El Kaseya Center de Miami fue el escenario del primer día del America Business Forum, el miércoles 5, la plataforma creada por el uruguayo Ignacio González Castro que por primera vez se realizó en Estados Unidos. Desde temprano, se respiraba expectativa: las calles cercanas del estadio estaban colmadas, el tránsito era intenso y miles de personas llegaban con tiempo para conseguir un buen lugar. Ante más de veinte mil asistentes, la jornada reunió a figuras internacionales del deporte, la política y los negocios bajo la consigna “El mundo se encuentra en América”, con un mensaje que combinó inspiración, análisis y futuro.
González Castro fue el primero en hablar. Visiblemente emocionado, recordó los inicios del proyecto en Punta del Este, agradeció a su familia, a sus amigos y al público uruguayo. “Quiero agradecer a la gente de Uruguay, un país pequeño en territorio, pero con alma de gigante”. El fundador y CEO de America Business Forum también destacó el valor de la constancia y el trabajo colectivo, y se mostró conmovido al ver a su creación trascender fronteras. El público lo acompañó con un aplauso prolongado que marcó el inicio de una jornada vibrante.
Luego tomó la palabra el alcalde de Miami, Francis Suárez, quien dio la bienvenida oficial a los asistentes y celebró que una iniciativa nacida en Uruguay eligiera su ciudad como sede. “Miami se ha convertido en un punto de encuentro natural entre América Latina y Estados Unidos”, señaló, destacando el rol de la ciudad como puente de innovación, diversidad y desarrollo.
El head of Investment Strategy and Economic Insights del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF), Fahad Alsaif, profundizó en el nuevo mapa financiero global y en la importancia de la diversificación económica. “Estamos viviendo una transformación económica sin precedentes”, afirmó, y explicó que su país “buscó alejarse del petróleo para garantizar la estabilidad del Estado”. Agregó que, actualmente, “las actividades no petroleras ya representan más del 55% del PBI” y subrayó, además, que Arabia Saudita está “decidida a seguir haciendo crecer su economía y a atraer más talento para convertirse en el puente entre Oriente, Occidente y el sur global”.
La ganadora del premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, participó de manera virtual desde Caracas y fue ovacionada por el público. Apenas apareció en pantalla, comenzaron los gritos de “¡Venezuela!” y el estadio entero se llenó de aplausos. Muchos levantaron sus celulares para grabar su intervención. En su discurso, denunció que el régimen de Nicolás Maduro “se sostiene sobre el narcotráfico, el contrabando de armas y la trata de personas”, y advirtió sobre la influencia de China, Rusia e Irán en la región. “La liberación de Venezuela traerá la liberación de Cuba y Nicaragua”, expresó. Machado también remarcó que “el 80% de la población vive bajo la línea de pobreza” y que casi nueve millones de venezolanos se vieron obligados a emigrar. Cerró su mensaje con esperanza: “Queremos que nuestros hijos regresen a un país seguro y próspero”.
Más tade, el cofundador de WeWork y Flow, Adam Neumann, habló sobre el poder de los negocios como motor de cambio y conexión entre personas. “Algo que amo del mundo empresarial es que los negocios pueden derribar todas las fronteras y superar todos los límites”, expresó, destacando la capacidad del trabajo y la colaboración para unir más allá de las diferencias. También subrayó la importancia de la empatía y el respeto como base de cualquier vínculo humano y profesional: “Si nos tratamos con unidad, y tratamos a los demás como queremos ser tratados, podemos hacer negocios en cualquier lugar”.
Por su parte, la embajadora de Arabia Saudita en Estados Unidos, Reema Bandar Al-Saud, habló sobre el proceso de transformación social y económica que vive su país y el rol esencial de las mujeres en ese cambio. “El regalo más increíble que tiene un país es su capital humano”, dijo, subrayando que el desarrollo sostenible solo es posible si se invierte en las personas. Con convicción, afirmó: “No es posible que una nación prospere sin igualdad de derechos para las mujeres, y eso fue lo que comprendió nuestro príncipe heredero”. Su mensaje, claro y empoderador, fue recibido con respeto y aplausos.
El coach y conferencista Tony Robbins mantuvo la energía del auditorio con una exposición centrada en el liderazgo personal y la actitud mental. “El 80% del éxito para hacer crecer un negocio está en la mentalidad”, aseguró, y advirtió que “sin la mentalidad correcta, la estrategia no sirve”. Enérgico y carismático, logró que las más de veinte mil personas del Kaseya Center se pusieran de pie para participar en ejercicios prácticos de enfoque y motivación. “¡Decilo con fuerza, creelo, vivilo!”, exclamaba mientras el público lo seguía al unísono. Fue uno de los momentos más intensos del día: las luces, la música y la energía colectiva hicieron vibrar el estadio, que a esa hora estaba completamente lleno.
