Todo sobre el día de la coronación de Charles III

El acontecimiento será este sábado 6 y representará para Gran Bretaña el afianzamiento de una institución que, aunque tuvo sus revolcones, goza de excelente salud

Finalmente, a sus 74 años el rey Charles III será coronado en la abadía de Westminster de Londres el próximo sábado 6. La ceremonia, de carácter sagrado, tendrá lugar 70 años después de la coronación de su madre. Cuando el arzobispo de Canterbury puso la corona sobre la cabeza de Lilibet, quien entonces tenía 25 años, la familia recibió cerca de 8.000 invitados. Charles, poniendo en práctica sus intenciones —que ya viene expresando desde hace tiempo— de adelgazar los gastos de la familia real, planea acoger solo a 2.000, la cuarta parte. Además, esta reducción del gasto —la coronación de Elizabeth costó 1,57 millones de libras— incluye los costos de seguridad, que son altos y nuevos, porque hace varias décadas no eran tan necesarios.

La experta en realeza inglesa, asesora de imagen y economista uruguaya Alba Blustein explicó a Galería que la coronación es “fundamentalmente una ceremonia religiosa” que se lleva a cabo desde 1066 en Westminster, siempre por el arzobispo de Canterbury. Charles no solo será coronado, sino que asumirá como la mayor figura de la Iglesia anglicana. Las insignias que llevará hablan tanto de su poder político como religioso, por un lado asumirá como rey y por otro como líder espiritual. 

Sin embargo, Charles ya es rey, se convirtió en tal al momento de la muerte de su madre, el 8 de setiembre del año pasado. Frente a su fallecimiento se pusieron en marcha casi de inmediato las ruedas de la tradición, pues, como dice el refrán, “A rey muerto, rey puesto”. 

El próximo sábado se hará manifiesta la ceremonia formal, pública y religiosa y su planificación y organización, tal como dicta la costumbre, está en manos del Earl Marshal, hoy Edward Fitzalan-Howard (también es el encargado de los funerales).

La corona de St Edward, una de las joyas más antiguas de la Corona, se colocará brevemente en la cabeza de Charles. Foto: Jack Hill, AFP La corona de St Edward, una de las joyas más antiguas de la Corona, se colocará brevemente en la cabeza de Charles. Foto: Jack Hill, AFP

La coronación de la joven Elizabeth II duró tres horas. La del sábado durará una. Pero si la coronación de la fallecida reina fue seguida en la BBC por 27 millones de civiles, ahora 64% dice no estar interesado, según una encuesta de la consultora de opinión pública YouGov. 

Comenzará a las 11 de la mañana (siete de la mañana de Uruguay), con una procesión en carroza desde el Palacio de Buckingham hasta la Abadía. Allí, Charles prestará juramento antes de ser ungido en las manos, la cabeza y el pecho por el arzobispo Justin Welby. Luego recibirá los atributos reales: el orbe, el manto, el cetro y la corona de Edward del siglo XVII, especialmente adaptada para el contorno de su cabeza.

Camilla también respetará la tradición y será ungida y coronada como reina en un ritual más pequeño, posterior a la coronación de Charles, con la corona de la reina María, bisabuela del rey.

Una nueva procesión, acompañada por 4.000 militares en uniforme de gala, llevará a los monarcas de regreso al palacio. Luego, desde el balcón saludarán al público y presenciarán un vistoso desfile aéreo.

El príncipe solo. Harry asistirá, pero no queda claro representando qué, puesto que renunció a todos sus honores y no tiene responsabilidades reales formales. Meghan no irá, se va a quedar en su casa en California para festejar el cumpleaños número 4 del príncipe Archie, que coincide con el día de la coronación, detalle tomado como de buen agüero. Hubo varias especulaciones sobre si la pareja iba a recibir o no una invitación para la coronación, luego de un nuevo período de tensión entre los duques de Sussex y el resto de la familia real a raíz del documental de Netflix sobre su vida privada.

