación primaria “tanto en el acceso a dispositivos como en el esfuerzo medido a través del uso de plataformas digitales”, que se revierten en educación media. Además, recogió a partir del programa Pensamiento Computacional que los docentes perciben que los varones son mejores en programación o pensamiento lógico, aunque los resultados del Desafío Bebras —programa internacional de pensamiento computacional— muestran en primaria una brecha favorable a las mujeres.