Los demócratas lograron el control de las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos en las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre.
El Partido Demócrata se impuso en el Senado y la Cámara de Representantes en las elecciones de mitad de mandato; las victorias en estados tradicionalmente republicanos reflejan el descontento con la gestión del presidente republicano y le permitirán a la oposición frenar parte de su agenda durante los próximos dos años
Los demócratas lograron el control de las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos en las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl resultado representa un duro revés para Donald Trump, que afrontará los últimos dos años de su presidencia con una oposición fortalecida y capacidad para bloquear sus principales iniciativas.
El partido consiguió recuperar el Senado y la Cámara de Representantes, con avances en estados donde las encuestas no le daban posibilidades. Seis escaños del Senado y más de una docena de la Cámara de Representantes pasaron a manos demócratas.
La victoria le permitirá a la oposición bloquear leyes, frenar nombramientos judiciales y de altos cargos del gobierno, además de impulsar investigaciones sobre la administración republicana. La nueva composición del Congreso también podría condicionar el escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
Uno de los resultados más significativos se produjo en Texas, un bastión republicano que los demócratas consiguieron dar vuelta. James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton y obtuvo un escaño en el Senado. El estado no elegía a un senador demócrata desde 1988.
La victoria de Talarico fue acompañada por la de Gina Hinojosa, que derrotó al gobernador Greg Abbott y se convirtió en la primera mujer latina en ocupar ese cargo. También fue la primera demócrata en ganar una elección para la gobernación de Texas desde 1990.
El resultado fue interpretado como una señal de rechazo a las políticas de Trump. El investigador José Eduardo Múzquiz, de la Universidad Estatal de Arizona, atribuyó parte del cambio al aumento del costo de vida y a las deportaciones que afectaron a comunidades latinas.
La ola electoral también alcanzó a Kansas, Iowa, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Ohio. En Kansas, el pastor metodista Adam Hamilton se convirtió en el primer demócrata elegido para el Senado por ese estado desde 1932. En Iowa, Josh Turek derrotó a la republicana Ashley Hinson y puso fin a una larga racha de victorias conservadoras.
En Maine, Troy Jackson derrotó a la senadora republicana Susan Collins y amplió la ventaja demócrata en la Cámara Alta. Los demócratas también lograron avances en Pensilvania, Kentucky, Arizona, Carolina del Norte y Nueva Jersey, incluidos distritos que Trump había ganado con comodidad en 2024.
El partido también consiguió victorias en las gobernaciones. En Georgia, la exalcaldesa de Atlanta Keisha Lance Bottoms se convirtió en la primera mujer negra en ocupar ese cargo. En California, Xavier Becerra derrotó al republicano Steve Hilton y se transformó en el primer gobernador de origen latino desde 1875.
El presidente reconoció que la guerra con Irán influyó en la derrota republicana. En una entrevista con Fox News, afirmó que parte del resultado se debió al conflicto, aunque defendió su política militar. La guerra había disparado los precios del combustible y agravado el malestar por el costo de vida.
Trump también intentó tomar distancia del resultado. Dijo que no lo consideraba un ataque personal y elogió a sus adversarios por haber hecho una buena campaña. En declaraciones a The New York Times, aseguró que estaba dispuesto a aceptar los resultados electorales.
El mandatario, de todos modos, advirtió que vetaría las leyes que aprobara el Congreso demócrata. Tras conocerse la victoria opositora, publicó en Truth Social una imagen de una gorra roja con la palabra “VETO”, en referencia a su promesa de bloquear la agenda legislativa del partido rival.
El control del Congreso abre la puerta a una ofensiva legislativa y política contra la administración Trump. Los demócratas podrán impulsar investigaciones sobre la guerra con Irán, la aplicación de las leyes migratorias y las acusaciones de corrupción.
Robert Garcia, quien se perfila para asumir la conducción del poderoso Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, lanzó una advertencia a los republicanos en redes sociales. “CONTRATEN ABOGADOS”.
El líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, afirmó que el movimiento MAGA de Trump está “en fuga de costa a costa”. Jeffries podría convertirse en el primer presidente negro de la Cámara cuando el nuevo Congreso se reúna en enero.
FUENTE:FRANCE24