Tras el lanzamiento en dos partes de la docuserie en diciembre de 2022, tanto el Palacio de Buckingham como el de Kensington se negaron a hacer comentarios. Al mes siguiente, el príncipe Harry publicó su libro de memorias En la sombra (Spare), un éxito de ventas, donde dice que su hermano lo agredió físicamente y que su madrastra filtró información confidencial a la prensa, lo que puso en duda aún más su aparición en la coronación.

El ilustrador Andrew Jamieson diseñó la invitación, que muestra la antigua figura folclórica británica del hombre verde, símbolo de la primavera y el renacimiento. El ilustrador Andrew Jamieson diseñó la invitación, que muestra la antigua figura folclórica británica del hombre verde, símbolo de la primavera y el renacimiento.

¿Qué se comerá? El rey siempre dio a conocer su conciencia ecológica, así que contrató a un chef vegano, Mark Flanagan, para preparar un menú a base de verduras. El famoso pollo con salsa de curry de la coronación de Elizabeth II, que había tenido como plato previo una sopa de tortuga y una lengua al champán, dejó paso a una quiche vegetariana como plato oficial, que será ofrecida tanto entre los invitados como también en los festejos callejeros. Se trata de una tarta salada con espinacas, habas, queso y estragón. La receta puede replicarse al pie de la letra gracias a un video disponible en la web de la familia real. Las críticas en Twitter no tardaron en aparecer luego del anuncio del menú, y los comentarios coinciden en que no podría haberse elegido un plato más aburrido. “¿Esperar 70 años para ser rey y festejarlo con una quiche? Estamos condenados”, dicen.

Los reyes proponen otros dos platos más y un postre: berenjena aderezada con yogur y chutney con cebollas fritas, y costillar de cordero asado con adobo de estilo asiático. Esto último se aleja de la dieta vegetariana, pero se hizo necesario pensar en todo tipo de gustos y opciones. El postre incluye frutillas y jengibre.

Todo muy distinto al menú elegido por el rey Jorge IV a principios del siglo XIX. Fue tan lujoso que, para elaborarlo y servirlo a casi 200 comensales sentados en unas 50 mesas dispuestas en Westminster Hall, fue necesario construir más de 20 cocinas temporales. Entre lo que había para degustar figuraba pollo salteado con champiñones y chuletas de cordero a la parrilla.

¿Quiénes no asistirán? ¿Quiénes serán los invitados incómodos? La lista de invitados fue reducida y varios aristócratas no fueron invitados. Lady Pamela Hicks, quien había sido dama de honor de la reina Elizabeth, por ejemplo, no recibió invitación y, pese a su avanzada edad, hubiera estado en perfecta forma para ir. Ella le dijo a la prensa que no le importaba y Charles le mandó su cariño por carta. 

Los reyes eméritos de España, Juan Carlos y Sofía, tampoco fueron invitados. Para el rey Juan Carlos fue un golpe a su ego y armó unas tramoyas con la prensa de su país en las que inventó que Charles lo había invitado a almorzar a Clarence House en los días previos a su coronación. Juan Carlos dejó por un par de semanas la isla donde estaba exiliado en Abu Dabi para pasear por España y supuestamente también ir a Londres a encontrarse con el rey. Pero su invitación a almorzar no era cierta y Charles se aseguró, con la prensa de su país, de que todos supieran que no lo había invitado de ninguna manera. A la coronación sí asistirán el rey Felipe y Letizia.

Las banderas del Reino Unido, intercaladas con las del logo de la coronación de Charles III, ondean sobre Regent Street, en el centro de Londres, antes de la ceremonia. Foto: Daniel Leal, AFP Las banderas del Reino Unido, intercaladas con las del logo de la coronación de Charles III, ondean sobre Regent Street, en el centro de Londres, antes de la ceremonia. Foto: Daniel Leal, AFP

El príncipe Andrew, la oveja negra de la familia desde que fue relacionado con Jeffrey Epstein, sí asistirá a la coronación con sus hijas, Eugene y Beatrice. Es el mismísimo hermano del rey, así que tampoco era tan simple borrarlo de un plumazo como Charles hubiera querido. Se dice que la relación entre ellos siempre fue mala y que ahora está peor porque, a pesar de que Charles le pidió que se fuera de la mansión propiedad de los Windsor de 30 habitaciones donde vive, Andrew se niega y dice que, aunque no tenga deberes oficiales, sigue siendo un miembro senior de la familia real y merece ser tratado como tal. Su exesposa, Sarah Ferguson, no está invitada a la coronación y a la prensa inglesa le encanta cargar contra ella. La exroyal pelirroja, además, se presta y va a todos los programas donde la invitan. En uno de los más recientes contó que se prepararía un sándwich y miraría la ceremonia por televisión.

