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    Anticoncepción en modo masculino

    La vasectomía o esterilización masculina es una práctica que va en aumento en Uruguay, en especial en el sector privado

    Cuando se habla de anticoncepción es probable que la enorme mayoría piense primero en preservativos o pastillas anticonceptivas. Después, hay otro tipo de medidas, como un Dispositivo Intrauterino (DIU), y —ya pensando en acciones más a largo plazo—, está la ligadura tubaria, una intervención que impide a la mujer quedar embarazada. Pero existe otra forma de esterilización, que en este caso se realiza a los hombres: la vasectomía. Se trata de una práctica menos extendida, pero que poco a poco ha ido aumentando en Uruguay y en el mundo, en especial en el sector privado, donde hombres la eligen como forma de esterilización definitiva.

    La vasectomía, o esterilización masculina, es uno de los métodos anticonceptivos más efectivos, y desde hace unos años en Uruguay se realiza de manera gratuita en la mayoría de las instituciones de salud (ver recuadro). Eso ha llevado a que —si bien no existen cifras oficiales que reúnan lo que ocurre en todas las instituciones— la cantidad de intervenciones haya ido en aumento en los últimos años, de acuerdo con un relevamiento hecho por galería con distintos profesionales.

    Las razones que llevan a los hombres a optar por esa alternativa son variadas: algunos, porque no quieren tener hijos; otros, porque no quieren más de los que ya tienen; también están quienes inician nuevas relaciones con mujeres más jóvenes y no quieren volver a ser padres, y están aquellos que optan por la intervención como una forma de anticoncepción, porque la mujer no puede tomar anticonceptivos orales, o porque se trata de un procedimiento más sencillo que la ligadura tubaria femenina.

    Si bien hay casos en que la ligadura tubaria se le practica a la mujer durante el parto, cuando eso no sucede hay parejas que prefieren que sea el hombre quien se someta luego a una vasectomía, porque se trata de una operación más sencilla que la que se le debe practicar a su pareja.

    La vasectomía, al igual que la ligadura tubaria, es un método anticonceptivo. Eso significa que evita embarazos, pero no protege de enfermedades de transmisión sexual; por eso, aquellos que se la hayan realizado y no tengan pareja estable deben seguir utilizando preservativos.

    Las distintas fuentes consultadas explicaron que la vasectomía es una intervención sencilla, en general ambulatoria, con anestesia local u otra forma que saca de ambiente al paciente, aunque hay quienes prefieren hacerla con anestesia general. En la mayoría de los casos es un procedimiento que dura poco menos de media hora, tiene escasos riesgos y la recuperación es sencilla; a veces puede producir una leve incomodidad posoperatoria, como sangrados o hematomas, que puede extender la recuperación unos días más de lo previsto.

    Si las cosas salen bien, un hombre que se realiza una vasectomía puede llevar una vida normal al día siguiente o a las pocas horas; aquellos que cumplen tareas que implican fuerza física, como por ejemplo la construcción, deben tomarse 48 horas de reposo. También puede ocurrir que en las primeras eyaculaciones se sienta alguna molestia, pero se considera también una reacción normal a la intervención que pasa con los días.

    La vasectomía se realiza a través de una pequeña incisión en el escroto, y consiste en seccionar o ligar los conductos o vasos deferentes. Eso impide el pasaje de espermatozoides sin afectar la eyaculación, porque el semen sigue estando. Tampoco produce disfunciones sexuales, porque lo que se interrumpe es la comunicación del testículo con el resto de la vía seminal.

    PÚBLICO Y PRIVADO. En Uruguay no existen cifras oficiales de cuántas vasectomías se hacen al año, porque cada institución —o médico— lleva sus propios registros. Sin embargo, en salud pública, cada año se practican unas 40 en todo el país, dijo a galería Ana Visconti, directora del Programa de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud Pública (MSP).

