En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Dos ediles del Partido Nacional fueron enviados a la Comisión de Ética por votar con el Frente Amplio un endeudamiento para destinar fondos a limpieza, saneamiento, calle y veredas; ¿en qué quedó el partido de los hombres libres?
“Esta es la última cosa que voy a decir en la Cámara. Si mi partido me exige disciplina partidaria, entonces renuncio a mi banca. No puedo votar esto que va contra las convicciones más hondas de mi conciencia. Para cumplir con mis compañeros renuncio a la Cámara. Renuncio. Quiero respetar la voluntad de la mayoría, pero también estar tranquilo con mi conciencia”. Esto sucedió en diciembre de 2005. El diputado socialista Guillermo Chifflet se oponía al envío dispuesto por el entonces presidente Tabaré Vázquez de 243 soldados más a Haití. La decisión había sido votarlo por unanimidad, pero sus convicciones no aceptaron la mano de yeso. Más de 20 años después se lo sigue recordando como un ejemplo de honestidad y ética por aquella acción que fue, lógicamente, aplaudida por muchos y cuestionada por otros.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El tema es que la disciplina partidaria tiene su polémica. Es una estrategia que utilizan los partidos para sacar adelante proyectos de ley que consideran importantes y, ante una decisión mayoritaria, cuando alguien no está de acuerdo, se aplica este mecanismo o se habilita la libertad de acción. No es que esté necesariamente mal, pero también debe contemplar las convicciones personales cuando la diferencia es profunda. Al Frente Amplio lo acusan bastante seguido del uso de la disciplina partidaria, de obligar a legisladores a votar proyectos en los que no creen. Es un formato que sus dirigentes aceptan y, cuando no lo hacen, buscan estrategias como pedir licencia para que entre su suplente, por ejemplo.
Pero hoy la discusión se está dando en otras tiendas. Todo surgió con un pedido del intendente de Montevideo, Mario Bergara, a la Junta Departamental, de que se le aprobaran fideicomisos por US$ 260 millones para destinar a áreas como limpieza, saneamiento, veredas y calles. Después de semanas de discusiones que no estuvieron exentas de insultos y agravios, el Frente Amplio consiguió los votos que le faltaban y, con las manos levantadas de dos ediles del Partido Nacional, un colorado y un independiente, logró la mayoría necesaria. La hecatombe.
Casi inmediatamente el Directorio del Partido Nacional resolvió pasar el caso de estos dos ediles de la lista 22, Joaquín Campos y Nicolás Hernández, a la Comisión de Ética para analizar su accionar. Entonces, esta vez, quienes suelen cuestionar la disciplina partidaria pretendieron que su bancada la utilizara. ¿Pero no es el partido de los hombres libres? Esa es la frase que en general utilizan distintos dirigentes del Partido Nacional para argumentar cualquier decisión que se tome que tenga diferencias internas. ¿Y ahora?
La directora del Partido Nacional e integrante de la Comisión de Asuntos Políticos, Gloria Rodríguez, dijo a la diaria que en la Comisión Departamental de Montevideo, presidida por el senador Martín Lema, se había acordado que no se acompañaría el pedido de los tres fideicomisos que luego fueron aprobados. Sin embargo, el líder de la lista 22, Santiago Caramés, dijo que no existía un mandato de votar en contra ni tampoco el tema había sido declarado como asunto político por parte del partido. Por ese motivo, manifestó su sorpresa y lamentó la decisión del directorio.
Mientras tanto, una vez conocida la votación que dotó a la intendencia de más dinero para destinar a las obras mencionadas, empezaron a aparecer las voces molestas en la interna nacionalista. La senadora Graciela Bianchi escribió en su cuenta de X, citando un análisis del diario El País sobre el futuro del Frente Amplio y las posibilidades electorales que se abren, entre otras cosas, con este logro de Bergara: “Para que reflexionen los ediles de la ‘oposición’ y se hagan responsables de haber puesto en riesgo el éxito electoral de 2029. Quienes anteponen sus intereses personales a los del partido, no merecen ser blancos”. Por su parte, el diputado Juan Martín Rodríguez dijo a la diaria que existió una falla en la orgánica partidaria y que se debió haber declarado el tema como asunto político, lo que hubiese significado “una obligación” no apoyar los fideicomisos. De haberse dado de esa forma, en este momento los ediles estarían sancionados directamente.