Algo sobre el rey Charles III. El príncipe Charles fue el heredero al trono de Gran Bretaña desde que cumplió tres años, y tenía solo cuatro cuando se sentó entre su abuela, la madre reina, y su tía, la princesa Margaret, durante la coronación de su madre, Elizabeth, en 1953.

Fundó el Prince Trust en 1976 y es padrino, presidente o miembro de más de 400 obras de caridad y organizaciones, varias de ellas dedicadas al medioambiente. Se casó con Diana Spencer en el verano de 1981, aunque la pareja se divorció en 1996. Más tarde se casó con Camilla Parker Bowles. Es el padre de los príncipes William y Harry y también es abuelo. 

La mayoría de los biógrafos o de los reporteros coinciden en que es una persona bastante peculiar, con manías propias y formas de comportamiento únicas. Se dice que es extremadamente cuidadoso de los protocolos, incluso, obsesivo. También que, aunque está ligeramente desligado de la realidad, también posee una mente muy capaz, una memoria prodigiosa y bastante inteligencia emocional, además de un gran talento como diplomático. Se dice que le gusta mucho dar su opinión, a menudo de forma excesiva, sin que nadie se la pida, a instituciones, sobre temas y detalles como la alimentación o la organización. Además, a pesar de que le gusta respetar las convenciones, también se lo acusa de ser muy laxo con algunos acuerdos, como cuando aceptó 1 millón de euros de donación de la familia de Osama bin Laden, pero también bolsas llenas de dinero del primer ministro de Catar, con la excusa de que eran para sus instituciones benéficas. Le gusta pintar acuarelas y ama las plantas, al punto de que les habla y las escucha. Esta práctica le valió que un biógrafo dijera de él que es “chiflado y excéntrico”.

La mayoría de los biógrafos coinciden en que, aunque Charles está ligeramente desligado de la realidad, también posee una mente muy capaz además de un gran talento como diplomático. Foto: Andreas Rentz, EFE La mayoría de los biógrafos coinciden en que, aunque Charles está ligeramente desligado de la realidad, también posee una mente muy capaz además de un gran talento como diplomático. Foto: Andreas Rentz, EFE

Camilla, la reina consorte. Quienes rodean a la pareja real coinciden en que Camilla apacigua a Charles y le da estabilidad emocional. Se conocieron cuando ella tenía 24 años y él tenía 20 en un partido de polo. Ella comenzó la conversación y le dijo que su bisabuela había tenido un affaire con el rey Edward VII, lo que con el diario del lunes parece haber sido el preámbulo perfecto para lo que sucedió después. 

A Camilla se la conoce por tener un sentido del humor fino y jamás quejarse. Ni siquiera cuando durante el recordado escándalo con el rey —luego de que se descubriera que eran amantes— recibió los más diversos calificativos, como vieja, cara de caballo o bruja, entre los más amables. Dicen que se rompió el dedo de un pie durante una gira de eventos realizados por el funeral de la reina y jamás dijo una palabra. Sin embargo, en su libro En la sombra Harry dice cosas que contradicen estos supuestos rasgos agradables de su carácter.

Camilla es el miembro de la familia real más pobre, su patrimonio asciende a cerca de 4 millones de euros mientras que el del rey, por ejemplo, se acerca a los 600 y el de William, a los 100.

