Mientras que en Punta del Este, La Barra, Manantiales y José Ignacio los argentinos son los grandes clientes a la hora de comprar casas, apartamentos y terrenos, en esa zona los que invierten son estadounidenses, canadienses, y europeos, fundamentalmente de franceses, belgas, y ahora también alemanes. A diferencia del argentino promedio, que tiene como prioridad la cercanía de la playa, esos turistas prefieren la paz del campo. Muchos de ellos eligen esa zona una vez que se jubilaron, o quienes continúan en actividad la buscan para desconectarse por unos días en algún momento del año.
Quienes optan por vivir ahí suelen tener perfil bajo, pero muchos son personas conocidas por sus actividades. Por ejemplo, a la altura del kilómetro 10 de la ruta 12 se encuentra “Eladia Isabel”, la casa de Juan Carlos López Mena, titular de Buquebus. Residentes de la zona indicaron a galería que ahí también tienen sus casas el contador Orlando Dovat, presidente de Zonamerica; la familia Henderson; y el futbolista Edinson Cavani, entre otros. Este verano circuló la versión de que también adquirió un terreno en el lugar el número uno de BMW a nivel internacional.
URBANIZACIONES. Una forma de recorrer la ruta 12 puede comenzar en la Interbalnearia (a la altura del kilómetro 118), en dirección a la ruta 9. Ahí, a la derecha, lo primero que se encuentra es el emprendimiento del Grupo Solanas, que abarca tres sectores: hotelería, apartamentos, y un barrio residencial.
El sector turístico es el Solanas Vacation Club, un resort con varios años en la zona que se expendió con el tiempo, y que tiene club house, varias piscinas, spa, y una amplia variedad de amenities. El Solanas Green Park es un sector que incluye 52 apartamentos que se pueden alquilar o comprar. Al igual que con el hotel, son construcciones bajas, con piscinas y un club house común. En ese lugar, 90% de los propietarios son argentinos.
El tercer sector lo ocupa Design Village, un barrio privado de 40 hectáreas inaugurado en 2014, con lotes que tienen un tamaño mínimo de 1.000 m2. Algunas casas ya están construidas, otras están en etapa de edificación o aprobación. El emprendimiento cuenta con su propio club house.
Si se sigue por la ruta 12, a la izquierda, sobre el kilómetro 2,5 está Acres de Solanas, un barrio privado que ocupa 13 hectáreas divididas en 60 predios, con la particularidad de que sus residentes podrán acceder a la cancha de golf del vecino Club del Lago. La caminería interior está pavimentada, y hay dos subestaciones de suministro de energía, un lago artificial y áreas verdes parquizadas.
Un kilómetro más adelante, también sobre el lado izquierdo de la ruta, está, otra urbanización ubicada sobre la Laguna del Sauce. Sus propietarios también podrán acceder a la cancha de golf del Club del Lago.
El lugar, donde hay pocas construcciones, está atravesado por caminos de hortensias que conducen a la laguna, donde habitan patos y otras especies silvestres, a pocos metros de un puerto privado con marina flotante.
OPCIONES HOTELERAS. En el kilómetro 3,5 de la ruta 12, a la derecha, se ubica Las Cumbres, la panorámica zona a la que se accede a través de un camino oscilante, a cuyos lados se esconden residencias con vistas únicas sobre la Laguna del Sauce.
Casi al llegar a la cima surge el hotel Las Cumbres, un emprendimiento pionero en la zona que comenzó a funcionar a mediados de los 90, cuando la ruta 12 estaba bastante menos poblada. La historia comenzó en 1993, cuando una pareja formada por un croata y una argentina edificaron ahí una residencia, poco después de que a él le dieran seis meses de vida En ese momento, él emprendió un viaje con su hijo por distintos países, y su esposa e hija aprovecharon para abrir un salón de té. Dos años después se abrió el hotel de 28 habitaciones y salón de té, que uruguayos y extranjeros disfrutan todo el año, algo que también hacen sus dueños, porque contra todos los pronósticos médicos, él aún vive.
