Yayoi Kusama, una de las artistas contemporáneas más importantes de Japón, murió a los 97 años. Dedicó su vida a explorar el infinito a través de sus icónicos lunares, inspirados en las alucinaciones que marcaron su vida. Hoy, sus puntos, dispersos por el mundo, mantienen viva su huella y la hacen, de alguna manera, eterna