“En todos los operativos que se hicieron, figura para afuera que fue el Ministerio del Interior el responsable, pero nosotros tuvimos una participación muy importante”, afirmó.
El jerarca reconoció también algunos debes, como la limpieza —en la que atribuyó responsabilidad al sindicato de empleados municipales— y los asentamientos, que siguen lejos de ser erradicados aún con varios años de una economía en crecimiento. “El gobierno que viene tiene que hacer un esfuerzo importante en mejorar el hecho de que muchos uruguayos viven todavía en condiciones muy precarias”, dijo.
Lo que sigue es un resumen de la entrevista que mantuvo con Búsqueda.
—¿Ve a algún candidato perfilándose para la Intendencia de Montevideo en 2020?
—Falta mucho. Va a depender de lo que pase a escala nacional, que es la primera instancia que tenemos que sortear.
—¿Usted considera esa posibilidad?
—Yo no lo veo, y además en el tema de las candidaturas de Montevideo, como en el tema general, creo en los partidos políticos. Y estos tienen tiempo para definir. Ni el Frente Amplio ni los partidos tradicionales están todavía planteándose el tema municipal. Respetemos los procesos de los partidos y el tiempo de definición que tienen.
—El Frente Amplio tendrá unas elecciones nacionales peleadas. ¿Cree que en lo municipal corre riesgo de perder la comuna?
—No. Tampoco veo el riesgo a escala nacional. Creo que va a haber un cuarto gobierno del Frente Amplio. Estamos en un momento donde, entre otras cosas, hubo una renovación importante en las candidaturas y hoy los candidatos son de una nueva generación. Por tanto, hay un acomodamiento especial que tiene que tener el Frente Amplio. Pero en la IMM es al revés: uno ve las encuestas históricas en Montevideo y la gestión está muy bien evaluada. Así que no veo riesgo alguno de que se pueda perder Montevideo. Eso no quiere decir que no tengamos que trabajar cada vez más, porque es nuestra obligación.
—El ministro de Economía, Danilo Astori, dijo semanas atrás que es “contradictorio” ser candidato y ocupar cargos públicos. ¿Cuándo cree que Martínez debe dejar la intendencia para competir en la campaña?
—Martínez va a dejar la intendencia en marzo, y pedirá licencia hasta julio. Si es candidato único, porque así lo decide la ciudadanía, renunciará definitivamente a la intendencia. Se fijó una campaña de tres meses para la interna que me parece más que suficiente. Y además él tiene mucha vocación. Le encanta lo que hace y estamos en una etapa de obras muy importante, entonces hasta marzo se queda.
—¿Cuál es el equipo que quedará y quiénes se irán a hacer campaña con él?
—Los directores que se van a ir con él lo harán después de julio, pero no creo que sea tanta la gente del equipo que se vaya a hacer campaña. Me da la impresión de que recién después de las internas es que posiblemente haya alguna renuncia.
'Martínez va a dejar la intendencia en marzo, y pedirá licencia hasta julio. Si es candidato único, porque así lo decide la ciudadanía, renunciará definitivamente a la intendencia. Se fijó una campaña de tres meses para la interna que me parece más que suficiente'.
—¿Martínez tiene logros como intendente para mostrar durante su campaña?
—Martinez tiene muchos logros. No son los que yo diga sino que también la opinión pública ha sido clara en las encuestas. Daniel le ha dado a la gestión mucha transversalidad, ha sido muy insistente en el tema de la prolijidad fiscal, en los balances. Ha trabajado mucho en todo lo que es planificación y obras, es decir, no licitar como generalmente hacía la IMM anteproyectos, sino proyectos definitivos. Le ha dado mucha modernidad a la gestión.
—Quienes votaron a Martínez como intendente, ¿no pueden sentirse traicionados de que renuncie al cargo cuando falta más de un año para culminar la gestión?
—Es que lo llamaron para una posibilidad mayor, la de competir por la presidencia. Es un tema natural. Si Daniel es candidato es porque no hay duda de que se ha destacado por hacer una buena gestión. Entonces parte de eso es lo que lo impulsa a ser candidato a presidente. El problema es que es muy difícil cuando te dan la posibilidad de ser candidato decir que no, porque también está en juego todo, como la responsabilidad que es pelear por el cuarto gobierno del Frente Amplio. Me parece que no tiene mucha alternativa a decir que no.
—En el Partido Socialista hay elección interna. ¿Qué pasa si el sector ortodoxo se impone en esa elección? ¿Puede afectar la candidatura de Martínez?
—Los distintos partidos y sectores del FA tienen distintos movimientos y vaivenes, pero en definitiva el Frente sigue siendo uno. Hay un acuerdo político y por tanto lo que pase en la interna de cada sector no incide en la globalidad.
—Firmó para impedir la candidatura de Raúl Sendic en Change.org. ¿Por qué?
—Después de los hechos que se dieron, el FA resolvió un tema que para mí no era sostenible. El Frente lo laudó en el último plenario. Eran hechos que no me parecían lógicos, que en última instancia tiene que ver con la transparencia de la gestión; el compañero se equivocó y por tanto una consecuencia tiene que tener.
—¿Cómo evalúa este año de gestión de la intendencia, en la mitad del período?
