• Cotizaciones
    jueves 11 de julio de 2024

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    La tapada

    Salió y se puso a la venta el CD que contiene los seis discursos idénticos pronunciados por Álvaro Delgado, en la noche del domingo pasado, desde cada sede que visitaba en búsqueda de la piedra filosofal, símbolo central de la terminología mística de la alquimia o, lo que es casi lo mismo, a quién miércoles poner de candidata a vice una vez que quedó demostrado que el sex appeal político de Laura Raffo era igual a cero.

    Se premiará a los que detecten con exactitud la cantidad de veces que Delgado pronunció las palabras apertura, puentes en vez de muros, soy el que lleva la bandera, pero lo importante es la bandera.

    Desde los corrillos callejeros de los blancos valientes y resilientes, cada vez que Delgado arrancaba uno de estos parlamentos interminables se escuchaban voces tales como: “¡Dale, Álvaro, redondeá, ya te ecuchamos 10 veces decir lo mismo!”.

    Pero no había sido suficiente.

    Había que escuchar (y corear) el himno nacional, escuchar (y corear a medias, por los que solo saben un par de las estrofas) la Marcha de Tres Árboles y, cuando alguien intentó canturrear “¿Dónde estás, general de poncho blanco?”, hubo un chusco que gritó “¡decime dónde está así le pido prestado el poncho, que me estoy cargando de frío!”.

    Por fin no tuvo más remedio que decirlo. La vice no iba a ser Raffo, ni Gloria Rodríguez, ni Victoria Rodríguez, ni Raquel Daruech, ni Ida Vitale, ni Moria Casán ni María Inés Obaldía (que a fin de cuentas, si Valeria se pudo cambiar rápido de partido, por qué no María Inés).

    Era Valeria Ripoll.

    Sorpresa, vítores (pocos), silbidos de desaprobación (unos cuantos más), gritos de “¡vamoarriba lo blanco!” (para sacarse el frío, que a esa hora de la madrugada solo justificaba que la candidata no había surgido del debate político, sino del freezer).

    Ahora está abierto el debate.

    Lo más señalado es que, tras otra reflexiva decisión de la cúpula política, habrá en estos días una gigantesca marcha de ciudadanos adherentes al Partido Nacional que irá desde el Parlamento hasta la Casa Vaeza, sede del Partido Nacional, ahí en la plaza Matriz.

    ¿El motivo? El partido ha logrado pasar al primer lugar de la información periodística, superando ampliamente al Frente Amplio. “En este momento no se habla más que de nosotros, y debemos aprovechar la ocasión para festejar algo, ya que venimos medio cortos de alegrías y celebraciones”, declaró a los periodistas apostados en la Casa del Partido Nacional uno de los más connotados dirigentes nacionalistas, quien solicitó permanecer en el anonimato, al igual que varios de sus colegas reunidos en el lugar. “¡Nuestros nombres no importan, lo que importan son nuestros votos!”, confirmó otros de los connotados pero anónimos asistentes al informal encuentro. A este no le resultó gracioso que un periodista le dijera “pero ustedes acá son cuatro”, a lo que recibió como respuesta “sí, pero en la marcha seremos millones, la colcha de tu madre”, en una original y curiosa alusión al cubrecama que abriga el lecho de la señora madre del periodista.

    Valeria va a tener una dura tarea, para la cual las instrucciones de Beatriz Argimón van a resultar de gran importancia. Valeria tendrá que aprender, por ejemplo, que, siendo la vicepresidenta de la República, es asimismo la presidenta de la Asamblea General, por lo que tendrá que terciar, con paciencia, delicadeza y tacto, en algunos enfrentamientos verbales entre representantes de diferentes partidos.

    —Tú tenés que decirle, por ejemplo, “señor representante, no dialogue, diríjase a la mesa y mantenga el tono de voz respetuoso y educado” —dirá en alguna de sus lecciones la Esc. Argimón.

    —¡Ah, no! —le va a decir Valeria—, yo les voy a decir “¡vos mejor te vas quedando en el molde, bajame el tono, quién te creés que sos, atrevido, y te corto desde ya la parola porque nos tenés paspados a todos!”, ¡y le corto el micrófono!

    Y Beatriz tendrá que volver a insistir que el tono deberá ser otro que el de las asambleas de Adeom.

    Se rumorea además que, si gana las elecciones, el candidato Delgado continuará en su política de tender puentes y no muros y proyecta algunos nombramientos ministeriales que también tomarán por sorpresa al mundo político.

    Para el Ministerio de Industria y Energía piensa proponer a Braulio Deltor Nillo, prosecretario del sindicato de plomeros y chapistas, de manera de acercar más votos de indecisos a la causa nacionalista, así como a la Tota Lugano como ministro de Defensa Nacional, un hombre al que es difícil pasarle por arriba, así sea el más galardonado militar golpista, evidenchimenchi.

    Parece, según ha trascendido, que Álvaro Delgado se irá en estos días a tomar una semanita de descanso con la familia, después de la extenuante campaña política que lo ha llevado a recorrer el país juntando votos, aunque no tantos como él hubiera deseado.

    Se rumorea que estará en la chacra de unos amigos por los pagos de Paysandú, en un ambiente de calma y reposo. Lo que no calculó Delgado fue que apagar el celular, para que el reposo fuera total, podría costarle algún dolor de cabeza.

    En efecto, la candidata a vice, doña Valeria, tenía algunas preguntas para hacerle, lo llamó y, por supuesto, no la atendió nadie.

    Grande fue su sorpresa cuando una mañana temprano, al salir a matear al porche de la entrada, Delgado encontró a un grupo de personas que bloqueaban la entrada del establecimiento. Al frente estaba Valeria, quien a viva voz le explicó al candidato que se trataba de un piquete y que no se disolvería hasta que ellos hubieran podido hablar.

    “Si usted no me atiende el teléfono, me va a tener que bancar acá a los muchachos que piquetearon la entrada hasta que se produzca el diálogo, ¿me entendió?”, dijo muy enérgica doña Valeria.

    Después de eso Delgado reconectó el celular y le pidió que, si lo necesitaba, lo llamara de tarde.

    “Eso va a depender de si lo que tengo para decirle es urgente o no”, replicó la vice, tras lo cual Delgado se volvió al interior de la casa. Dejó el mate y se tomó un clonazepam.