Por todo esto, no fue en vano que este país haya sido elegido para albergar el Segundo Simposio Global sobre Investigación en Sistemas de Salud, que se realizó entre el 30 de octubre y el 3 de noviembre en Beijing. Este país, con una rica historia y un gran desafío pendiente en materia de salud, que comienza a abordar, recibió a más de 1.800 investigadores, académicos y políticos que se reunieron a intercambiar información sobre políticas de salud y acceso a estos servicios en el mundo.
Organizado por la Universidad de Pekín con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Simposio realizado justo enfrente de la Villa Olímpica fue posible también debido a la participación de la Alianza para Políticas y Sistemas de Salud e Investigación, el Ministerio de Salud de China, la Universidad de Brac y el Programa de Investigación en Enfermedades Tropicales (TDR por sus siglas en inglés), integrado por Unicef, Naciones Unidas, el Banco Mundial y la OMS.
Salud.
Un sistema universal en la salud significa: tener acceso para todos a los servicios adecuados y necesarios a un costo accesible. Si bien el objetivo está claro, el camino para lograrlo depende de cada país y de cada realidad dentro del territorio. Más allá de las particularidades, la investigación es vista como el punto de partida necesario para implementar un sistema adecuado de cobertura en salud y también como un condimento necesario para evaluar su progreso, medir las mejoras y cumplir las metas.
“Debemos incrementar este conocimien to, este ‘know how’ sobre sistemas de salud para poder estudiar las alternativas para lograr nuestros objetivos, una cobertura de salud para la población y la atención adecuada a las enfermedades”, comentó Tim Evans, decano de la Escuela de Salud Pública de Brac, con sede en Bangladesh.
No es simplemente un deseo de varios. En 2011 la OMS firmó una resolución apoyada por los 193 países miembros para establecer como prioridad la cobertura universal de la salud.
“Si esta es la prioridad a la que los jefes de Estado se comprometieron y están realizando reformas para mejorar los sistemas de salud, ¿cómo podemos asegurar que esta ruta, este largo camino que aún queda por recorrer se nutra con buena información basada en la evidencia de los países a la interna y también entre países?”, reflexionó Evans.
La OMS lanzó en Beijing la estrategia para investigación en sistemas de salud titulada “Cambio de mentalidad: Estrategia en políticas y sistemas de investigación en salud”, que apunta a acercar la investigación a los procesos de toma de decisiones políticas con plataformas de desarrollo nacionales.
“La investigación sobre políticas de salud debe ser demandada, debe contar con fondos y estar integrada, ser parte de la rutina en las decisiones”, señaló Abdul Ghaffar, director de la Alianza para Políticas y sistemas de Salud e Investigación de la OMS.
Lograr una cobertura universal de la salud a algunos países les ha llevado más de un siglo. Otros, como Tailandia, lo han construido en la última década, con compromiso político más allá de los cuatro cambios de gobierno que hubo. “Esto no es una maniobra política, refleja la demanda de los médicos y de la población. Por eso se necesita información, conocimiento sobre cómo moverse para cambiar”, expresó Evans.
Irene Agyepong, directora regional de salud del Servicio de Salud de Ghana, destacó que investigar en sistemas de salud no es solo proveer información, sino “ayudar a las sociedades a organizarse”. Por eso los involucrados son muchos y no la hacen solo los médicos.
“Cuando falta evidencia e información el riesgo de fallar es grande, porque puede llevar a malas interpretaciones. Por eso debemos apoyar a los países para reducir este riesgo”, señaló Sharmila Mhatre, líder del Programa de Gobernanza para la Equidad en Salud del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá (IDRC).
Mirar de cerca.
“Los políticos quieren demostrar sus éxitos. Esta es una manera de demostrarlo, con información”, opinó Agyepong. Por eso esta mirada no debe ser superficial. Por ejemplo, si los cambios en un sistema de salud implican que la población va a poder tener acceso a asistencia odontológica el objetivo es bueno pero hay que analizar la situación al detalle. Si la gente tiene problemas para acceder a un médico, las listas de espera son largas y los sitios de atención son escasos o lejanos, “entonces este es un problema de acceso”, no alcanza con tener la política, hay que mirarla de cerca, aclaró Agyepong.
