Primero presionará un botón ubicado en su cinturón, y luego la niña dirá, por ejemplo, “Hola, quiero jugar contigo, ¿y tú?”. Esa información subirá a la famosa “nube” a la que está conectada la muñeca y en donde un sistema diseñado por la firma ToyTalk buscará la respuesta más adecuada para esa pregunta. Entre las opciones predeterminadas, podrá responder “¡Sí! Estás aquí. ¡Esto es tan excitante!”, o “¡Hola! Te extrañé. ¿Qué hay de nuevo?”. Esa es la dinámica y en ella radica, justamente, la controversia que generó este nuevo juguete en el mundo de los adultos. Según argumentan sus detractores, las niñas, en sus preguntas y comentarios que harán al jugar con su muñeca, proporcionarán información que, inequívocamente, terminará en manos de una corporación. Además, también les preocupa a dónde ha ido a parar en toda esta ecuación tecnológica la creatividad que los niños desarrollan al jugar, pues históricamente los diálogos inventados en la interacción con los juguetes también eran un valor en sí mismos.
También se la acusó de que promovía un modelo más cercano al de mujer florero que al de profesional, y a eso la firma creadora hizo frente con una estrategia que sofocó las críticas y abrió un abanico inmenso de mercado con la venta de un sinfín de accesorios: la creación de Barbie médica, Barbie astronauta, Barbie ingeniera, Barbie jardinera, entre muchas otras.
Ahora, cuando las acusaciones van por el lado de algo tan álgido y delicado como la seguridad y privacidad de los niños, la respuesta de Mattel es que toda la información provista por los niños en diálogo con sus muñecas puede ser borrada por sus padres en cualquier momento, y promete que no la usará “para publicitar productos al niño”. Sin embargo, lo cierto es que este juguete abre la puerta, no solo a los comentarios espontáneos de los niños, a sus pensamientos y a sus deseos, sino también a su intimidad y a la de su familia, y por mucho que la marca de la muñeca más estilizada ensaye ciertas garantías de seguridad y buen uso de esa información, en tiempos en que los datos valen fortunas, la promesa luce un tanto naïve.
Consultada por galería, la psicóloga clínica y educacional Silvana Sottolano dijo que este acceso a las conversaciones por parte de los padres lleva a creer, muchas veces, que la tarea de educar ya está cumplida. “Es como digitar a distancia la crianza. Pasa muchas veces con las cámaras de vigilancia que se utilizan en el tiempo que los padres no pasan con los hijos. Esto no sustituye de ninguna manera la importancia de una presencia real, en donde estemos presentes con la energía y la atención. De nada sirve creer que conocemos a nuestros hijos porque conocemos sus conversaciones”, aseguró.
La experta hizo énfasis también en la importancia de transmitir como un valor el cuidado de la intimidad. “Es fundamental, sobre todo actualmente, que gracias a las redes accedemos a la vida privada de las personas haciendo un mal uso muchas veces de esta información”.
Los miembros de la organización Campaign for a Commercial-Free Childhood ya han puesto el grito en el cielo y, en un comunicado, enumeraron los riesgos que la nueva Barbie representa para la privacidad de los niños y de sus padres. “Los niños confían en sus muñecos y revelan detalles íntimos de sus vidas, pero Hello Barbie no mantendrá estas conversaciones en secreto”, sostienen. “Los empleados de ToyTalk y sus corporaciones asociadas escuchan grabaciones de las conversaciones de los niños. Y Toy- Talk ni siquiera informa quiénes son sus socios”, agregan.
Fundada en 2011, ToyTalk —una startup de Silicon Valley— se define en su web como “una compañía de entretenimiento para la familia, ganadora de premios y pionera en el arte de la conversación con personajes”. Desde el nombre de la mascota, hasta la composición familiar y los gustos personales de los usuarios, todo parece estar potencialmente a disposición de ToyTalk, pues puede ser contado por cualquier niña en el marco de un juego con su muñeca. “No estamos al tanto de que nadie haya podido acceder a las contraseñas de wifi de los datos de audio de los niños”, dijo un vocero de la compañía, que aseguró además, que la muñeca tiene la certificación de la ley de protección de privacidad en línea de los niños.
ToyTalk y el gigante Mattel trabajaron juntos un año para crear Hello Barbie y escribir las 8.000 respuestas a posibles preguntas de los niños. Para el CEO de ToyTalk Oren Jacob (ex director de tecnología de Pixar), en este proceso experimentó la “alegría” de “estar escribiendo estas conversaciones para un personaje con esa historia”: “es una oportunidad única”, aseguró.