    Visconti indicó que a partir de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva aprobada en 2008, se reglamentó que tanto la vasectomía como la ligadura tubaria por laparoscopía en el caso de las mujeres deben ser realizadas de forma gratuita. Lo que sí se cobra es el ticket de cada institución privada correspondiente a la atención del médico. También hay que tener en cuenta que existen seguros de salud que no otorgan esa prestación de forma gratuita, de acuerdo con consultas realizadas por galería.

    Cuando la persona solicita una vasectomía, debe dejar su consentimiento firmado por escrito; a su vez, la institución debe ponerlo al tanto de los detalles de la intervención. Visconti indicó que se evalúa cada caso en particular y que en la mayoría de ellos se trata de una intervención ambulatoria que se practica con anestesia local, aunque hay que tomar en cuenta la situación sanitaria del paciente.

    De todas maneras, Visconti estimó que en salud pública la vasectomía no está tan extendida como otras prácticas anticonceptivas vinculadas a las mujeres. “En general, la anticoncepción es un tema de género que termina en la mujer”, dijo Visconti, que es ginecóloga. “Se está tratando de cambiar eso. En todo lo que es salud sexual y reproductiva en los últimos diez años siempre había menos participación de la pareja”, agregó.

    En ese sentido, Visconti dijo que el MSP entregó a instituciones de salud y a organismos públicos material de difusión vinculado a vasectomías, aunque aún no se realizan campañas masivas en los medios de comunicación.

     

    EXTRANJEROS Y URUGUAYOS. Hace diez años se hacían más vasectomías a extranjeros que estaban de paso por el país que a uruguayos. Sin embargo, esa tendencia ha ido cambiando, explicó a galería Roberto Puente, profesor Grado 5 de Urología, encargado de Urología del Hospital Británico, médico del Hospital Evangélico y exjefe de Urología del Hospital Policial.

    Puente hace cuatro o cinco vasectomías por mes, mientras que hace unos años realizaba una cada tres o cuatro meses. A su modo de ver, el hecho de que la intervención esté incluida en las prestaciones gratuitas obligatorias que brindan las instituciones del Sistema Nacional Integrado de Salud incidió en eso, porque antes una vasectomía rondaba los 300 a 500 dólares.

    La mayoría de los hombres que opera Puente son mayores de 35 años y casi todos han sido padres, aunque puede haber excepciones. Algunos optan por la vasectomía cerca de los 70 años, pero son los menos. Le ha tocado ver a pacientes de 18 o 20 años, sin hijos, que quieren hacerse vasectomías. En esos casos, dice, se los intenta disuadir, porque siendo tan jóvenes pueden cambiar de opinión.

    Se habla de la vasectomía como un procedimiento irreversible, porque así debe ser concebido, explicó Puente; quien decide hacérsela debe tener presente que se trata de una esterilización permanente, no algo que se pueda cambiar. De todas maneras, indicó, existen formas de hacerla reversible, con una microcirugía muy compleja para reconectar los conductos, que no siempre es efectiva.

    También hay ocasiones en que se puede realizar una extracción de espermatozoides del testículo para utilizarlos en técnicas de reproducción asistida, algo que tampoco es sencillo. “Cuando uno asume la resolución de hacerse una vasectomía tiene que ser lo más pensado posible. Es una operación relativamente sencilla, de poco riesgo y gratuita. Los otros son procedimientos costosos, pueden salir hasta 10.000 dólares y no son seguros”, dijo. 

    De todas maneras, Puente aclaró que por más sencilla que sea una vasectomía, se trata de una intervención quirúrgica que consiste en una esterilización y que por lo tanto no se debe banalizar.

     

    HOMBRES SIN HIJOS. Raúl Cepellini es profesor agregado Grado 4 de Urología y atiende pacientes en el Casmu, SMI y Hospital Maciel. Según su experiencia, los hombres que optan por la vasectomía son de todas las edades, incluso algunos que tienen 30 o 40 años y aún no tuvieron hijos. Él realiza una al mes, aunque en algunas ocasiones pueden ser más.

