¿Cómo comenzó a elaborar jingles?
Fue con el Flaco (Raúl) Castro, que laburaba en Punto, cuando yo estaba en Canciones, en 1988. Me llamó y me dijo que tenía que hacer una canción y me preguntó si me animaba. Era de jeans. Con Canciones habíamos hecho para refrescos Recreo. Demoré unas dos semanas en hacerlo, componer, hacer los arreglos, ir a la casa del músico.
¿Y el primer jingle político?
Fue en esa época para el PDC.
¿Qué ganadores de elecciones con jingles suyos recuerda?
En la primera etapa de La Mayor no hice muchos jingles políticos. Los primeros fueron dos elecciones atrás. Arrancamos con (Luis) Lacalle padre. Ahí no habíamos hecho para todos los partidos políticos, ahora tengo de todos.
¿Cuánto lleva hacer un jingle?
Una semana o dos, de acuerdo a cómo esté de madura la idea, de cuán claro tengan lo que quieren. Generalmente buscamos referencias, hablamos del estilo musical y qué es lo que quieren decir. A veces viene la letra hecha, como con el Flaco (Claudio) Invernizzi que maneja la campaña de Martínez ahora y a (Tabaré) Vázquez en la pasada porque escribe muy bien. Además con él hemos hecho otras cosas juntos. Otros vienen sin letra, como Talvi, por ejemplo. Le decís “contame cómo es el proyecto porque no tengo ni idea”.
¿Se reúne con los candidatos o asesores?
En ese caso con él. Creo que fue el único que estuvo tres horas, es un estreno para él. Hicimos la letra y después la música y no se cambió ni una coma.
Hoy los jingles se comparten antes por redes antes que en radio y televisón. ¿Eso los hace más o menos masivos?
Si no está en televisión no se hace masivo. Si lo ponés en radio se va a escuchar, pero si no está en televisión...
¿Música o letra primero?
La música, siempre. Es fundamental.
¿La redacta usted o un equipo?
En primera instancia me ocupo yo. También Gabriel Estrada que labura con nosotros y mi hijo Federico, que también es músico. Y tenemos un equipo de 10 personas laburando para eso. Creo que el éxito de lo que pasa está ahí, nos conocemos mucho.
¿Qué es más difícil: un jingle de un candidato que empieza de cero, como puede ser Talvi, o el de alguien que ya compitió y mostrarlo de nuevo, como puede ser Lacalle Pou?
Con Talvi fue de primera. Con Luis fue un poquito más complicado, hubo cambios, es natural. Estamos acostumbrados a que se cambie la letra, a que haya que hablar de otra cosa.
¿Y en qué va el estilo musical que se elige?
En base a la idea o la onda musical que me da el candidato. No sé si es tanto estilo, si me da nuevo, viejo. Hay estilos, si me da que sea un candidato más limpio, en otro más guerrero, en otro más suave o más tierno. Lo que tratamos es que el candidato tenga lo que necesita.
Le habrá pasado que le dicen que todos los jingles terminan siendo parecidos.
Pero son bien distintos.
El de Lacalle Pou, por ejemplo, podría ser para Talvi.
Podría, si le cambiamos algunas cosas. Creo que el camino es el que tomamos de común acuerdo. Y que pegue. Todos tienen que ser alegres, para arriba, pegadizos. Eso es lo que te piden, que sea bueno. Y que pegue.
¿Qué tiene que tener un jingle para ser bueno?
Tiene que tener una melodía cantable pero que no sature en un minuto. La gracia está en hacer una canción que tenga lo suyo pero que no sea tan pegadiza para que al rato no sea un dulce de leche y no la soportes más. Porque la frecuencia con la que la pasan es bastante, en los actos, en la radio, en la tele, no puede saturar.
Algunos se van a adaptando en el estilo musical, pasó por ejemplo con la de Lacalle Pou de la elección pasada. ¿Para qué se hace eso?
Para llegar a otros públicos, hay públicos a los que les gusta más un estilo que otro.
Hizo varias campañas de candidatos del Frente Amplio y también de la fuerza política como institución. Muchas veces fueron cantados por músicos conocidos. ¿Eso ayuda al jingle?
Sí, porque los artistas son gente reconocida y querida. Si los artistas, que vos los ves como buena gente, que hace cosas lindas, lo cantan, ayuda. En general lo decide el Frente, habla con los artistas. Por ejemplo el jingle que cantó el Chole Gianotti, aquel de Que no se detenga, de 2014.
¿Cuánto incide el jingle en una elección?
No es un tema de porcentaje, es un tema de clima. Lo que hace un jingle es empujar, generar ambiente para que el candidato se eleve. Genera clima, onda, movimiento. La música mueve.
¿Cómo observa un profesional como usted la irrupción del fenómeno del jingle de Maneco?
Es algo que va por el absurdo más que por otro lado. El tipo la embocó increíblemente pero no creo que sea una cosa de futuro. Logró que todo el mundo conozca a Maneco, hasta yo sé que está en Tranqueras. Eso no quiere decir que voy a ir a votar al Maneco. Aparte no es bueno musicalmente.
¿En qué va que cante un hombre o una mujer?
Si me gusta más la voz de mujer o de hombre es un tema artístico. En algunos casos me han pedido que ponga una mujer porque la época está complicada en ese sentido. Discrepo absolutamente porque es un tema artístico, no de género. Creo que hay una confusión importante en ese aspecto, no estoy de acuerdo, pero he tenido que poner voces femeninas porque me lo han dicho.
¿Es diferente un jingle en tiempos de crisis que de bonanza? Por ejemplo, el Frente en oposición que de gobierno.
Absolutamente. Hice alguna cosa con el Corto Buscaglia en 1989, que venía la gente por la subida, los dos éramos de Canciones. Lo hicimos a pulmón, era muy complicado, pero divertisídimo.
¿Cómo es hacer un jingle al Frente después de tres años de gobierno? Porque Talvi o Lacalle Pou quieren presentarse como el cambio o una forma diferente de hacerlo.
Es lo que muestra: “Vamos de nuevo país”. Es el nuevo impulso, eso es lo que quiere transmitir.
¿Es más complejo un jingle para la oposición que para el gobierno?
No, siempre es complejo. En general, además, son equipos de gente que poco saben. Yo trato que uno o dos decidan, el candidato o el jefe de campaña.
A Luis Lacalle padre se la cantó Juan Peyrou, que era músico y también fue su asesor en Ganadería. ¿Lo pidió él?
No me acuerdo cómo fue. Pero me acuerdo que después comimos un asado en casa con la mujer, estuvo divertidísimo (risas). Lo hablamos con la gente de la agencia.
¿Hay palabras que se repiten en los jingles?
Sí. Pueblo (risas).