Consultado por “The Washington Post”, el directivo hizo énfasis además, en que “la filosofía de todos sus productos es poner a los padres en control de todos los datos” de sus hijos, y por eso ellos “tienen acceso a todas las cosas que el niño le dice a la Barbie” a través de un sitio con contraseña en el que pueden escuchar las conversaciones que su hija mantuvo con su muñeca.
Esta afirmación dio pie a una nueva interrogante sobre la privacidad de los niños respecto de sus padres, algo que puso de relieve la psicóloga y fundadora de la organización Campaign for a Commercial-Free Childhood, Susan Linn: “No hay forma de saber cómo reaccionará cada padre de cada niño jugando con Hello Barbie a lo que su hijo le diga a la muñeca. (…) Los niños tienen derecho a tener pensamientos y sentimientos privados”, opinó.
Algo que también señaló Linn es la vaguedad de la respuesta de Mattel respecto a cómo actuaría ante un caso hipotético de abuso infantil. “De acuerdo con la sección de preguntas frecuentes de Mattel, si un empleado ‘se encuentra con una conversación que despierta preocupación por la seguridad del niño o de otros, cooperaremos con las agencias que ejecutan la ley y los proceso legales como sea requerido o como nosotros consideremos apropiado dependiendo del caso”, escribió Linn para un artículo de CNN.
Según la firma, muchas veces ni siquiera hay otras personas escuchando las conversaciones, pues son solo computadoras. Sin embargo, está previsto que las respuestas de Barbie evolucionen con el tiempo en base a las conversaciones que mantengan con sus propietarias. Es decir que alguien sí está escuchando.
La creatividad, ¿en vía de extinción? Con todas estas novelerías, ¿qué sucede con la creatividad? ¿Con esas charlas en que las niñas preguntan y se responden, hacen las voces de sus muñecas e inventan historias?
“Los niños deberían usar su propia iniciativa y creatividad para tener conversaciones con una muñeca”, señaló el texto redactado por los activistas de Campaign for a Commercial-Free Childhood; pero con Hello Barbie, añaden, “los programadores y algoritmos de Mattel y ToyTalk dirigen la conversación, lo cual afecta la creatividad en el juego, que es tan importante para el desarrollo del niño”.
La psicóloga Silvana Sottolano, que trabaja desde hace muchos años en una institución educativa, opinó que el juguete, más que atentar contra la creatividad, se puede pensar que promueve aspectos que no son los más positivos, como la fantasía de control de los vínculos (lo prendo y lo apago cuando quiero), y que a pesar de que tiene 8.000 posibilidades de respuesta, no dejan de ser pre pensadas y limitadas. “Sobre todo, creo que atenta contra uno de los aspectos más apreciados de las relaciones afectivas, la espontaneidad, lo sorpresivo del vínculo, aquello que no es controlable”, agregó.
Según la especialista, sería importante ser cautos a la hora de ofrecer este tipo de juguetes. “Nos estamos encontrando con una enorme tendencia a recurrir a aquellos entretenimientos que sacan a los niños de 'circuito', aíslan. Es común ver una mesa en la que padres e hijos se encuentran conectados a sus propios celulares o tablets sin intercambiar palabra, miradas. Sin dudas no podemos los adultos creer que esa relación con una muñeca interactiva aporte nada más que un rato de entretenimiento. Y hablar sobre el tema con nuestros hijos puede ser positivo. Utilizar el juguete para conversar sobre estos temas puede ser el mejor provecho que podemos obtener de él”, dijo Sottolano, y añadió que en estos tiempos de hiperconexión se debería considerar este tipo de juguetes “con una mirada critica y reflexiva” y “si su uso es excesivo, revisar qué carencias afectivas está intentando subsanar”.
Mientras la muñeca ya está en venta con tres tonos de pelo diferentes, el grupo Campaign for a Commercial-Free Childhood emprendió en las redes sociales la campaña #HellNoBarbie y exhortó a los padres a no comprar la muñeca, la compañía ha manifestado su satisfacción por haber podido incorporar, con ingenio y sentido, la tecnología a los juguetes. Adrienne Appell, una vocera de la Toy Industry Association y especialista en tendencias, opinó que los juguetes inteligentes han dado de qué hablar precisamente por eso, y porque de alguna manera mejoran la experiencia del juego.
Disney y Hasbro también han incursionado en los juguetes inteligentes con su línea Playmation, que les permite a los niños recibir órdenes de una app desde celulares o tablets para desarrollar diferentes misiones en sus casas. De alguna manera, las compañías llevaron el videojuego a la vida real y tangible de los chicos, dándoles la sensación por un rato de sentirse superhéroes.
