Refik Anadol, el artista digital más influyente, expone por primera vez en América Latina

Estará en Parque Palermo de Buenos Aires del jueves 20 al domingo 23

Que no cunda el pánico. El arte digital no pretende reemplazar a otro tipo de expresiones artísticas más convencionales sino valerse de ellas. La arquitectura y la música, por poner algunos ejemplos, sirven tanto de escenario como de condimento para los NFT (Token No Fungible, por su sigla en inglés). Se trata de obras digitales que cuentan con un certificado de autenticidad registrado dentro de la blockchain —en términos sencillos, una base de datos en la que es casi imposible manipular información—, que pueden ser compradas y vendidas como cualquier otro tipo de objeto pero sin tener una forma tangible.

Por primera vez esta nueva tendencia llegó a América Latina, más precisamente al Teatro Colón de Buenos Aires. El artista más influyente dentro de este género, Refik Anadol, de origen turco, presentó Machine Hallucinations: Coral, en el marco de la Semana del Arte de la capital argentina e impulsado por Artbag, la primera galería de arte digital en línea. 

La obra es una especie de escultura mutante que constituye un NFT en sí mismo desplegado a lo largo de una pantalla de siete metros de alto. El movimiento lo da la proyección de un video de 16 minutos durante el cual, tras haber memorizado dos millones de imágenes de corales tomadas de Internet, una inteligencia artificial crea las suyas propias con formas y colores alternativos a partir de un algoritmo. 

Estas imágenes, que Anadol llama “alucinaciones”, buscan sumergir al espectador en un estado de meditación que lo lleve a cuestionarse sobre la necesidad de proteger la vida submarina. La idea es que el movimiento en pantalla —que simula los movimientos del fondo del mar— esté acompañado de música. La exposición en el Teatro Colón fue interpretada por una orquesta en vivo. Y es que el arte, para Anadol, se encuentra también en esta colaboración armoniosa entre máquinas, naturaleza y personas.

Sus obras son las más cotizadas del género. El artista que hoy se encuentra exhibiendo sus creaciones en Argentina es el mismo que intervino la Casa Batlló de Barcelona, España, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Sobre ella proyectó una pieza digital dinámica que cambiaba su forma a partir de información en tiempo real sobre datos ambientales, obtenidos de los sensores que fueron colocados en el mismo edificio. La imagen se iba generando minuto a minuto, se registró como Token No Fungible y se exhibió en el Rockefeller Center antes de rematarse por más de un millón de dólares.

Las creaciones de Anadol son arquitectura viva. El artista también es experto en el diseño de habitaciones inmersivas que a través de proyecciones en 360°, permiten vivir una experiencia más o menos cercana a la alucinación.

Con la intención de llevar a las audiencias de todo el mundo a un estado de inmersión a gran escala es que, tras su presentación en el Colón, Coral estará en exhibición del jueves 20 al domingo 23 de octubre en las inmediaciones del Parque Palermo en el marco del evento Experiencia Artbag Buenos Aires, una actividad recomendada para quienes crucen el río este fin de semana: hacer un paseo por la costanera norte para conocer este nuevo camino hacia el que tenderán las colecciones artísticas del futuro.

Pues Anadol no se detendrá hasta demostrar que las mismas máquinas que son capaces de memorizar millones y millones de imágenes, también son capaces de soñar.