Al descender de Las Cumbres y volver a la ruta 12, a la altura del kilómetro 8, a la derecha, se ubica otra opción hotelera: el St. Michels Welness Center, un centro de bienestar que abrió en 2015 pensado para mayores de 16 años.
Son seis suites, dos bungalows y un spa al que llegan particulares y empresas a pasar unos días de relax, en un lugar con una vista espectacular sobre la laguna, en medio de un extenso territorio verde en el que también se destacan una piscina de piedra, un bosque de pinos y hasta ruinas de un puesto militar de más de 200 años de antigüedad.
ZONA EQUINA. A los lados de la ruta 12 se pueden ver vacas y caballos pastando en chacras particulares. Pero además, esa zona se fue convirtiendo en un punto atractivo para la cría y entrenamiento de caballos, y así lo demuestran los emprendimientos vinculados a esos animales que se ubican allí.
Un ejemplo es haras Prados del Este, a la que se puede llegar tomando por un camino que surge a la altura del kilómetro 6 de la ruta 12, y luego siguiendo los carteles indicadores. Se trata de una “haras boutique”, porque apunta a una producción pequeña pero muy selecta, de no más de tres a cinco caballos pura sangre por año que se venden a uruguayos.
Allí hay ocho yeguas, con destacadas carreras en Argentina y Brasil, y cada una está con su potrillo en un potrero equipado con comedero y bebedero. Los padrillos utilizados son animales procedentes de Estados Unidos, con nombres que son conocidos para los especialistas en el mundo del turf y con trayectorias destacadas: Subordination, Real Quiet, Essayons, Smarty Jones, Soapy Danger y Red Runner.El haras comenzó a construirse en 2006, y detrás del proyecto arquitectónico estuvo la empresa Benítez Aramendía, que ya había construido otros establecimientos equinos, además de los potreros y boxes. El lugar cuenta con una pista de entrenamiento y un mini cine para que quienes concurran puedan ver carreras de caballos en distintos lugares del mundo.
A pocos minutos de haras Prados del Este hay otro emprendimiento vinculado al mundo de los pura sangre: el Centro de Entrenamiento Hípico de Punta del Este, un lugar en el que desde hace algunos años se entrenan caballos para disputar competencias tanto en Uruguay como en el exterior. Tiene pista de tierra, de arena, además de completas instalaciones y servicios veterinarios.
RUTA GOURMET. Quienes conocen la zona aseguran que en el entorno de la ruta 12 funciona una exclusiva ruta gourmet, alejada del bullicio esteño y dedicada a productos de calidad.
Una buena manera de recorrer ese trayecto gourmet es ingresando por un camino que surge a la derecha, a la altura del kilómetro 6 de la 12, que tiene varios carteles indicadores. A unos diez minutos de allí se llega hasta Juana V, un almacén de campo con una fábrica de chacinados que ofrece servicio de té y espectáculos musicales al caer la tarde. El espacio está a cargo de Laurence Lamare y Paul Pfister, una simpática pareja de franceses instalados desde hace algunos años en la zona (ver galería N° 783).
A pocos kilómetros de allí hay otra opción francesa: Campo de los Galos, al que se puede llegar desde Juana V siguiendo zigzaguentes caminos interiores, o volviendo a la ruta 12, doblar a la derecha en el kilómetro 13 para recorrer otro trayecto hasta encontrarse con una portera de madera que permite el ingreso a un predio en el que se venden exclusivos productos de granja. En Campo de los Galos no aceptan notas ni quieren fotos, porque consideran que si se difunde el emprendimiento (que tiene perfil en Facebook y figura en varias páginas web) irá demasiado público y no podrán mantener una buena atención.
Cerca de ahí, a la altura del kilómetro 10 de la ruta 12, está Talar, el emprendimiento agroindustrial de López Mena, que emplea la última tecnología para elaborar productos lácteos.
Ya acercándose a la intersección de la ruta 9, a la altura del kilómetro 16, se puede acceder a Alto de la Ballena, la bodega que impulsaron hace algunos años en la zona Álvaro Lorenzo y Paula Pivel. Casi en la cima de un cerro, y con una imponente vista de viñedos y de la Laguna del Sauce, hay un amplio espacio de degustación al que concurren turistas de distintas nacionalidades para beber las cepas del lugar.