    Cepellini explicó que si bien es una cirugía ambulatoria y en general sencilla de hacer, hay dos elementos que los pacientes tienen que tomar en cuenta antes de decidirse por ella: en primer lugar, que es irreversible, porque volver a conectar los conductos deferentes es un procedimiento muy complicado, y en segundo lugar, que luego de la operación son necesarias algunas eyaculaciones para vaciar la vía espermática.

    Los especialistas recomiendan que después de determinada cantidad de eyaculaciones (algunos estiman entre 10 y 20, otros hablan de tres meses) se debe realizar un espermograma para que no haya riesgos, y mientras tanto se deben tomar otras medidas de anticoncepción.

     

    MARCO LEGAL

    La Ley de Salud Sexual y Reproductiva (Nº 18.426) del 2008 establece en su artículo primero lo siguiente: “El Estado garantizará condiciones para el ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos de toda la población. A tal efecto, promoverá políticas nacionales de salud sexual y reproductiva, diseñará programas y organizará los servicios para desarrollarlos, de conformidad con los principios y normas que se establecen en los artículos siguientes”.

    El artículo tercero de esa ley dice que “son objetivos específicos de las políticas y programas de salud sexual y reproductiva” la ligadura tubaria y la vasectomía informadas con consentimiento.

    La reglamentación de esa ley se dio a través del decreto N° 383 de 2010 del Poder Ejecutivo. En su artículo seis dice lo siguiente: “Incorpóranse a los programas integrales de salud y al catálogo de prestaciones de salud, como prestación obligatoria a la vasectomía y a la ligadura tubaria por vía laparoscópica. Dichas prestaciones no darán derecho al cobro de tasa moderadora”.

    En 2012, el Ministerio de Salud Pública difundió un comunicado dirigido al cuerpo médico vinculado a la ligadura tubaria y a la vasectomía, donde señalaba que la esterilización quirúrgica (tanto vasectomía como ligadura tubaria) es “un derecho” de todos los usuarios y una obligación de los prestadores de salud, que debe realizarse por la sola voluntad de la persona, quedando plasmado en un consentimiento informado.

    Ese consentimiento es válido para toda persona mayor de edad, o menor de edad casada, o curador de discapacitado de cualquier edad. “En caso de dudas (el médico) puede solicitar el consentimiento de cualquiera de los padres o el tutor. Si estos lo dan, está obligado a actuar. Queda un espacio en caso de que el profesional considere que no configura la autonomía del menor y el tutor no consienta la esterilización. En ese caso lo prudente es aconsejar al menor para que realice la solicitud por vía judicial, aclarando que la institución procederá a la misma una vez aclarado el valor del consentimiento”. También aclara que “nunca se debe proceder a una ligadura sin el consentimiento del menor, aunque lo soliciten los adultos responsables”.

    También se aclara que se debe “orientar correctamente” sobre el impacto que esas intervenciones tienen en la fertilidad y que “no es punible ni civil ni penalmente la pérdida de la fertilidad cuando es el usuario quien lo solicita y da su consentimiento válido”. Además, establece que “el no proceder a la ligadura puede determinar una demanda del usuario, a la institución y al médico tratante”.

    Este tipo de cirugías tienen un máximo de espera de seis meses y si el plazo es mayor, puede llevar a sancionar a la institución.

     

    DIU se debe colocar gratis

    La colocación del Dispositivo Intrauterino (DIU) tiene que hacerse de manera gratuita en todas las instituciones de salud, dijo a galería la ginecológica Ana Visconti, directora del Programa de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud Pública.

    Si el DIU que se va a colocar una mujer es la T de cobre, se puede retirar de manera gratuita en salud pública. Si elige otro —el Mirena, por ejemplo—, la usuaria tiene que pagar por el dispositivo, pero no por la colocación. “El acto de inserción no se lo pueden cobrar. Será (el pago del valor de) una consulta médica, pero no un pago extra. Si pasa eso, tiene el derecho de presentarse a atención el usuario y hacer la denuncia”, dijo la médica.