—Ha sido un año de muchas obras. Montevideo está, como se dice tradicionalmente, “dada vuelta”. Además, uno ve la creciente aceptación que ha tenido el intendente y la gestión municipal, por lo que hay un reconocimiento también de la ciudadanía. Tenemos tres fideicomisos que contaron con los votos de todos los partidos políticos y que permitieron encarar obras que sobrepasan el período de gobierno. Tenemos obras importantes en materia de movilidad: en San Martín, en el ensanche de avenida Italia, Camino Cibils... También desarrollamos obras importantes en saneamiento, un compromiso muy postergado por las distintas administraciones, así como en la recuperación de espacios públicos. Terminamos el Parque Rodó y el Parque Capurro. En Ciudad Vieja hicimos veredas nuevas, la iluminación tuvo un cambio sustancial. Ahora vamos a adjudicar la obra del Planetario que va a cambiar rotundamente, por la incorporación de tecnología 3D. También es importante evaluar lo que ha sido la movilidad de Montevideo. Es el único departamento donde no crecieron los accidentes mortales, y es en parte gracias a los controles de tránsito que anunciamos. Y el tema de la prolijidad fiscal: vamos a tener otro año con superávit. El tener orden económico en la casa nos ha dado respaldo al momento de pedir dinero para los fideicomisos.
'También es importante evaluar lo que ha sido la movilidad de Montevideo. Es el único departamento donde no crecieron los accidentes mortales, y es en parte gracias a los controles de tránsito que anunciamos'.
—¿Qué cosas quedaron en el debe?
—Creo que tenemos que seguir mejorando en el tema de limpieza, seguimos en un debe muy difícil con Adeom. Es increíble... hace poquito tuvimos un siniestro muy feo en Montevideo, que fue la muerte de un funcionario de UTE en el marco de este temporal. Sin embargo, a pesar del fallecimiento del compañero, las cuadrillas siguieron funcionando, se mantuvieron las guardias gremiales para las emergencias. Eso habla de un respeto distinto de la gente y de la responsabilidad, en tanto Adeom ante cualquier problema pone la ciudadanía de rehén y deja la ciudad sucia. Pero bueno, tendremos alguna culpa nosotros y habrá que ver cómo mejoramos eso.
—¿Y en cuanto al crecimiento de los asentamientos?
—Estamos haciendo muchas intervenciones en la periferia. Estamos convencidos de que los cambios estructurales y urbanos ayudan a mejorar la calidad de vida de la gente y de los barrios donde viven. Hay una apuesta importante por equilibrar la ciudad. Seguimos comprando cartera de tierras para poner a disposición del Ministerio de Vivienda, pero no tengo duda de que el gobierno que viene va a tener que invertir mucho más en el tema de la vivienda. Con la mejora que ha tenido Uruguay, el mejoramiento de los asentamientos no ha tenido el correlato que tendría que haber tenido respecto a la situación económica. Y no tengo duda de que tiene que haber una voluntad política de invertir más en infraestructura, sobre todo en los asentamientos de Montevideo, que siguen siendo un asunto que a uno le pega mucho. Está claro que el problema de los asentamientos no lo puede solucionar la IMM, para eso existen los recursos del Plan de Vivienda. Reconozco que el ministerio, dentro de los recursos que tenía, hizo un esfuerzo muy grande, pero no es suficiente. Por eso creo que el gobierno que viene tiene que hacer un esfuerzo importante en mejorar el tema de que muchos uruguayos viven todavía en condiciones muy precarias.
—¿La intendencia tomó medidas para combatir la inseguridad?
—Por indicación del intendente, estamos participando directamente en el tema seguridad. En todos los operativos que se hicieron, figura para afuera que fue el Ministerio del Interior el responsable, pero nosotros tuvimos una participación muy importante. En la Unidad Misiones —conocida como Los Palomares— del barrio Casavalle, pusimos un millón de dólares entre calles, veredas, iluminación, mejora del espacio público y demolición de casas. Hicimos un acuerdo en el que, además del ministerio, participamos nosotros, el Ministerio de Desarrollo Social a través del Plan Juntos, y el Ministerio del Salud Pública. El vocero era sobre todo Gustavo Leal, pero tuvimos una fuerte presencia ahí, también en Quevedo y en la intervención que hubo en la Cruz de Carrasco, porque entre otras cosas quien inicia la denuncia somos nosotros a raíz de la ocupación de un colector de saneamiento donde estaban las familias más conflictivas.
'Adeom ante cualquier problema pone la ciudadanía de rehén y deja la ciudad sucia. Pero bueno, tendremos alguna culpa nosotros y habrá que ver cómo mejoramos eso'.
Colocamos 450 cámaras de seguridad en Montevideo, en el marco de un convenio. Hay una voluntad explícita del intendente de coordinar, en el entendido de que la seguridad no es un problema solamente del ministerio, sino de todos. Y la IMM lo está haciendo fuertemente en materia económica. No solamente lo hacemos en conjunto con el ministerio, también lo hicimos con las playas: por segundo año financiamos los 80 marineros que se encargan de la seguridad y por primer año colocamos cámaras en todas las playas, no solo sobre la arena sino que pusimos a disposición, todo a costa de la intendencia, un control de gestión en Trouville.
—¿Cree que no se reconoce lo suficiente la participación de la IMM en la gestión de la seguridad?
—No se conoce. Pero no es que la intendencia tenga que decir que está haciendo estas cosas, si las hacemos es porque estamos convencidos de que no es un tema solo del ministerio. Tenemos que organizarlo con los organismos públicos en general, como lo hicimos en todas estas acciones. Y también tiene que haber un compromiso de la sociedad en colaborar en un asunto que a todos nos preocupa. Es voluntad y orden del intendente que sigamos coordinando y colaborando en todo lo que podamos con el Ministerio del Interior y con Prefectura.
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