Esperando a Godot, texto del irlandés Samuel Beckett, vuelve a escena en el Teatro Solís para recordar con humor absurdo y una ternura incómoda que la existencia humana a veces también es esperar algo que quizá nunca llegue.
El clásico de Samuel Beckett se presenta en el Teatro Solís; una comedia absurda acerca del vacío, la compañía y la esperanza sobre lo que nunca termina de llegar
Esperando a Godot, texto del irlandés Samuel Beckett, vuelve a escena en el Teatro Solís para recordar con humor absurdo y una ternura incómoda que la existencia humana a veces también es esperar algo que quizá nunca llegue.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn escena, los personajes (Manuel Coelho junto a Tobias Monteiro) hablan de banalidades, se repiten, se contradicen, se aburren y se acompañan mientras aguardan a un tal Godot, una figura ausente que funciona como excusa, promesa y autoengaño. En esos diálogos mínimos se filtran la soledad, el deseo de comunicación y la sensación de vacío. Como escribió Jean-Paul Sartre, no hay nada inteligible en el cielo: el ser humano está condenado a ser un proyecto que se vive individualmente en un lugar de podredumbre

La versión que llega al Teatro Solís es una coproducción entre Uruguay y Portugal junto al histórico Teatro Experimental de Cascais —una de las compañías más longevas del mundo—, y renueva el pulso contemporáneo de una obra que, lejos de envejecer, sigue dialogando con el presente acelerado, ansioso y expectante.
Del jueves 22 al sábado 24 de enero a las 21 horas, y domingo 25, a las 19.30 horas, en la sala Zavala Muniz del Teatro Solís. Entradas a 650 pesos, en venta en Tickantel.