En una línea similar, el diputado Pablo Abdala consideró que el partido había construido una posición en la Departamental con la participación de los ediles y diputados por Montevideo. “Estos compañeros nunca participaron, a pesar de que fueron convocados, obviamente”, dijo, y aseguró que, mientras tanto, “llevaban adelante una negociación con la intendencia, sin ninguna autorización partidaria y sin conocimiento del partido”.
Los detalles de cómo cada partido maneja su orgánica y sus formas de decidir son propios y allí no debería haber cuestionamiento. Cada uno es libre de resolver cómo quiere funcionar. Pero, en este caso, al decir de Caramés, se valoró el tema como una decisión política del sector sin existir, además, ningún mandato que obligara. Entrevistado por Doble click, Caramés dijo que históricamente los sectores nacionalistas han tenido libertad de acción ante debates de alta trascendencia. “El partido es de hombres y mujeres libres. Por ejemplo, no estableció disciplina partidaria para votar la ley de caducidad”, ejemplificó como uno de los casos de fuerte interés nacional. Y agregó: “La doble vara con la que a los propios llamás traidores cuando acompañan estos instrumentos y en el caso de que tú gobiernes tenés que ir a pedir los votos al otro lado. ¿Los llamás traidores también?”.
Tiene un punto Caramés en ese sentido, en el más político, digamos. Pero hay otro aspecto que no puede dejar de verse. Cuando se lo consulta sobre la estrategia electoral, sobre el beneficio que su accionar le está dando a una gestión opositora y sobre si esta decisión no haría que aumentara la aprobación de Bergara y perjudicara directamente los intereses partidarios, responde con absoluta sensatez: “¿Y la gente?”. Es cierto que esta decisión puede favorecer claramente a la gestión de Bergara. Si con ese dinero logra que por fin después de décadas de gestión frenteamplista la ciudad vuelva a estar limpia, posiblemente lo capitalice en votos. Pero, claro, hay gente, como dice Caramés, que no puede esperar cinco años para que le hagan la vereda y tener que seguir caminando al borde de la cuneta, que no puede seguir esperando que le llegue el saneamiento, entre otras cosas. Porque, según sus palabras, además, son reclamos de los votantes de todos los partidos, no de los frenteamplistas. Claro, es un razonamiento más humano que partidario, pero ¿todo tiene que ser valorado en forma partidaria? ¿Otra vez la misma discusión? ¿Al contrario ni un vaso de agua? No debería ser ese el talante en la discusión política uruguaya. Coincidiendo o no con el pedido de Bergara, esto va mucho más allá de eso. No puede ser que todas las decisiones que atañen a la ciudad o al país tengan que ver con un cálculo electoral. Vuelvo a Caramés. ¿Y la gente? El dirigente se encargó, además, de aclarar que los montos que aprobó la junta tienen un destino del que no puede apartarse. “No es un cheque en blanco para que hagan lo que quieran”, aclaró, para quienes planteaban esta duda.
Un par de meses atrás Búsqueda informó, con base en fuentes del oficialismo y del propio Partido Nacional, que el expresidente Luis Lacalle Pou intervino en la discusión con el objetivo de evitar que el grupo de ediles aportara los votos que necesitaba el oficialismo.
Fuentes del partido admitieron que hubo una “sugerencia informal” de Lacalle Pou de no votar las partidas extras y el propio Caramés aseguró en Desayunos informales de Canal 12 que tuvieron una charla en la que cada uno dio su postura sobre el tema, pero dijo que el expresidente no lo condicionó. Sí confirmó que en su sector recibieron comentarios que advertían que, si votaban con el Frente Amplio, no serían parte del próximo gobierno, en caso de ganarlo. Y dijo que cuando se presenten en la Comisión de Ética dirán nombre y apellido de quienes les hicieron esos comentarios, por no llamarlos amenazas.
Estas discusiones siempre generan enfrentamientos, tironeos, molestias, pero el sistema político merece un debate más alto, más serio y, sobre todo, más libre. No puede ser todo cálculo electoral y trancazo al contrario. Venga de quien venga. La gente merece otra cosa. Menos calculadora, menos chiquita partidaria y más ocuparse de los problemas que atraviesan todos los días a los que en pocos años se les volverá a pedir el voto.