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Islandia da un portazo a Europa tras un ajustado referéndum
Los islandeses rechazan por estrecho margen reabrir las negociaciones de adhesión a la Unión Europea. El 52% votó en contra de retomar unas conversaciones suspendidas desde hace más de una década, alejando así la posibilidad de que Islandia se convierta en el 28.º miembro del bloque
Mujeres toman fotos con sus teléfonos móviles mientras simpatizantes ondean una bandera islandesa durante un evento nocturno del referéndum organizado por Sfram Island, la campaña del “No” contra la reanudación de las negociaciones de adhesión de Islandia a la Unión Europea, en Reikiavik, Islandia, el 30 de agosto de 2026.
Islandia aleja la posibilidad de convertirse en el 28º miembro de la Unión Europea (UE). Los resultados de un ajustado referéndum muestran claramente que el país nórdico continúa profundamente dividido sobre su futuro y sobre si debe reabrir las negociaciones para adherirse a la UE.
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Un 52% de los votantes se ha pronunciado en contra de reabrir las negociaciones con Bruselas, suspendidas desde hace más de una década. La consulta celebrada el sábado no planteaba a los islandeses la entrada en el bloque, sino si el gobierno debía recibir el mandato para recuperar dichas negociaciones. Un resultado favorable no habría garantizado la adhesión de Islandia al club comunitario, sino únicamente el inicio de un proceso para negociar.
El gobierno de centroizquierda de la primera ministra, Kristrún Frostadóttir, ve frenado de esta manera el proceso que había tratado de poner en marcha para replantear la relación del país con Europa, en un contexto marcado por la creciente incertidumbre económica que sacude a la isla.
Tras una campaña dominada por el coste de la vida y sobre todo, los derechos de los pescadores que temían ver controlados sus volúmenes por Bruselas, los partidarios del “no” dieron la vuelta a lo indicado por los sondeos durante las semanas previas, que vaticinaban una victoria de los europeístas. El control de los caladeros de pesca, ricos en bacalao y arenque, se ha convertido en uno de los argumentos con mayor capacidad de movilización entre quienes rechazan acercarse a la UE.
Tras llegar al poder hace poco menos de dos años, el gobierno de Frostadóttir anunció su intención de celebrar un referéndum en 2027. Sin embargo, las amenazas de Donald Trump sobre la cercana Groenlandia llevaron a la primera ministra a acelerar los planes y convocar la consulta antes de lo previsto. Para la UE, incorporar a Islandia habría reforzado significativamente su posición en una región donde potencias como Estados Unidos , Rusia y China compiten por ampliar su influencia.
Pese al resultado del referéndum, Islandia seguirá siendo uno de los socios más estrechos de la UE. Los defensores del “no” también han señalado como argumento que Islandia mantiene desde hace décadas una estrecha relación con la UE a través del Espacio Económico Europeo que le permite participar en buena parte del mercado único.
Con una inflación por encima del 5% y los tipos de interés en el 8%, Islandia desbancó a Suiza hace unos meses como el país más caro del mundo, según Viska, el principal sindicato islandés. Este modelo, que también sigue Noruega, implica además que Reikiavik ha adoptado aproximadamente tres cuartas partes de la normativa europea que ya cumplen.