Kim durante la fugaz visita de 10 horas a Uruguay. Foto: Nicolás Der Agopián

El máximo jerarca del Banco Mundial quedó “impresionado” con el país, aunque su educación no capacita para la “economía del futuro”

7min 5
Nº1962 - al de 2018
escribe Ismael Grau

De entrada, Jim Yong Kim, el médico y antropólogo surcoreano-estadounidense que desde hace casi seis años preside el Banco Mundial (BM), y el oncólogo Tabaré Vázquez se enfrascaron en un diálogo sobre asuntos de salud pública, mientras el vicepresidente para la región de ese organismo, Jorge Familiar, y el ministro de Economía, Danilo Astori, se miraban sin poder seguir mucho la jerga de los doctores. “Sí, sí, ahora atendemos a los economistas. Aquí estamos entendiéndonos muy bien”, les dijo en un momento el mandatario uruguayo, anfitrión de esa reunión en la residencia de Suárez y Reyes.

Dicho encuentro marcó el inicio de la apretadísima agenda con la que Kim cumplió, el miércoles 21, la primera visita de un presidente del BM al país y en la que fue evidente, en gestos y mensajes, una gran sintonía con la administración del Frente Amplio.

“Estoy muy impresionado con lo que vi. Leí sobre los logros de Uruguay. El mundo entero está intentando averiguar cómo acoger al mercado de manera que todos participen. Hay países socialistas, como China y Vietnam, cuya mayor preocupación es cómo insertarse en el mercado global de la manera más efectiva. El desafío para todos y cada uno de los países es cómo desarrollar al sector privado, porque allí es donde se crean los trabajos. Aquí en Uruguay se está intentando hacer algo bastante único que tiene como base un compromiso muy grande con la justicia social y la igualdad. De hecho, la desigualdad aquí ha disminuido y es la más baja de América Latina. Encontrar un país que al mismo tiempo (es tan igualitario e) intenta ser estratégico e integrarse al mercado global es bastante raro”, declaró Kim a Búsqueda.

"Aquí en Uruguay se está intentando hacer algo bastante único que tiene como base un compromiso muy grande con la justicia social y la igualdad. De hecho, la desigualdad aquí ha disminuido y es la más baja de América Latina".

“Además, aquí se habla mucho de solidaridad, del hecho de que todos participen en la sociedad y que todos tengan una oportunidad. Eso es justamente lo que el mundo más necesita en la actualidad. Lo que el mundo necesita es solidaridad entre personas de distintas razas, culturas, religiones, nacionalidades, y parece que todo eso se está rompiendo a pedazos. Lo que he visto en Uruguay es un compromiso a la solidaridad junto con un compromiso a la existencia de una economía dinámica y en crecimiento. Es un trabajo duro, pero a Uruguay le está yendo muy, muy bien”, prosiguió.

“Nosotros también vinimos para recordar que hay cosas en las que Uruguay tiene que mejorar. Necesita construir un sistema educativo que esté listo para la economía del futuro, y eso no existe en la actualidad. En realidad, existe en muy pocos países, pero Uruguay por su pequeño tamaño debe estar preparado para crear los emprendedores y trabajadores del futuro para que puedan competir con lo que sea que la economía traiga. Esta es una de las mayores tareas, es una inversión en capital humano que Uruguay debe enfrentar. Muchos países deberían hacerlo también, pero Uruguay en particular está en una muy buena posición para intentarlo”, señaló el presidente del BM, a las corridas, para cumplir con la agenda en aproximadamente 10 horas.

Después de la reunión con Vázquez y Astori por la mañana Kim dio un discurso ante legisladores, almorzó en el Palacio Santos con varios ministros y algunos representantes del sector privado, y dialogó con el excapitán de la selección Diego Lugano frente a un auditorio de más de medio millar de personas. Precisamente, su mensaje principal giró en torno a la necesidad de invertir en la salud y la educación de la gente pensando en un mundo del trabajo que está siendo revolucionado por la tecnología, algo que los uruguayos van dándose cuenta al mismo tiempo que sube la tasa de desempleo.

La llegada del médico surcoreano-estadounidense requirió meses de preparación y tuvo una logística similar a la que moviliza la visita oficial de un jefe de Estado; las camionetas escoltadas por motos policiales abriendo el paso con sirenas alteraron por momentos la ciudad. Y hubo mucha seguridad en su entorno.

Kim tenía interés en venir a Uruguay “al ser un país que resalta por la combinación de dos factores: está buscando crecimiento económico pero con justicia social”, contó Familiar a Búsqueda. “La relación con el banco es una plataforma para compartir con el mundo los éxitos que ha tenido en muchos frentes el país, que cuenta además con instituciones muy sólidas, una democracia consolidada y los mayores índices de transparencia en la región, que al día de hoy son una demanda clarísima de los ciudadanos”, elogió. Al mismo tiempo que Kim visitaba Montevideo, Perú se sumía en la incertidumbre al renunciar su mandatario, Pedro Pablo Kuczynski­, acorralado por acusaciones de presunta corrupción tras apenas 21 meses en el cargo.

"Lo que el mundo necesita es solidaridad entre personas de distintas razas, culturas, religiones, nacionalidades, y parece que todo eso se está rompiendo a pedazos. Lo que he visto en Uruguay es un compromiso a la solidaridad junto con un compromiso a la existencia de una economía dinámica y en crecimiento. Es un trabajo duro, pero a Uruguay le está yendo muy, muy bien​"

“Uruguay es un país pequeño de dimensión pero con un impacto en el mundo que va más allá de su tamaño relativo. Las experiencias positivas que ha tenido lo convierten en un referente para la región y tienen potencial de serlo también para el mundo”, insistió.

