Por Claudia Calace
La sexualidad femenina después de los 50: desafíos y oportunidades según la especialista Rosana Pombo
Por Claudia Calace
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáRosana Pombo, psicóloga y sexóloga con una sólida trayectoria clínica y académica, es la fundadora y directora del Centro Médico Sexológico Plenus. Lidera un equipo multidisciplinario especializado en salud sexual y terapia de pareja que ofrece atención integral.

En esta nueva entrega del ciclo Los nuevos 50, vuelca su amplia experiencia en una charla con Claudia Calace sobre los desafíos y posibilidades de la sexualidad femenina después de la menopausia.
¿Los 50 suponen una mayor libertad en el plano sexual?
Los 50 suponen un punto de inflexión. Sobre los 50 comienza la menopausia y la mujer deja de ser fértil, y generaciones anteriores creían que por cerrarse la fábrica también se cerraba la posibilidad de disfrutar del sexo. Empezaba un período de envejecimiento, esperando la jubilación. Había una falsa creencia de que la mujer ya no tenía deseo sexual.
¿No es así?
No. Sí hay un descenso brusco en la producción de estrógenos y eso trae muchos cambios hormonales que desencadenan una variedad de síntomas: sudoración nocturna, sofocos, insomnio, aumento de peso, dolores articulares. Son síntomas tan bruscos que generan gran malestar en la mujer e impactan en la calidad de vida, el humor y, por ende, en el deseo sexual. Pero una vez que esa sintomatología cede, el deseo sexual reaparece y florece. Si por estar en la menopausia pensamos que ya no tenemos ganas, nos desconectamos de los estímulos que nos pueden provocar libido. Por el contrario, la menopausia es una oportunidad para renovar la vida sexual con muchas ventajas: sin menstruación, sin riesgo de embarazos no deseados.
¿Cómo habría que abordar los cambios corporales que trae la menopausia?
Hay muchos estereotipos. La belleza y la vida sexual se asocian al cuerpo atractivo, al sentirse sexy, al cuerpo hegemónico, a la fertilidad y a la juventud. En el espejo vemos cambios muy importantes que tienen que ver con la pérdida del colágeno, la flacidez y las arrugas. Las mujeres insisten en que no se reconocen por lo rápido y brusco que es el cambio. Hay que dejar de compararse con el cuerpo joven y amigarse con esa transformación, adoptar otra mirada. El sentimiento de belleza tiene que estar vinculado a nosotras como personas y no desde lo físico. Por más que intentemos parecer de menor edad, el tiempo pasa. ¡Si el deseo sexual va de la mano de la belleza, estamos en el horno! Tenemos que querernos y aceptarnos de forma positiva, apostando, por supuesto, al autocuidado para un envejecimiento activo y saludable.
¿De qué forma se puede tratar la sequedad vaginal?
Es un síntoma típico de la menopausia que causa dolor en las relaciones sexuales y, por ende, disminuye el deseo sexual. Una relación sexual dolorosa genera rechazo. Hay que animarse a consultar con el ginecólogo, ya que existe una variedad de tratamientos: geles lubricantes, geles humectantes y terapias hormonales.
Pero, principalmente, después de los 50 la respuesta sexual de la mujer es más lenta. Necesita más tiempo de juego previo, no ir directamente a la penetración. Eso hay que hablarlo con la pareja. Un buen juego previo con sexo oral, estimulación manual, juguetes y conexión emocional va a favorecer la lubricación.
¿Para vivir plenamente la vida sexual se necesita una pareja estable?
Las generaciones anteriores nos inculcaron que la vida sexual iba de la mano del matrimonio. ¿Y qué pasa? Muchas mujeres en esta etapa de la vida empiezan a entrar en una especie de crisis porque está el tema del nido vacío (con los hijos que se fueron de la casa), y hay más tiempo para la relación de pareja. Según cómo venga esa relación de pareja, será cómo se va a aprovechar ese tiempo a solas. La pareja puede seguir con sus mismos conflictos o entrar en una etapa de renovación. Sin embargo, la mujer de hoy está descubriendo que la vida sexual se puede disfrutar también a solas. Desde la pandemia, con el aislamiento, hay una gran revolución de los juguetes sexuales y la masturbación femenina. La mujer ha descubierto que la vida sexual satisfactoria no es solamente con penetración, sino también con la masturbación, las fantasías.
¿La salud sexual y mental están relacionadas?
Sí. Muchas mujeres nos consultan por bajo deseo sexual en la menopausia y hasta vienen en busca de una medicación. Nosotros sabemos, por nuestra experiencia clínica, que muchas veces la mujer no se siente en condiciones mentales para conectar con el deseo sexual. El estrés laboral, el estrés por el cuidado de sus padres mayores, temas con sus hijos o conflictos de pareja pueden incidir.
Muchas veces las parejas entran en crisis en esa etapa de la vida porque la mujer, de alguna manera, ha madurado y tiene mayor introspección y conciencia de la importancia del autocuidado. Entonces, las crisis matrimoniales no le permiten tener un estado mental de tranquilidad y de bienestar, lo que impacta muchísimo.