“La farmacéutica uruguaya no innova”, dijo enfático a Búsqueda el delegado del Conicyt y presidente de la Comisión de Ciencia, Tecnología y Calidad de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Manuel Moldes. “La farmacéutica uruguaya vive porque Uruguay no es miembro del Tratado Internacional de Patentes (PCT). Si Uruguay fuera miembro, la industria farmacéutica uruguaya no podría vivir porque tendría que obedecer a la reglamentación sobre patentes, tendría que respetar las patentes. No estoy diciendo que eso esté bien, porque una de las consecuencia es que en Uruguay tenemos fármacos baratos que en otros países son muchísimo más caros”, señaló Moldes. El sector de farmacéutica nacional “simplemente copia un producto del extranjero para ponerlo en Uruguay”, afirmó.