Poco más de un kilómetro adelante, y tomando a la derecha la ruta 9, hay que recorrer unos cinco kilómetros para acceder hasta Las Vertientes, un complejo de 27 hectáreas en el que funcionan dos salones de fiestas para actividades empresariales y sociales. Se trata de una gran extensión verde con siete espejos de agua de vertientes, bosques autóctonos, un inmenso salón de fiestas vidriados, y el hotel de campo La Milagrosa (con otro espacio para actividades). Allí se pueden alojar los huéspedes que vayan a las celebraciones o reuniones que se hacen en esas instalaciones.
Las Vertientes tiene un mirador en la cima de la sierra desde el que se puede ver en el horizonte San Carlos, Pan de Azúcar, Punta del Este o la Laguna del Sauce, dependiendo de la ubicación. Ese puede ser un buen punto para terminar el recorrido de una zona de Maldonado tan exclusiva como tranquila, que poco a poco ha ido adquiriendo vida propia.
Construir en la ruta 12
Igual que ocurre en otras zonas de Punta del Este y de balnearios costeros, en el tramo de la ruta 12 que va desde la Interbalnearia hasta la ruta 9 existen requisitos para la construcción, que son diferentes según se trata de padrones urbanos o rurales.
Por ejemplo, el trayecto que va desde la Interbalnearia hasta Las Cumbres incluye padrones urbanos en los que se pueden hacer dos viviendas de hasta 1.000 m2 y solo siete metros de altura, distribuidos en planta baja y alta, explicó a galería la arquitecta Beatriz Zarauz, subdirectora de Urbanismo y Desarrollo Territorial de la Intendencia de Maldonado. De manera excepcional, hace unos 15 años se autorizó un “proyecto especial” de 12 metros de altura, algo que ahora ya no se permite.
En el tramo desde Las Cumbres (kilómetro 3,5 de la ruta 12) hasta la ruta 9, los terrenos son considerados padrones rurales. En ellos se pueden construir viviendas, hoteles de campo y posadas con actividades agropecuarias, con una altura máxima de 9 metros, correspondientes a tres pisos.
En los padrones frente a la Laguna del Sauce se aplicaron medidas cautelares por un año, y por eso no se permiten construcciones en la faja de 150 metros paralela al curso de agua. Actualmente se elabora un Plan de la Laguna del Sauce, dijo la jerarca. En el lugar está prohibida el desarrollo de actividades comerciales porque es considerada zona de residencia temporal.
A lo largo de la ruta, y en los caminos vecinos, es frecuente encontrarse con carteles de venta de campos y chacras. Los precios y las características de los predios son variables, según constató galería en consultas realizadas. Por ejemplo, en Perazzo Inmobiliaria Sotheby’s International Realty indicaron que el valor del metro cuadrado sobre la ruta 12 va de 30 a 40 dólares, y que lo más buscado son predios para chacras en terrenos chicos, de unas dos hectáreas y no más de cinco.
El valor de los terrenos también depende de la ubicación. Por ejemplo, los predios cerca de la Laguna del Sauce, en el entorno del Club del Lago, son más baratos, y se puede encontrar un terreno de 1.500 m2 por 50.000 dólares, valor que se incrementa a medida que se va acercando al curso de agua. La zona de Las Cumbres es más cara, y un terreno de 4.000 m2 puede salir entre 100.000 y 250.000 dólares.En Inmobiliaria Punta Ballena explicaron que la zona que rodea el tambo Lapataia (yendo desde la Interbalnearia a la derecha de la ruta 12), el valor del metro cuadrado va de tres a cinco dólares, y una chacra de cinco hectáreas puede costar entre 150.000 y 250.000 dólares.
Los predios ubicados sobre la ruta 12 son más caros, y ahí también el valor depende del tamaño y de la cercanía con la Laguna del Sauce. Por ejemplo, un terreno sobre la laguna puede variar entre 12 a 25 dólares el metro cuadrado, y en un predio desde el que se vea la laguna el valor del metro cuadrado puede ir de siete a diez dólares.