Las declaraciones del presidente de Ancap, Raúl Sendic, publicadas en la última edición de Búsqueda cayeron como un balde de agua fría entre las autoridades universitarias y dirigentes sindicales de Bella Unión.
Las declaraciones del presidente de Ancap, Raúl Sendic, publicadas en la última edición de Búsqueda cayeron como un balde de agua fría entre las autoridades universitarias y dirigentes sindicales de Bella Unión.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl jueves pasado, Sendic anunció que ante la permanente conflictividad sindical que vive el proyecto sucro-alcoholero de Alcoholes del Uruguay (Alur) en Bella Unión, la empresa está analizando venderle a privados parte de los servicios que hoy brinda.
Sostuvo que los dirigentes sindicales creen que como se trata de una empresa estatal “pueden tirar de la piola” de manera “infinita”. Además dijo que los universitarios que llegan a Bella Unión van para hacer “experimentos revolucionarios” y “a dar manija” a los trabajadores.
“Es un grupo de personas que no terminó de comprender el alcance y la profundidad que tiene lo que hemos hecho. Van allá a dar manija, a exigir lo que la empresa no puede dar”, agregó el jerarca sobre el Centro de Formación Popular de Bella Unión (CFPBU), un instituto dependiente del área de Extensión de la Universidad estatal.
Entrevistado por El Espectador el viernes 7, Sendic profundizó sus apreciaciones sobre los universitarios: “El impacto del trabajo del equipo se ha concentrado fundamentalmente en alentar la conflictividad, en alentar el conflicto, la demanda y la exigencia, cuando lo que se debería esperar, por lo menos lo que nosotros esperamos, es un apoyo desde el punto de vista técnico para el desarrollo de una mayor productividad y una mayor eficiencia de todo ese proceso”, dijo.
Tras esos comentarios, el pro rector de Extensión de la Udelar, Humberto Tommasino, envió una carta a Búsqueda en la que hace una serie de precisiones sobre las declaraciones de Sendic (ver “Cartas al Director”) y explica la función del CFPBU.
Además, el lunes 17 Tommasino fue entrevistado en El Espectador, donde hizo otras consideraciones.
“Sería muy irrespetuoso pensar que los trabajadores pudieran dejarse ‘manijear’ por universitarios. Sería no respetar la tradición sindical uruguaya pensar que hay sindicatos que puedan ser permeables a grupos de universitarios que los hacen decir y hacer lo que quieren. Me parece que está lejísimos de la realidad”, dijo.
Sobre los cuestionamientos a los objetivos del programa, Tommasino dijo que si bien ningún emprendimiento debe dejar de lado la productividad y la eficiencia, “hay aspectos que tienen que ver con la gente que trabaja, con los trabajadores, que no son solamente productividad y eficiencia, y que son muchas veces aquellos aspectos que generan éxito o fracaso en los emprendimientos colectivos”.
“¿Es un programa que tiene que ver con la ideología? Sí. ¿Tiene que ver con la política? Sí, porque todo tiene que ver con la política y la ideología. ¿Qué hay neutro en la sociedad en la cual vivimos?”, agregó.
Sostuvo que la postura de Sendic los sorprendió y les generó “mucha preocupación”, porque con sus comentarios “no se estaba dando cuenta real de lo que pasaba en Bella Unión”.
Búsqueda consultó a varios dirigentes sindicales de los gremios vinculados a Alur. Entre los sindicalistas primaba el malestar por la actitud de Sendic y dijeron que estarán “a la espera” de que se concreten los primeros avances de una tercerización para analizar “futuras medidas de lucha”.
“Una ocupación general de cada campo y de la planta es lo mínimo que le puede caer”, dijo un dirigente que prefirió conservar el anonimato.