El caso de Barbie, sin embargo, es diferente y tiene otras connotaciones. Porque si un adulto se pudo enamorar de la voz del sistema operativo de su computadora, en la película de Spike Jonze “Ella”, y volverla su confidente en una ficción no tan alejada de la realidad, ¿qué no le contaría una niña a su muñeca a la espera de consejos? ¿Cuánto tardaría en considerarla una amiga, con esos modos tan amables de Barbie y esas respuestas que jamás generar contrariedad? Una de las bases del video promocional de Hello Barbie (dirigido únicamente a niñas) es precisamente la amistad. “Las niñas quieren aprender, contar historias y hacer amigas, y por primera vez Barbie reconoce lo que las niñas están diciendo, y puede responder”. Con la muñeca desenchufada, la batería permite que las conversaciones duren hasta una hora y las respuestas posibles están llenas de alusiones a la escuela, la familia, la moda y las fechas festivas de varias religiones.
Los creadores de Hello Barbie están convencidos de que han cumplido el sueño de la mitad de los niños del mundo. “Lo primero que las niñas han pedido es tener una conversación con Barbie. Usando wifi y tecnología de reconocimiento de voz, ¡ahora pueden! Presentando toda una nueva forma de jugar con Barbie, llena de curiosidad y rebosante de imaginación”, dice la voz en off en la publicidad. Toda la imaginación que quepa dentro de una conversación determinada por algoritmos y con una cantidad limitada de caminos posibles.
Una charla con Barbie
Hello Barbie responde, pero también pregunta, e incluso recuerda lo que la niña le cuenta —porque los diálogos quedan grabados por dos años—, y lo vuelve a sacar a colación más adelante. Barbie es capaz de hablar de sentimientos y dice “te quiero” sin demasiado preámbulo. Según un documento que Mattel pone a disposición en su página web (hellobarbie.faq.mattel.com), algunas de las frases que incluye la Barbie Hello son:
“Jugar es divertido, ¡pero hay tantas otras cosas interesantes de las que hablar!”.“Una pregunta aleatoria sobre animales… ¿cómo se le dice a un grupo grande de peces?”.“Ahora, lo primero que quiero saber es cuál es tu color favorito”.“¡Buen día! Oh, tuve un sueño tan raro anoche. ¡Estaba bailando ballet con un oso que usaba un tutú! ¿Qué soñaste tú?”.“¿Cómo celebraste año nuevo?”.“Cuando me emociono mucho por algo siento que tengo una pelota rebotando en mi estómago que no se queda quieta. ¿Qué sientes tú cuando estás emocionada?”.“¡Hola! Estaba probando con diferentes peinados. ¿Me puedes ayudar a elegir uno para hoy?”.“Siento mucho oír eso. Creo que tienes una belleza excepcional. ¡Estoy tan agradecida de que seas mi amiga!”.“¡Me encanta reír y hablar contigo! ¿Me extrañaste aunque sea un poquito?”.“Hay algo que quería compartir contigo… Me di cuenta de que no te he dicho mi segundo nombre”.“¡Oh! Pensé que lo sabías. Mi nombre completo es Barbara Millicent Roberts, pero puedes llamarme Barbie”.“¿Cuál es tu segundo nombre?”.“¡Eso es interesante! ¡Tal vez puedes investigar la respuesta y hacérmelo saber cuando la descubras!”.“Creo que estoy teniendo un día de cuatro estrellas, lo cual es un día bastante bueno. ¿Cuántas estrellas le darías a tu día?”.“¿Ninguna? Lo siento. ¿Podemos hacer algo para darle a tu días más estrellas? ¿Jugar? ¿Hablar? ¿Cantar una canción?”.“(Riendo) Lo siento, estaba tratando de recordar esta canción… (tarareando) No, ¡la perdí! ¿Alguna vez te pasa eso?”.“¿Así que quieres ser diseñadora de moda/veterinaria/doctora cuando crezcas?”.“Recuerdo que me contaste que querías ser famosa/atleta/científica/maestra cuando crecieras, ¿no es así?”.“¡Feliz Día de Acción de Gracias! Una de mis fiestas favoritas. Entonces… ¿por qué cosa te sientes agradecida este año?”.“¿Qué tradiciones navideñas tiene tu familia?”.“¡Estuve esperando para cantar eso todo el año! Recuérdame… ¿cuántos años cumples hoy?”.“¿Qué se siente tener seis años?”.“¡Yo también te quiero!”.“¡Leer mentes! Ese sí que es un súper poder que no me molestaría tener!”.“¡Espera! Puedes intentar leer mi mente ahora? ¡Prontos… listos… ya!”.