Cuando la pareja finalmente se casó en 2005 Camilla fue poco a poco ganándose la simpatía del pueblo inglés y también de la reina Elizabeth, que manifestó su deseo de que se la tratara como reina consorte mientras hiciera sus deberes oficiales. Incluso, entre bambalinas se sabe que Camilla es quien lleva las riendas de todo. “Toma muchas más decisiones de lo que la gente cree”. “Es una figura estabilizadora y le da seguridad al rey. Lo hace reír y comparten mucho pasado juntos. Él la adora y verdaderamente cree que ella es la única persona en el mundo que lo comprende”, cuentan allegados.

Catherine Middleton, princesa de Gales. La esposa del príncipe William es actualmente la persona más poderosa de la familia real, según expertos en la corona británica. “La monarquía descansa sobre los delgados hombros de Kate Middleton”, opinó la periodista Tina Brown, autora del libro sobre la familia real The Palace Papers, publicado el año pasado. “Si por alguna razón ella pensara como Meghan y dijera ‘me largo de aquí, puedo vivir mejor’, sería un desastre”, dijo. “Creo que todo se derrumbaría sin ella porque es la única mujer bella y moderna, educada y sustancial en sí misma que está dispuesta a comprometerse con los rigores de la institución”, dijo. “No cualquier mujer joven podría hacerlo”, agrega.

Middleton, además, dio muestras de ser una promotora de la paz en la familia, dice. William y Charles tuvieron dificultades en su relación a lo largo de los años y la princesa ayudó a zanjar esas diferencias. Según informó el Daily Mail en su momento, fue Kate quien planificó, organizó y tomó la foto familiar para el cumpleaños número 70 de Charles. Ella, fotógrafa amateur que se toma su hobby con mucha seriedad, fue la autora de la icónica foto de Charles apoyando su cabeza en el hombro de William, mientras los dos sonreían ampliamente a la cámara.

La abadía de Westminster recibirá a dignatarios y miembros de la realeza de todo el mundo para la ceremonia, que será observada por miles de millones de personas. Foto: Dan Kitwood, AFP La abadía de Westminster recibirá a dignatarios y miembros de la realeza de todo el mundo para la ceremonia, que será observada por miles de millones de personas. Foto: Dan Kitwood, AFP

Kate también trató de que los hermanos hicieran las paces, dejando que caminaran juntos y solos durante el servicio del funeral del príncipe de Edimburgo, cuando se dirigían hacia la capilla de St. George. En su libro, Harry siempre se refiere a ella con el nombre “Kate”, y aunque cuenta lo extraño que le parece que a la princesa no le gusten los abrazos ni compartir el make up, demuestra de todas formas un cierto cariño por ella.

Tampoco es perfecta y absolutamente adora ser el centro de atención. Esto quedó muy claro durante la boda de Harry y Meghan, donde se la vio mustia y seria e incluso, en un episodio confuso, contó en la prensa que Meghan la había hecho llorar. En la entrevista que Oprah le hizo a Meghan un tiempo después la esposa de Harry dijo que había sido todo lo contrario y que Kate la había hecho llorar a ella. Lo que es claro es que se sacan chispas y que no lograron compartir el protagonismo. n

Fin de semana turístico y musical

Londres será una fiesta y se espera que lleguen turistas del mundo entero. Los eventos previstos para la coronación supondrán una inyección de liquidez para el centro de Londres, especialmente hoteles, pubs y restaurantes. 

Al día siguiente de la coronación las celebraciones continuarán en el Castillo de Windsor, al oeste de la capital, donde cerca de 20.000 personas asistirán al concierto de festejos, que será retransmitido por radio y televisión. La lista de artistas fue anunciada por la British Broadcasting Corporation (BBC), que será la encargada de producir y transmitir este programa especial.

Katy Perry es una de las artistas confirmadas para celebrar este nuevo capítulo en la historia de Gran Bretaña. Además de la artista californiana actuará la leyenda del R&B Lionel Richie, nacido en Alabama, y la estrella italiana de ópera Andrea Bocelli. Por supuesto habrá también artistas británicos, como la cantautora londinense Freya Ridings y el grupo de pop británico Take That. Además, el cantante de ópera galés Bryn Terfel actuará a dúo con Bocelli. El pianista británico Alexis Ffrench también figura en la cartelera de shows.