“Kim está muy complacido con lo que ha visto”, comentó Familiar a media tarde, cuando quedaba por delante el evento con el Canario Lugano en el Auditorio Nelly Goitiño del Sodre.

El máximo jerarca del BM, de 59 años, no tiene el perfil típico de los funcionarios de los organismos multilaterales, en general formados en Economía y muchas veces vinculados al sector financiero. Llegó al cargo apuntalado por el entonces mandatario de Estados Unidos Barack Obama, luego de haber estado en otra vereda: en los años ochenta fundó una ONG para el combate de la tuberculosis y el sida en comunidades pobres de países en desarrollo, como Perú, donde vivió algunos años, antes de meterse al mundo académico. En 2006 figuró en la lista de las 100 personalidades más influyentes del mundo que elabora la revista Times.

“Avances” y “retos”

En la reunión con Vázquez se habló de los “avances que ha tenido Uruguay y los retos hacia delante, y cómo estos convergen muy bien con la función del BM, que es la erradicación de la pobreza y el combate a la igualdad”, relató a Búsqueda el vicepresidente del organismo para América Latina y el Caribe. Dijo que el mensaje de Kim fue de “mucha satisfacción por los logros que consiguió el país”, en particular por tener el ingreso por habitante más alto de la región y el menor índice de desigualdad. Son US$ 15.221 por uruguayo, casi el doble que el promedio de América Latina y el Caribe (US$ 8.342) según cifras para 2016 del propio banco.

El organismo es “un socio estratégico” de Uruguay y aquí “se han hecho cosas muy interesantes, a la vanguardia y en la frontera en materia de desarrollo. El país nos plantea problemas que trabajamos en conjunto para encontrar una solución, y de lo que se aprende aquí tenemos la oportunidad de compartirlo con muchos otros países en desarrollo en la región y en el mundo”, sostuvo Familiar, un economista mexicano.

Al almuerzo con la comitiva del BM en el Palacio Santos asistieron Astori, el canciller Rodolfo Nin, la ministra de Industria Carolina Cosse, y el director de Planeamiento, Álvaro García. También fueron ejecutivos de Conaprole y Scantech.

Astori resaltó varias veces que el gobierno está movilizando recursos privados a la inversión, por ejemplo en infraestructura, a través de esquemas como los contratos PPP. Y destacó que ello permite impulsar la productividad y también liberar fondos gubernamentales para poder “seguir invirtiendo en la gente”. Otro punto de contacto con el discurso que trajo Kim.

"Nosotros también vinimos para recordar que hay cosas en las que Uruguay tiene que mejorar. Necesita construir un sistema educativo que esté listo para la economía del futuro, y eso no existe en la actualidad. En realidad, existe en muy pocos países, pero Uruguay por su pequeño tamaño debe estar preparado para crear los emprendedores y trabajadores del futuro"

De economía dura se habló poco; es un área monitoreada más de cerca por el Fondo Monetario Internacional que por su primo el BM. Más allá de eso, Familiar hizo un guiño a Astori y su equipo al señalar que en las reuniones hubo coincidencia en cuanto a que el manejo prudente de la macroeconomía “es una de las piedras angulares para atraer la inversión extranjera. Lo que percibimos es un claro compromiso de mantener esa prudencia”.

Un asunto de preocupación común para Vázquez y Kim es el capital humano y “la importancia del desarrollo en la primera infancia. (…) Los retrasos en el crecimiento de los niños en las etapas iniciales de la vida definen su potencial para enfrentar un mundo que va a ser muy distinto y que las demandas tecnológicas requieren la capacidad de desarrollar determinadas habilidades”, remarcó. En ese sentido, dijo que compartieron que “trabajar en la calidad de la educación” es “fundamental” ante la “necesidad de incrementar la productividad” para la “economía del futuro”.

Sobre ese tema Kim se explayó cuando fue al Parlamento. Citó un estudio que compara al grupo de países que más han invertido en capital humano con aquellos que menos lo hicieron; las economías de los primeros lograron crecer anualmente 1,25% más que los otros en los últimos 25 años.

La clave está en cuánto aprenden los niños y jóvenes en las aulas en las horas de clase; la brecha en el aprendizaje entre los países con el mejor y el peor desempeño equivale a cuatro a cinco años de escuela. Kim dijo que por ello es “absolutamente crítico” que los países inviertan más en salud y educación, y que también mejoren las mediciones, para garantizar que las próximas generaciones podrán competir en una economía crecientemente digitalizada, reconstruyó Búsqueda de la charla con los parlamentarios.

Y volvió sobre el tema en el evento en el Sodre; allí escuchó a una cofundadora de Eduy21 lamentarse por los resultados “planchados” en aprendizaje y a una gerente de PwC Uruguay quejarse de lo que sufren los reclutadores de personal para encontrar trabajadores con capacidades elementales. También disfrutó haciéndole preguntas a Lugano y oír sobre su compromiso con aportar “valores” a la sociedad desde el fútbol.

Otro desafío para Uruguay que fue planteado por el presidente del BM en su visita es el envejecimiento de la población, lo que a futuro traerá retos en el área de la salud, en las pensiones, y en materia de inclusión de la mujer en el mercado laboral. “Allí Uruguay ha tenido un gran éxito y tiene la oportunidad de hacer frente a este desafío. En estas áreas el país es también un laboratorio y va marcando el paso a la región”, señaló Familiar.

Entrando la noche y tras unas horas intensas en un Montevideo otoñal, Kim voló de regreso a Estados Unidos.

Regístrate sin costo, recibe notas de regalo.