Michelini se sumó a lo que el vicepresidente denominó como la House of Cards uruguaya

La posible caída de Sendic generó movimientos políticos frustrados por Mujica para tratar de desplazar como sucesora a Topolansky

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Nº1929 - al de Agosto de 2017
escribe Andrés Danza

Primera escena. Un senador espera a unos metros del presidente mientras todos sus colegas parlamentarios lo saludan y se van retirando, uno a uno, de la casa en la que se toman las principales decisiones políticas del país, ubicada en un barrio residencial y arbolado. Cuando al fin logra unos minutos a solas, le sugiere un camino de salida para la casi inevitable renuncia de su vicepresidente. El anfitrión lo escucha, asiente con la cabeza y le recomienda que realice consultas políticas.

Segunda escena. Ese mismo senador, pero ahora en el viejo palacio de mármol donde funciona el Poder Legislativo, sugiere a los principales referentes del movimiento mayoritario del partido de gobierno, que renuncien a ser los herederos de la vicepresidencia y que dejen ocupar ese lugar al segundo sector mayoritario, integrado por él.

Tercera escena. El líder del grupo mayoritario, un veterano dirigente que también fue presidente, no puede creer que el senador haya realizado semejante propuesta, más aún teniendo en cuenta que de ser aceptada, él mismo sería el directo beneficiado, y toma una decisión terminante desde su casa alejada de la ciudad: en caso de que renuncie el vicepresidente, ese lugar será ocupado por su esposa, que es la segunda dirigente más importante de su sector.

Así podría empezar el último episodio de la serie House of Cards en su versión uruguaya, de la que el vicepresidente Raúl Sendic dijo sentirse víctima a principios de abril. Los hechos relatados en esas tres escenas ocurrieron durante la última semana en Montevideo, luego de que en el oficialismo manejaran como un escenario probable la renuncia de Sendic a su cargo, según relataron a Búsqueda varios testigos directos.

En la tarde del miércoles 26 de julio, el presidente Tabaré Vázquez convocó a un grupo de senadores a la residencia presidencial de Suárez y Reyes para hablar de temas de coyuntura. La eventual renuncia de Sendic era un rumor creciente y minutos antes el presidente había declarado a la prensa que “una renuncia es una renuncia”, dando la idea de que estaba dispuesto a aceptarla.

Al finalizar esa reunión, según relataron los informantes, el senador Rafael Michelini se acercó a Vázquez y le sugirió pedirle al Movimiento de Participación Popular (MPP) que como un “gesto político” no aceptara ser heredero de la vicepresidencia como el sector más votado del oficialismo, y que en su lugar dejara al Frente Líber Seregni (FLS), con más afinidad ideológica con el presidente.

Michelini llegó a plantear esa posibilidad, que lo dejaría a él como vicepresidente por ser el primer senador del FLS, a legisladores del MPP, pero la respuesta que recibió fue negativa, agregaron los informantes.

La idea del líder del MPP, el expresidente José Mujica, es que en caso de que sea necesario sustituir a Sendic, los que manden sean “los votos”, según transmitió a sus allegados. Es por eso que ya tomó la decisión si se produce la vacante: el lugar será ocupado por su esposa, la senadora Lucía Topolansky, que fue la segunda después de Mujica en la lista del MPP, la más votada en las elecciones nacionales de octubre de 2014.

La semana pasada se manejó en ámbitos políticos la posibilidad de que el sucesor fuera el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, tercero en la lista del MPP,  luego de que Topolansky diera un paso al costado. “Eso no va a ocurrir”, transmitió Mujica los últimos días. “Hay que respetar lo que la gente votó”.

El desenlace.

Desde que a fines de abril Sendic dijo sentirse víctima de una especie de House of Cards, la situación del vicepresidente fue empeorando y hoy esa serie uruguaya imaginaria de conspiraciones y traiciones está cerca de su final, según aseguraron a Búsqueda varios dirigentes políticos.

En los primeros capítulos se vio el ascenso de Sendic hasta convertirse en el candidato más votado en las internas del Frente Amplio de 2014, el compañero de fórmula de Vázquez y quien tenía las mayores posibilidades de sucederlo en 2019. Luego, en los siguientes episodios, llegó la caída, generada principalmente por dos factores: 1) los problemas de gestión que tuvo en Ancap y que provocaron un déficit cercano a los US$ 800 millones y varias denuncias penales; 2) la investigación periodística realizada por la periodista de El Observador Patricia Madrid, que demostró que Sendic decía ser licenciado en Genética Humana sin tener el título.

Más adelante, en la House of Cards uruguaya, cuando Sendic era el político con peor evaluación en las encuestas luego de la caída, decidió volver a mostrarse con declaraciones públicas para defenderse y revertir la situación.

Pero el 8 de junio Búsqueda aportó una “vuelta de tuerca” a la serial imaginaria que precipitó el cada vez más cercano desenlace: Sendic realizó gastos durante su gestión al frente de Ancap con la tarjeta corporativa de la empresa en tiendas de ropa, electrónicas, de muebles, supermercados, joyerías y librerías.

La denuncia motivó la actuación del Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio, que concluyó que esas compras fueron “inapropiadas” e “indebidas”, según supo Búsqueda.

Así lo comunicó el martes 1º el presidente del Frente Amplio, Javier Miranda, a los principales dirigentes de esa fuerza política, entre los que se encontraba Mujica.

El miércoles 2, Mujica mantuvo una larga reunión con el vicepresidente en donde hablaron de los distintos escenarios posibles. Sendic tiene la decisión en sus manos. Los finales posibles son dos: renuncia y el presidente lo acepta como ya lo anunció, o se somete al Plenario del Frente Amplio y continúa con su defensa, como sugirió a varios senadores oficialistas. De eso depende que haya o no una segunda temporada de la House of Cards uruguaya.

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