El momento más esperado llegó con la aparición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien fue recibido en medio de un estallido de aplausos y una seguridad reforzada tanto dentro como fuera del estadio. Afuera, el tránsito se detuvo y nadie podía ingresar ni salir del estadio hasta que él se retirara. Miles de personas asistieron especialmente para escucharlo. En su discurso, habló sobre el liderazgo, el patriotismo y la resiliencia del pueblo estadounidense: “Nunca dejaremos morir el sueño americano”. También expresó: “Juntos haremos que nuestro país sea más fuerte, más rico, más seguro, más libre y más grande que nunca”. Al finalizar, el alcalde Francis Suárez le entregó simbólicamente las llaves de la ciudad de Miami, en reconocimiento a su presencia. Trump se retiró del escenario fiel a su estilo: saludando al público, sonriendo y bailando al ritmo de Y.M.C.A., de Village People, mientras el público lo filmaba con sus celulares entre gritos y risas.
A continuación, subió al escenario el fundador y CEO de Citadel, Ken Griffin, uno de los hombres más influyentes de Wall Street. En su charla, destacó el valor de la inmigración en la economía estadounidense: “Aproximadamente el 50% de las empresas del Fortune 500 son dirigidas por inmigrantes o hijos de inmigrantes”. También compartió consejos sobre liderazgo: “Tener buenos socios alrededor es clave; es importante rodearse de personas con habilidades complementarias”.
Luego fue el turno del presidente y CEO de Fórmula 1, Stefano Domenicali, quien compartió su experiencia al frente del deporte más veloz del mundo. Subrayó que “para expandirse globalmente, es fundamental entender la cultura de los diferentes países”. En referencia al espíritu de la F1, aseguró: “Lo llamamos un deporte en equipo porque sin un buen grupo de personas, el mejor equipo del mundo no puede ganar”. Además, destacó la importancia de la autenticidad y la excelencia: “Hoy somos un negocio increíble en el que todos cuentan; se trata de ser único en todo lo que haces”.
Más tarde, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se subió al escenario para hablar de pasión, esfuerzo y liderazgo a través del deporte. “Si crees en algo y lo sigues con trabajo duro, con pasión y con el corazón, nada es imposible”, dijo ante un auditorio repleto. Con tono cercano, recordó su historia personal: “Si un niño nacido en un pequeño pueblo suizo pudo llegar a ser presidente de la FIFA, entonces todo es posible”. Además, resaltó el valor educativo del fútbol: “Este deporte te enseña desde chico a levantarte después de una derrota, a ir por más y a luchar para ganar el próximo partido”.
El cierre de la jornada estuvo a cargo del campeón del mundo y jugador del Inter Miami Lionel Messi, quien fue recibido con una ovación ensordecedora. Apenas apareció, el estadio se vino abajo: miles de voces gritaron “¡Messi, Messi!” y levantaron los celulares para registrar cada segundo. En una conversación con el alcalde Francis Suárez, reflexionó sobre su carrera, su familia y el crecimiento del fútbol en Estados Unidos. “La MLS hizo un cambio importante. Tenemos la suerte de jugar con los estadios llenos en todos lados, y eso habla de cuánto creció este deporte”, afirmó. También recordó que la Copa del Mundo de 1994 fue “un punto de inflexión para Estados Unidos” y anticipó que “el Mundial 2026 será extraordinario”.
Visiblemente emocionado, Messi recibió la llave de la ciudad de Miami de manos del alcalde, quien destacó su legado y su impacto en la comunidad. En ese momento, subió también al escenario Ignacio González Castro, quien agradeció a Messi por cerrar la primera jornada y celebró el alcance internacional que el foro alcanzó desde su origen en Uruguay.
El futbolista agradeció el reconocimiento con palabras sencillas pero sentidas: “Me siento muy honrado por esto. Nos sentimos muy queridos, agradecidos y felices de vivir en esta ciudad. Tener esta distinción es un honor muy grande”. También repasó los momentos más significativos de su carrera, habló sobre los sacrificios familiares que implicó su trayectoria y recordó con emoción el título en Catar 2022: “Es difícil explicar lo que significó ese título. Fue tan especial que tuve la misma sensación que cuando nacieron mis hijos”.
Su presencia marcó un cierre emotivo para un primer día que combinó liderazgo, visión y humanidad. El público, de pie y con los celulares en alto, lo despidió con una ovación que parecía no terminar.