10 bares ideales para disfrutar al aire libre

Los días y noches de verano, los bares y restaurantes de Montevideo con espacios abiertos se convierten en destinos muy codiciados

Cuando el sol está más cerca de la Tierra, las noches montevideanas se llenan de guirnaldas de luces, mesas y sillas en la vereda. La ciudad invita a locales y turistas a explorar sus rincones más acogedores para compartir un buen momento, tomar algo y comer rico al aire libre. Desde terrazas con vistas panorámicas hasta patios escondidos llenos de encanto, y veredas salpicadas de mesas y sombrillas, con el clima como aliado, lo importante es disfrutar sin techo. Aquí sugerimos un circuito de 10 lugares donde la coctelería y la buena comida se fusionan con la brisa cálida y la energía estival de la ciudad. 

Marlon

Foto: Mauricio Rodríguez

Foto: Mauricio Rodríguez

Dicen que Marlon tiene el mejor jardín escondido de Pocitos. El bar, ubicado en una vieja casona de la reconocida dupla de arquitectos Bello y Reborati, es punto de encuentro para grupos de amigos, previas y celebraciones varias. Además del patio, los responsables del bar buscaron que la carta también fuera un llamador con la incorporación de algunos platos como camarones al ajillo, lomo saltado con reducción de vino tinto y brusquetas con jamón serrano. La estrella de la carta son las croquetas de bondiola con bechamel, pero también sale mucho la tabla Marlon, un tapeo con papas fritas, croquetas, minimilanesas, bastones de mozzarella, aros de cebolla y arrolladitos primavera con dips de distintos aderezos. La carta de tragos del bartender Ivan Volken es muy amplia, cuyos precios rondan los 330 pesos mientras que los clásicos están alrededor de 280. Un menú promedio por pareja con tragos, tapas y postre cuesta de unos 1.600 a 1.800 pesos. Se toman reservas los jueves, viernes y sábado hasta las 21 h. 

Av. Sarmiento 2641. Martes a sábado de 19 a 02 h, sábado y domingo de 12 a 16 h. 

Foto: Valentina Weikert

Foto: Valentina Weikert

Mob Garden

Fundado por Federico Cristiani y Mathías Dubois, Mob abrió en el Prado en 2019, pero recién en abril de este año inauguraron como Mob Garden. El cambio se dio porque lograron darle al amplio jardín con glorieta la impronta que estaban buscando. El resultado le da identidad al local, en el que se disfrutan pizzetas al horno de leña con masa de fermentación lenta, uno de los fuertes de este lugar, y las milanesas que algunos aseguran son de las mejores de Montevideo. 

Más allá de la carta, otro de los atractivos es la oferta de cerveza artesanal. Mob Garden tiene dos barras, una adentro y otra al aire libre, que funcionan en espejo y con 10 canillas de cerveza artesanal de la marca Chiripa y Cabesas Bier. Entre los tragos de autor, el más vendido es el Gin Tonic Violet, a base de almíbar de arándanos y arándanos frescos.

Para los fanáticos de la fotografía, hay varios espacios ideales para sacarse fotos. 

19 de Abril 1070. De lunes a jueves de 19 a 01 h, viernes de 19 a 02 h, sábado y domingo de 11.30 a 02 h.

Vermutería 

En Punta Carretas, hace más de un año que se vive la experiencia del vermut. Allí se respira el revivir de una tradición vinculada por esta zona del mundo a la inmigración. Sirven la marca uruguaya Vermut Flores que se produce en bodega Marichal. Rojo y rosado, provienen de la uva insignia uruguaya, el tannat, mientras que el blanco del albariño. 

También se puede elegir un vino, una cerveza, algún trago, jarras vermuteras refrescantes o sodas saborizadas sin alcohol. La apuesta es al tapeo estilo español pero los postres caseros son también muy populares. Sin cobro de cubierto, con una carta de comida sencilla y un ticket promedio de 700 pesos, se busca promover que los comensales repitan un par de veces a la semana. 

Además de los vermut, que se venden a 170 pesos, en verano se toma mucho vermut tonic, una opción más refrescante. Suenan flamencos y rumbas, no se toma reserva, los horarios de cierre se flexibilizan en las noches de verano y se invita a estar atento a las redes sociales, en las que se anunciarán eventos puntuales los domingos, día que actualmente la Vermutería permanece cerrada.

Miñones 455. Martes y miércoles de 18.30 a 02 h, jueves a sábado de 18.30 a 02.30h.  Más información: 093 982211.

