El domingo 26 fue una jornada especial para el barrio Colmena: después de años de espera, se celebró la primera misa en la nueva capilla Santo Pesebre, diseñada por el artista Pablo Atchugarry.
La construcción fue diseñada por el artista Pablo Atchugarry
El domingo 26 fue una jornada especial para el barrio Colmena: después de años de espera, se celebró la primera misa en la nueva capilla Santo Pesebre, diseñada por el artista Pablo Atchugarry.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCientos de personas asistieron a la ceremonia que convocó a figuras de la política y la sociedad, tanto de Uruguay como de Argentina.
El arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, fue quien ofició la misa, en un frío y ventoso día de otoño que amenazó con aguar la fiesta. Dentro, la gente colmó el lugar y quedaron personas paradas a los costados. Fuera, los organizadores colocaron una carpa con sillas y una pantalla gigante donde se transmitió el rito.
En conversación con Galería, Sturla dijo que “es una alegría que en un barrio popular se haya hecho esta obra fantástica”. Destacó la “gran calidad artística” de la construcción y del altar, obras del reconocido artista. La ceremonia significa que la institución “está presente en todo Montevideo llevando el evangelio”, expresó.
Sobre la crisis de fe que atraviesa la sociedad, opinó que “la Iglesia sabe mucho de muerte y resurrección; hay crisis de fe, pero también hay personas que están en búsqueda” de la espiritualidad. El sacerdote aseguró que en países como Francia, Estados Unidos o España se está reportando una vuelta a la fe cristiana.
La capilla empezó a gestarse hace siete años cuando un grupo de jóvenes liderados por Juan Andrés Gordo Verde —hoy movimiento Cireneos— llegó al barrio Santa Eugenia para evangelizar y ayudar a los vecinos.
Verde contó a Galería que la capilla tendrá una serie de reliquias, que quedaron enterradas bajo el altar: “huesos de don Bosco y Jacinto Vera; pelo de san Josemaría Escrivá de Balaguer y un trozo de un guante del padre Pío”.
Además de Verde y Atchugarry, cumplió un rol muy importante una de las benefactoras de Cireneos, Alicia Esquiera, directora de Secom.