Por otra parte, Jeanette Vega, ex viceministra de Salud de Chile y ahora directora de Gestión de Salud en la Fundación Rockefeller, destacó la importancia de hilar fino y prestar atención a la equidad, un concepto que se encuentra siempre como telón de fondo cuando se habla de cobertura universal de salud.
“Las personas que acceden a los servicios son siempre los más privilegiados, hay un problema ahí. La equidad significa brindarle a la población una verdadera igualdad de oportunidades” en acceso por ejemplo a la mejor calidad de los servicios de salud, explicó Vega. Sin embargo, los más pobres que dependen de la asistencia social de los gobiernos generalmente reciben la peor parte, asistencia de peor calidad y con peor acceso por ejemplo a especialistas y tratamientos. La cobertura de salud puede corresponderles a todos, pero “¿es equitativa?”, cuestionó Vega.
En el caso de China, un mayor financiamiento público dedicado a la salud ayudaría a mejorar las inequidades y el acceso a los servicios, opinó Minquan Liu, del Departamento de Desarrollo Económico de la Universidad de Pekín. Sin embrago, Vega opina que las realidades hay que estudiarlas caso a caso, siempre con el concepto de “equidad” presente.
Investigación.
John Arne Rottingen, profesor invitado del Departamento de Salud Global y Población de la Universidad de Harvard en Estados Unidos, presentó los resultados de una investigación en políticas de salud.
El análisis presentado por los especialistas de la Universidad de Harvard incluye un relevamiento —ver mapa— de la concentración de las investigaciones en sistemas de salud en el mundo en Estados Unidos y Europa. El análisis actualizado a 2012 registró las publicaciones científicas de GoPubMed (que incluye la base de datos de Medline). Los autores aclararon que si bien predomina la investigación sobre políticas y sistemas de salud en los países desarrollados, algunos en desarrollo podrían estar subrepresentados si publican en otras bases de datos como Lilacs, que se maneja en español.
“Tenemos un camino por recorrer para que la investigación en políticas de salud se fortalezca”, comentó Rottingen. Señaló que como se trata de un trabajo interdisciplinario, requiere articular las distintas áreas, algo que lleva trabajo y tiempo. Sin embargo, debe poder ser vista como una “capacidad nacional” que integre los sistemas de salud.
América Latina.
En Latinoamérica, países como Costa Rica y México se encuentran reformando sus sistemas de salud para lograr que todos puedan acceder a los servicios, con aplicaciones propias e inspirados en lo que han hecho otros. “Colombia aprendió de Chile, Perú aprendió de Colombia y Uruguay trata de aprender de todos. Respecto a la reforma uruguaya, fue la combinación de las iniciativas que vimos en Latinoamérica en los últimos 20 años”, dijo Daniel Maceira, economista argentino y docente de la Maestría en Política y Gestión de la Salud del Centro Latinoamericano de Economía Humana (Claeh) en Uruguay, durante su disertación en Beijing.
“Soy optimista, lo mejor que hizo Uruguay fue mantener el Fondo Nacional de Recursos —para financiar casos catastróficos—”, comentó Maceira a Búsqueda.
“Igual me llama la atención que —debido a la reforma de la salud— quienes van al sector público son cada vez menos pero los problemas siguen existiendo. Hay que estudiarlo, en Uruguay se está desarrollando el estudio” de las políticas de salud y sus efectos, comentó Maceira.
Realidades.
Dentro de los países en desarrollo las realidades son muy diferentes. Mientras algunos países como Tailandia o México avanzan con rapidez en la mejora de la cobertura de salud para todos sus habitantes, con sistemas que hace años vienen tomando forma, otros aún tienen un largo camino por delante.
India es uno de los países de Asia que enfrentan mayores desafíos. Es un país grande, con áreas de concentración de riqueza y pobreza, el acceso a la salud es desigual y en las áreas pobres, decididamente deficiente. Algo tan evidente como la necesidad de una incubadora para los recién nacidos prematuros es un lujo en algunas zonas de India. Por eso comienzan a surgir alternativas como sacos térmicos que hacen las veces de incubadoras sin necesidad de contar con electricidad permanente (conocido como la iniciativa Embrace).
Son muchos los organismos internacionales y las agencias de cooperación que apoyan a los países en desarrollo que hacen esfuerzos, todos con necesidades distintas. Por ejemplo, Camboya y Sierra Leona luego de los conflictos armados que azotaron a la población que allí vivía, de a poco intentan montar un sistema de salud desarticulado por la guerra.