Foto: Valentina Weikert.

Foto: Valentina Weikert.

Polo Bamba Bar

En la terraza del piso 10 de Hotel Montevideo, en Pocitos, se encuentra Polo Bamba Bar, uno de los mejores lugares para disfrutar de vistas 360º de la ciudad al tiempo que se comparte un tapeo y algún trago con o sin alcohol. El bar, que es hermano del café homónimo ubicado en la planta baja del mismo edificio, ofrece una carta de tapas variadas y algunos platos más sustanciosos entre los que destaca el sándwich de Lisa curada en roll croissant. La carta cambia a menudo, ya que la chef argentina que la lleva adelante, Giselle Brañas, utiliza solo productos de estación, que en algunos casos conserva o fermenta para tener disponibilidad por períodos más largos. La barra, a cargo de Esteban Capurro, ofrece tragos de autor, clásicos y combinados, entre los que destaca en la temporada de verano el spritz de la casa, una versión más dulce y menos alcohólica del clásico spritz. El precio promedio de los tragos ronda los 350 pesos. Para garantizar un lugar afuera se recomienda llegar temprano, entre las 18.30 y 19 horas. El ambiente se completa con sesiones diarias del DJ Felipe Reyes a partir de las 19 h.  

26 de Marzo 958, piso 10. De lunes a sábado de 18 a 01 h. A partir del 25 de diciembre todos los días de 12 a 01 h. 

Foto: Mauricio Rodríguez

Foto: Mauricio Rodríguez

Jungla

Entrar a Jungla es entrar en una especie de jardín mágico y esa es la impronta de este bar que funciona desde noviembre de 2022. Con árboles de más de 40 años, algunos autóctonos, como cerezo criollo, pindó, ceibo y pitanguero, entre otros, el espacio transporta al cliente a otro tiempo y espacio. También tienen plantas medicinales y ancestrales, como el trabajo, el cafetal, el San Pedro y la ayahuasca. 

A tal punto define el entorno que la carta gastronómica y de cócteles fue pensada para entablar una comunión con esa especie de pulmón en medio de Palermo. Se utilizan plantas, flores y muchas provienen del propio jardín. 

Los tragos del head bartender Enzo Rebollo rondan los 300 pesos y el que más se pide es el Guacamayo, una preparación con gin, shrub de frutillas y licor de sauco. El plato estrella del chef German Tihista es la polenta grillada con hongos. 

Los viernes la música la ponen DJ y melómanos conocidos de la casa en el ciclo Pincha un Amigo. Jungla es un espacio abierto, pero resguardado del viento por lo que en general no hace frío. Los días de lluvia, que tan necesarios son para el jardín, no son impedimento, ya que cuando llueve se aprovechan los espacios techados. Se recomienda reservar con anticipación hasta las 22 h. 

Durazno 1784. Horarios diciembre, de jueves a domingo de 12 a 17 h, martes y miércoles de 19 a 1 h, jueves a sábado de 19 a 03 h.

Foto: Valentina Weikert

Foto: Valentina Weikert

El Imperio

Desde hace cuatro años El Imperio funciona atendido por sus dueños, los amigos Gastón Bertrand, Horacio Disalvo y Donald Young, en la esquina de Tristán Narvaja y Cerro Largo. El bar acompaña la movida generada por la famosa feria y suele cerrar cuando se va el último cliente, a veces pasada la medianoche. 

Turistas, feriantes, clientes fieles y personas de distintas partes de la ciudad y el interior se acercan a este peculiar bar en el que las mesas son compartidas y la consigna es conocer, charlar, disfrutar del menú en la terraza que permite ver la feria desde arriba o simplemente tomar una cerveza bien fría. 

La propuesta gastronómica varía, pero siempre incluye clásicos de la parrilla uruguaya como asado, entraña con ensalada o papa, queso provolone con tomates asados, entre otros. La tortilla de papas es muy popular pero la idea es descubrir, porque el menú va variando domingo a domingo.

El lema del lugar es “Sí a todo” y esa filosofía se refleja muy bien en una extensa carta de tragos y cervezas. La cerveza está a 230 pesos y los tragos a una media de 250. 

Descontracturado y musical, en este bar en el que se han filmado varias películas no se toma reserva. “De todas formas nunca hay que esperar más de 10 minutos, ya que la gente rota mucho y la espera se disfruta mientras tomás algo”, señala Bertrand. 

Tristán Narvaja 1752. Domingos de 20 a 24 h. 

