La polenta es un alimento supernoble, rendidor y muy nutritivo. Tuvo muy mal marketing en los años 90 y yo tengo la intención, desde siempre, de reivindicarla.
En su versión grillada, la polenta es una excelente entrada, ideal para los días frescos que se acercan
La polenta es un alimento supernoble, rendidor y muy nutritivo. Tuvo muy mal marketing en los años 90 y yo tengo la intención, desde siempre, de reivindicarla.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn Jacinto siempre hay una entrada de polenta grillada y en invierno hacemos polenta cremosa para acompañar diferentes proteínas. Siempre es un éxito y nuestros clientes la piden muchísimo.
A continuación te cuento mi secreto para que te quede perfecta y deliciosa
(para 4 personas)
250 g de polenta
500 cc de leche
500 cc de agua
Sal y pimienta
1 hoja de laurel
100 g de manteca
50 g de parmesano
Aceite de oliva
2 morrones
Para cocinar la polenta, colocar en una olla amplia el agua, la leche con el laurel, sal, pimienta y un chorro de aceite de oliva. Cuando el líquido hierve, agregar la polenta en forma de lluvia y revolviendo con un batidor constantemente para que no se formen grumos. Mezclar con el batidor un rato más mientras se incorpora bien la polenta con los líquidos. Cocinar por lo menos 30 minutos a fuego bajo, mezclando con cuchara de madera cada tanto para evitar que se pegue en el fondo de la olla. Para chequear el punto de la polenta, debemos probarla y que el grano esté completamente cocido, que no se sienta la textura en la lengua. Agregar la manteca en cubos, el parmesano y mezclar bien.
Enmantecar una placa y esparcir con una espátula la polenta hasta lograr un espesor parejo de 1 cm en toda la placa.
Guardar en frío.
Mientras tanto, preparar los morrones. Lavarlos y colocarlos directo sobre el fuego. Girar cada 5 minutos aproximadamente para que se cocinen parejo. Una vez que están parejamente quemados, pasarlos a algún contenedor con tapa y cerrar bien, generando vapor para que la piel del morrón se pueda retirar mas fácil.
Cuando se entibian, pelar con mucho cuidado, retirar todas las semillas y cortar con las manos en tiras. Si los servimos enseguida, agregar un poco de sal y pimienta, oliva y alguna hierba de hoja dura (como romero, laurel, tomillo). También se pueden guardar en un bollón, bien cubiertos con aceite mezcla, y duran un mes.
Una vez que la polenta se enfría bien, la cortamos en cuadrados chicos. Para grillar, calentamos una sartén bien amplia, colocamos un poco de aceite de oliva y doramos los cuadrados de polenta de ambos lados.
Servir con una cama de morrones asados, la polenta por arriba y un poco de provenzal o alguna hierba que tengamos para sumar algo verde.