Gato Negro 

Su rooftop, la estructura de la casa, el diseño, la comida y los tragos de autor distinguen la propuesta del bar de tapas Gato Negro en Cordón. Las croquetas de queso y zanahoria son la estrella de la carta, que también incluye papas trufadas con huevo poché y carne ahumada con zapallo cabutiá, papas asadas y verdes. Entre los principales, se puede elegir pescado, pasta o carne. La barra, a cargo de Franco Feippe, sirve desde una interesante variedad de mocktails (tragos sin alcohol) hasta cervezas, tragos clásicos y de autor. Las opciones a partir de gin son tan abundantes que tienen una carta aparte y lo mismo sucede con la de vinos. Los precios de los tragos rondan entre los 300 y 380 pesos y los que más salida tienen en verano son el gin tonic y aperol spritz. Desde el bar recomiendan ir temprano (antes de las 21 h) para encontrar lugar en la terraza o en los balcones privados. Se toman reservas a través de un enlace disponible en Instagram. 

Maldonado 2056. De martes a domingo desde las 19 h. 

Birra Brava 

La historia de Birra Brava comienza como fábrica de cerveza artesanal en 2018, y luego deriva en un local con amplio espacio al aire libre, una cuidada aislación acústica. Se renovó en plena pandemia y por eso la importancia que se les dio a los espacios abiertos. 

Una de las claves del lugar es que la cerveza se sirve a -2 ºC, un detalle no menor.También se puede optar por una serie de etiquetas de Bodega Garzón y una carta de coctelería clásica y de autor. El precio promedio de las cervezas y cócteles es de 220 pesos.  

La estrella de la carta gastronómica es la pizza de fermentación lenta estilo napolitano, pero también se sirven tapas como tortilla, tacos y lehmeyun, por mencionar algunas. 

La música mezcla un poco de funk, algo de reggae, pero siempre en un nivel de volumen que permite la conversación. Conviene reservar, sobre todo si son grupos grandes. 

Buxareo 1178. Lunes a sábados desde 20 h. 

Foto: Mauricio Rodríguez

Foto: Mauricio Rodríguez

Dilema 

Con cuatro años en Punta Carretas, este café y restobar tiene un amplio patio interno que invita a disfrutar las noches veraniegas y conectar con la naturaleza. Al resguardo de un gran árbol, se disponen lugares para entre 50 y 60 personas en un espacio rodeado de verde, con iluminación cálida y ladrillo a la vista, en el que se crea un microclima especial.  

Con una carta variada, que incluye tapas para compartir, como empanaditas, croquetas y pulpo, hasta ensaladas livianas, burgers, pescados, pastas y sushi, hay algo para cada paladar. El chef Mauricio Hernández es uno de los propietarios de Dilema, junto con Rodrigo Verdes y Martín Tripodi. 

La carta de tragos, diseñada por el barman Juan Pablo Perdomo, no se queda atrás. Los tragos rondan los 300 pesos y el que más sale en esta época, anticipándose un poco a la fiesta popular, se llama Carnaval y es una preparación fresca a partir de ron y maracuyá. El coctelero acepta el desafío de quienes quieran diseñar con él su propio trago. 

Recomiendan reservar unos días antes para asegurar el lugar. Para los menos previsores siempre hay algún trago para amenizar la espera. 

Tomás Diago 879. Lunes de 18.30 a 01 h, martes a sábado de 12 a 01 h, domingo de 12 a 16 h.  Más información: 099 983843.

Umami 

Hace poco más de dos años que la marca Umami tiene un local en Punta Carretas que en las noches veraniegas permite sentarse al aire libre, ya sea en el deck sobre la calle Manuel Errazquin como en las mesas que se arman sobre la vereda. La propuesta es de comida asiática, principalmente sushi, pero también hay ceviche, tiraditos, hamburguesas de carne de wagyu en pan bao (hecho al vapor) y tapas que no son japonesas. En enero van a inaugurar la opción de brunch

Además de tragos clásicos y de autor, hay variedad de etiquetas de vino, que maridan muy bien con el sushi, e incluso sake. Los gines tienen un espacio particular en la carta. Se ofrece una buena variedad de tragos sin alcohol y también opciones sin azúcar. El precio promedio de los cócteles es de 250 pesos. 

La cercanía con la rambla hace que a veces refresque, por eso las mesas exteriores están equipadas con mantas. Se recomienda reservar, especialmente si se quiere mesa afuera. 

Manuel J. Errazquín 2387. Martes a domingo desde las 20 h. Más información: 099 788135.